martes. 07.12.2021

QUIEREN QUE COINCIDA CON LA HUELGA DEL TRANSPORTE

Los agricultores piensan que no van a llegar a un acuerdo con el Gobierno y planean paralizar el país

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Los agricultores y ganaderos autónomos están a punto de organizar una movilización “masiva”. Sus protestas vienen de 2020 aunque se frenaron por el estallido de la Covid-19. Sin embargo su situación sigue empeorando y tienen claro que “demostrarán su fuerza en la calle”. 

Los agricultores piensan que no van a llegar a un acuerdo con el Gobierno y planean paralizar el país

España puede estar apunto de sufrir una parón sin precedentes. A la huelga de los transportistas autónomos, que está convocada para los días 20, 21 y 22 de diciembre, es más que probable que se le una también la movilización del sector del campo. Los agricultores y ganaderos por cuenta propia están planeando volver a retomar las protestas que frenó la Covid-19, para “demostrar su fuerza en las calles”. Y aunque todavía no hay concretado un calendario, quieren que éstas coincidan con las anunciadas por el transporte.

Todo ello dependerá de lo que ocurra el próximo lunes en la reunión que mantendrá el Gobierno con los agricultores. Los principales actores del sector rural: agricultores, ganaderos, intermediarios y gran distribución, se verán las caras el próximo 29 en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para abordar la crisis de costes que padece la actividad y que está poniendo en juego la supervivencia de la misma. Pese a la reunión con el Ejecutivo, los agricultores no confían en que el resultado del encuentro sea tan “revolucionario” que impida las movilizaciones.

“Nosotros vamos a insistir una vez más el lunes que viene. Vamos a hacer un llamamiento de responsabilidad al Gobierno, a los intermediarios y distribuidores de la alimentación, porque no se puede seguir comprando por debajo de los costes de producción de los agricultores” explicaron fuentes de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Es es junto una de las tres organizaciones, junto con ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores) y COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos), que está organizando las movilizaciones del campo.

Es necesario recordar que, cuando los agricultores se unen en una gran protesta, logran paralizar las grandes ciudades, no sólo en España sino también en otros países como Francia que ha sufrido grandes "tractoradas". A la vista de lo que cuentan sus organizaciones eso es lo que en principio se plantean para que su voz se oiga con fuerza.

No esperan mucho de la reunión con el Gobierno

Para la UPA la situación que atraviesa en estos momentos la actividad del mundo rural es de tal gravedad que dudan “que las protestas que se están planteando ahora mismo se resuelvan con un cambio legislativo. Esto se conseguiría con ayudas, con un apoyo a los agricultores y un compromiso por parte de la industria de la distribución para no cometer abusos e imponer precios irrisorios a nuestros productos. Y estamos casi seguros de que lo que se nos plantee en la reunión no será tan revolucionario como para frenar las protestas”.

Según dijeron necesitan un compromiso de la industria de la distribución e intermediarios para que se cubran costes de producción. “Con lo que el consumidor está pagando por un producto, hay beneficio para toda la cadena. Pero tiene que haber un reparto más justo. Pero lo que no puede ser es que las empresas de la gran distribución alimentaria del país, que son a su vez las familias más ricas, estén ganando millones mientras que los autónomos sólo pierden dinero cada año” manifestaron desde UPA.

Ya no les vale una modificación legislativa 

A principios de 2020, los agricultores organizaron una importantes movilizaciones que llegaron a colapsar las principales arterias de circulación de diversas ciudades españolas con sus ‘tractoradas’. Unas revueltas que sólo se cesaron por el estallido de la emergencia sanitaria. Con es protestas no se consiguió una solución definitiva para el sector. Sin embargo, sí que sirvieron para "introducir un importante cambio en la Ley de la cadena alimentaria para prohibir la venta a pérdidas. Pero eso todavía no se ha aprobado. Es decir, no ha entrado en vigor” señalaron desde UPA.

Esto significa que aunque la revuelta organizada sirvió para endurecer la normativa para los que, según los agricultores, abusan de su posición en el proceso, “intermediario y distribuidores” y obligan a los autónomos a vender a pérdidas. Ya que la modificación introducida se frenaban las ventas a pérdidas, para que los agricultores y ganaderos no tengan que vender los alimentos por debajo de sus costes. Ésta prohibición aún no ha llegado a implantarse.

“Se estableció por ley que los costes de producción deberían cubrirse en cada operación de compra-venta. Un gran logro que aún no está en vigor” y que por lo tanto los autónomos y agricultores siguen sufriendo. Es esta tardanza en la implantación de una norma, lo que les hace asegurar "que un cambio legislativo no les vale, para calmar las protestas"

La subida de los costes de los autónomos del campo

Aunque ha pasado más de un año desde que los tractores salieron de las ciudades por el avance del virus, la situación de los autónomos del campo, lejos de mejorar, ha empeorado con una subida de costes sobre el precio de las semillas, los abonos, el plástico o la luz, que hacen casi impracticable la actividad.

En un comunicado emitido por UPA explican que las movilizaciones se organizan en parte porque “los costes de producción se han disparado para los agricultores y ganaderos a niveles nunca vistos. Los piensos para el ganado se han encarecido cerca de un 30% en el último año. También son más caras las semillas (un 20% más); los abonos (un 48% más); el agua (un 33% más ) o los plásticos que se utilizan en los cultivos de invernadero (un 46% más costoso)”. A ello se le unen, los incrementos del precio del gasóleo (en un 73% más) que afectan a los agricultores que tienen tractores y al precio de la luz (que se ha incrementado un 270%). También apuntaron que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hubiese subido un 29,7% en los últimos tres años.

Por todo ello, el campo vuelve a pensar en manifestaciones: “demostraremos nuestra fuerza en la calle. Tenemos la capacidad de hacer protestas muy llamativas (con tractoradas, que suelen paralizar las carreteras). Pero con ellas no queremos molestar a la población, sino que queremos visibilizar su apoyo. Porque los consumidores entienden que los agricultores deben ganar un precio justo” aseguraron desde UPA.

De esta manera, si el campo se organizó en 2020 bajo el lema ‘Agricultores al Límite', este 2021 lo hacen con el eslogan 'SOS rural'. Fuentes de la organización reconocieron que aunque la intención es hacer grandes e importantes movilizaciones durante los próximos meses, todavía no hay un calendario fijado. “Pero eso no impide que se estén produciendo prácticamente todos los días movilizaciones, principalmente, por parte de los productores de leche. Y nuestra intención en generalizar este tipo de protestas por todo el país”.

Los agricultores piensan que no van a llegar a un acuerdo con el Gobierno y planean paralizar el país