lunes. 18.11.2019

LAMENTA LA EXCESIVA Y DISPAR NORMATIVA

Así ve la OCDE el contexto en el que se mueven los pequeños negocios en España

Así ve la OCDE el contexto en el que se mueven los pequeños negocios en España

Un informe de la OCDE analiza todos los aspectos que afectan a los pequeños negocios y a los emprendedores. La organización aprueba a España en cuanto al marco normativo -aunque se queja de el exceso de legislación- al acceso a financiación y a las infraestructuras a la hora de emprender. Y nos suspende en internacionalización, digitalización y habilidades de los trabajadores.

Así ve la OCDE el contexto en el que se mueven los pequeños negocios en España

Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los pequeños negocios se han convertido en el “motor” que ha impulsado a muchos países para que vuelvan a estar a niveles económicos de la época precrisis. Hasta el punto de que, actualmente, “los pequeños y medianos negocios representan el 99% de todas las empresas, generan el 60% de los empleos y suponen entre un 50% y un 60% del valor añadido de los países que conforman Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)”. En un extenso informe, de 395 páginas, la entidad analiza el contexto en el que se mueven los pequeños negocios y los emprendedores, e identifica cuáles son los factores tanto favorables como negativos para su desarrollo, entre todos los países miembros. Entre los que se encuentra España.

A pesar de la importancia que tienen los pequeños negocios en algunos países, en los que incluso son un aspecto prioritario en la agenda política, todavía éstos tienen que enfrentarse a una serie de barreras para llevar a cabo su actividad. Razón, por la que la OCDE realiza el informe ‘SME and Entrepreneurship Outlook 2019’, cuyo obtenido es proporcionar una “evidencia empírica y detalla sobre las contribuciones de las pymes (SME- en inglés), y los cambios a los que han tenido que enfrentarse durante la última década”.

En cuanto a España, el informe recoge que actualmente los pequeños negocios y lo autónomos “emplean casi a las tres cuartas partes de la fuerza laboral (el 72%, que se traduce en 8,4 millones de personas) y suponen el 61% del valor añadido (288.000 millones de euros)”. Datos, que son parecidos al los obtenidos por el resto de países con niveles económicos similares.

El estudio también apunta, que son los negocios más pequeños -los micro- los que crean más empleo, pues representan el 39% de los puestos creados, frente a los pequeñas (que representan el 20%) y medianos (12%). Sin embargo, el porcentaje económico que aportan es inferior, del 24%.

Lo OCDE explica que el año dónde más pymes se crearon fue en 2006, luego cayeron debido a la crisis financiera mundial. “El repunte fue lento hasta el 2016, aunque en 2017 se produjo una pequeña disminución” señala el informe.  Durante los últimos ejercicios, los sectores dónde más han surgido este tipo de negocios son en el de la industria y el comercio (tanto mayorista como minorista), mientras que se ha reducido el número que se dedica a actividades profesionales, científica y técnicas.

En lo que respecta a salarios, el estudio señala que en general han bajado en todas las empresas españolas, pero que en los pequeños negocios éste descenso ha sido mayor que en el de las grandes empresas. Aunque, la bajada ha sido inferior a la de la media de las grandes compañías del resto de países de la OCDE.

Los aspectos fuertes y débiles de España en emprendimiento

En el ‘SME and Entrepreneurship Outlook 2019’, la OCDE analiza todos los aspectos que afectan a las pequeños y medianos negocios, y al emprendimiento en cada uno de los países miembros. Se detienen en seis aspectos que van desde el marco regulatorio hasta las infraestructuras:

1.- Marco regulatorio e institucional

En esta materia, España obtiene un aprobado raspado por culpa de la disparidad normativa en los territorios. Según la OCDE, los negocios españoles “se benefician de un marco administrativo y regulatorio de apoyo, en comparación con la media del resto de países. Sin embargo, las diferencias regulatorias regionales crean barreras para lograr un mercado interno único”. Y es que, en España, los dueños de negocios tienen que enfrentarse anualmente a una excesiva y dispar producción legislativa: “tenemos 50 boletines oficiales de la provincia, 17 diarios oficiales de las comunidades autónomas, un Boletín Oficial del Estado (BOE) y, además, toda la normativa que aprueba Europa” explicaba Alberto Ara, abogado laboralista, a este Diario.

El informe de la OCDE hace hincapié en la aprobación del Marco Estratégico en Política Pyme 2030, de la Pequeña y Mediana Empresa, que tiene el objetivo de mejorar la competitividad de estos negocios, para que puedan enfrentar los retos de la economía global.

2.- Condiciones del mercado

En este punto, la entidad analizó la internacionalización y exportación de los pequeños negocios, y aunque reconoce en su informe que ha aumentado desde 2011, la cifra “sigue siendo relativamente baja en comparación con el área de la OCDE”.

Otro de los problemas que recoge en este aspecto es el de la contratación pública. La OCDE afirma que “hay margen para que se puedan reducir los retrasos en los pagos y mejorar la adjudicación de licitaciones para las PYME”. Y, reconoce, que la nueva Ley de Contratos Público pues facilitar el acceso a estos negocios, pues ofrece “procedimientos más simplificados y transparentes”

3.- Infraestructuras

La OCDE califica las infraestructuras españolas de “calidad”, hasta el punto de que “las brechas entre regiones son, por lo tanto, menos problemáticas en España que las barreras institucionales. La penetración de banda ancha fija y móvil está a la par con la media de la OCDE, aunque el precio sigue siendo relativamente alto.

4.- Acceso a financiación

Conseguir dinero para poner en marcha un negocio en España ha mejorado desde 2014. Así, al menos lo consideran, desde la Organización: “Los préstamos para las pymes (normalmente concedidos a corto plazo) se han recuperado tras una caída dramática durante la crisis. Las tasas de interés también, han disminuido y las condiciones crediticias se han estabilizado”.

Asimismo, apunta que ENISA (una empresa de carácter público destinada a la financiación de proyectos innovadores) se ha convertido en la principal institución de apoyo al emprendimiento, principalmente, a través de préstamos participativos.

5.- Acceso a habilidades

Las habilidades y competencias de los trabajadores es uno de los aspectos más “polarizados” en España, pues las pymes necesitan empleados con conocimiento y habilidades, tanto de alta como de bajo nivel. “El mercado laboral muestra un alto desempleo (20% en 2016), sobrecalificación y un alto nivel de contratos temporales” resume la OCDE. Que señala que “la capacitación en el trabajo permanece por debajo de los estándares del resto de países”.

6.- Acceso a los activos de innovación

“Las pymes españolas invierten menos en equipos TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) que sus homólogos de la OCDE, pero son proactivas en la adopción de banda ancha de alta velocidad” dicen desde la OCDE. Advierte que, a pesar de que éstas se involucran menos en actividades de innovación, sus prácticas comerciales están a la par del resto de países.  

Desde la Organización reconocen que ayudó la puesta en marcha por parte del Gobierno de diferentes iniciativas como: la Estrategia Nacional ‘Industria Conectada 4.0 en 2017; el programa ‘E-commerce Impulse’ (2017), o o el ‘Plan Estratégico de Propiedad Intelectual’ (2017-20), tiene como objetivo integrar la protección de datos en la cultura empresarial española.

Así ve la OCDE el contexto en el que se mueven los pequeños negocios en España