viernes. 25.09.2020

DICEN QUE NO ESTÁN SUJETOS A LA MISMA NORMATIVA

Los autónomos critican las plataformas de alojamiento y los free tours

Los autónomos critican las plataformas de alojamiento y los free tours
El auge plataformas de alojamiento y los free tours, visitas guiadas sin tarifa, afecta a cientos de autónomos del turismo. Guías, hostales, albergues o pequeños hoteles denuncian que muchos de estos nuevos modelos de negocio ni pagan los mismos impuestos ni están sujetos a la misma regulación que ellos.
Los autónomos critican las plataformas de alojamiento y los free tours

El sector turístico está en plena transformación. El auge de Internet ha traído consigo nuevas formas de viajar.  A día de hoy,plataformas de alojamiento como Airbnb se han abierto paso en el mercado turístico. También algunos servicios como los FreeTours ofrecen al viajero un servicio parecido al que le haría un guía profesional pero sin tarifas fijas, únicamente a cambio de la voluntad. ¿Cómo afecta todo esto a los autónomos que regentan hostales, pequeños hoteles o agencia de viajes? ¿Y a los guías autónomos? 

Los portales como Airbnb o Home Away aparecen ligados al fenómeno de la economía colaborativa. Según la escuela de negocios, Law School, se trata de un concepto empresarial novedoso basado en las nuevas tecnologías y redes de cooperación. Básicamente, se presta, se intercambia, se vende, se alquila o se compran productos o servicios, uniendo las necesidades con la oferta bajo una supuesta "colaboración entre las personas".

En concreto, este sector se ve influido por el llamado turismo Peer to Peer (P2P), una de las grandes tendencias globales que ha dado un vuelco a la forma de viajar que tenían los clientes hasta hace unos pocos años. “La economía colaborativa reinventa formas tradicionales de compartir, colaborar, intercambiar, prestar, alquilar y regalar que ya existían. Consigue redefinirlas y amplificarlas gracias a las nuevas tecnologías, las redes sociales, y las comunidades que pueden generar”, señalaron desde la Escuela de Organización Industrial (EOI).

El éxito de estos nuevos modelos de negocio turístico como Airbnb llega hasta tal punto que, ésta última, batió un récord histórico el año pasado al llegar a siete millones de anuncios alojados en su plataforma. Se convirtió en la empresa con más alojamientos en todo el mundo, por delante de Booking (5,7 millones) y Vrbo (2 millones).

También basados en formas similares de intercambio y colaboración, los Free Tour ofrecen rutas turísticas guiadas por los principales puntos de una ciudad,  en las que no se exige una tarifa fija a los clientes. Cada cual, dependiendo de sus posibilidades económicas y la valoración del recorrido, entrega una propina al guía al finalizar la visita.

Falta de regulación

Estos precios tan reducidos -a veces ni si quiera hay pago por parte del cliente-, se basan en pequeños vacíos legales "llegando, a veces, a rozar la competencia desleal", según afirmaron desde EXCELTUR (Alianza para la excelencia turística).

Según un reciente estudio de EXCELTUR, la mayoría de este tipo de viviendas turísticas no están reguladas, " a causa de la escasa normativa que hay al respecto y un acatamiento mínimo de la misma”, señalaron. De hecho, los particulares que alquilan estos  inmuebles ahorran 17,20 euros en costes regulatorios frente a los que ceden una propiedad regulada, como es el caso de los autónomos.

Por su parte, los Free Tours encuentran su oportunidad de negocio en la falta de regulación de sus trabajadores. Como explicó la vicepresidenta de la Asociación Profesional de Guías de Turismo (APIT), Julia Molina, esta competencia “trabaja gratis y vive de las propinas” en la mayoría de los casos.

De hecho, según Molina, estos trabajadores cobran en negro y no declaran nada. “Se trata, sin lugar a dudas, de una competencia desleal”. El problema radica en la falta de acreditación de estos Free Tours. Estas quejas vienen dadas por la inmensa preparación que requiere un guía turístico profesional -habitualmente autónomo- que debe acreditar su titulación y pasar determinados exámenes –dependiendo de la zona- para poder ejercer su profesión. A todo ello se le suma la obligación de pagar la cuota mensual a la Seguridad Social. “Nosotros llevamos toda la vida estudiando y reciclándonos, tenemos la carrera de turismo, incluso algunos cuentan con otras titulaciones. Y nos hemos examinado para sacarnos el título de guía turístico”, señaló la vicepresidenta.

¿Cómo afecta a los autónomos del sector?

Tolo Gomila, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos (FEVITUR), señala que denominarlo efecto Airbnb no es adecuado, dado que hoy todas las OTAS (agencias de viaje online) están ya vendiendo viviendas de uso turístico. "El continuo crecimiento del número de turistas que año tras año llegan a España no ha afectado a ningún tipo de oferta de alojamiento, las vivienda de uso turístico (VUT) son una oferta totalmente complementaria de la oferta hotelera y extra hotelera. Las familias son su nicho de mercado en destinos vacacionales; mientras que para las ciudades son las parejas que solicitan estancias cortas, entre dos y tres días, cuya decisión se ha tomado por razones de ubicación (centros antiguos de la ciudades), flexibilidad y la experiencia de cohabitar en un uso residencial que permite vivir la experiencia del destino de una forma distinta. Además, Una VAT es más práctica para familias con niños", explica.

No obstante, los principales afectados por la proliferación y escasa reglamentación a la que están sometidos estos nuevos modelos de negocio son los autónomos y las microempresas, que representan el 59,67% del sector del turismo (últimos datos). Los particulares que alquilan sus viviendas a través de plataformas como Airbnb deberían ejercer como autónomos en la mayoría de los casos. Para no hacerlo, se amparan en el factor habitualidad. Es decir, cuantas veces tiene que alquilar un particular su vivienda para estar obligado a darse de alta como autónomo. La normativa no lo aclara.

A esto se suma que muchos de estos particulares que alquilan su inmueble a través de las nuevas plataformas ofrecen servicios de limpieza o, incluso, de restauración; por lo que estarían prestando servicios complementarios propios de la industria hotelera. Si estas personas ceden su vivienda habitualmente, y a ello suman la prestación de servicios propios del sector, deben incluirse en el RETA para competir de igual a igual con el resto de autónomos. El problema es que en la mayoría de los casos, no lo hacen. "Los arrendatarios suelen operar en la economía sumergida", tal y como explicaron desde EXCELTUR.

Por su parte, con los Free Tour ocurre algo parecido. Los autónomos no pueden competir con este tipo de plataformas por los vacíos legales que aprovechan. “Esta situación afecta de forma muy negativa ya que, como autónomos, los guías profesionales estamos obligados a pagar nuestros impuestos y alguien que se publicita como servicio gratuito, no tiene que hacerlo. No jugamos las mismas cartas”, señaló Almudena Cencerrado, presidenta de la Confederación Nacional de Guías Turísticos de España (CEFAPIT).

¿Qué pide el sector a la Administración?

El sector del turismo exige igualdad de oportunidades, "que todos compitan con las mismas reglas y en el mismo juego". En concreto, desde EXCELTUR, exigieron un nuevo marco legal, más homogéneo y coordinado con las Comunidades Autónomas, que son quienes tienen las mayores competencias, para ordenar y supervisar con rigor la evolución de este creciente fenómeno.

Por otro lado, la entidad reivindica que haya el mismo marco impositivo del IVA para el alojamiento en viviendas de uso turístico que para el resto de autónomos, y se establezca una colaboración con las plataformas P2P para declarar los impuestos correspondientes (en este caso, el modelo 347, Declaración Anual de Operaciones con terceras personas). Además de potenciar, en paralelo, el Plan Nacional de Inspección sobre viviendas en alquiler y exigir la aplicación de los mismos protocolos de seguridad nacional.

Por su parte, la presidenta de CEFAPIT señaló que, para abordar la regulación del fenómeno de los Free Tours, “dependemos de una voluntad política que regule el sector por medio de leyes y Decretos que obliguen a todos los guías a cumplir tanto sus obligaciones fiscales como la preparación necesaria para dar un servicio de calidad en su ámbito de actuación. La situación que está viviendo el sector es triste y desesperante. Vemos cómo la profesión, como la entendemos aquellos guías vocacionales, tiende a desaparecer con ese  'todo vale', en ese liberalismo mal entendido”, concluyó Almudena Cencerrado.

Los autónomos se reinventan para competir

Muchos autónomos del sector del turismo están viendo internet también como una herramienta y han buscado nichos donde especializarse, echando imaginación, profesionalidad y buscando satisfacer los gustos de los viajeros. Es el caso de María José Blanco, dueña de Mi Mundo Travel; una agencia de viajes privados y a la medida del viajero, un negocio en el que lo importante es “aportar ese valor de viaje único, el que sólo se puede conseguir a través de un trato personal con la gente”.

Uno de los factores que marca la diferencia de este negocio es la personalización. “Buscamos destinos, vemos qué le interesa; cuáles son sus aficiones; y el presupuesto del que dispone para poder ofrecerle un viaje hecho sólo para él” explicó la fundadora de la agencia. ¿La clave del éxito? En los tres años que lleva funcionando Mi Mundo Travell “no hemos preparado ni un sólo viaje igual” aseguró.

Otro caso es el de  Focus On Women, una agencia donde, según las propias palabras de Alice Fauveau, su fundadora, piensan que las mujeres tienen un concepto distinto de viaje que los hombres. “Nos gusta experimentar, acercarnos a la población del país que visitamos y comunicarnos con otras mujeres y niños de otras culturas”Es por este motivo, que diseñan viajes especiales para mujeres inquietas, para viajeras, cuyo fin es conocer los destinos más de cerca. Interactuando con sus habitantes, participando en talleres como artesanía, cocina, acudiendo a spás o casas de baños, y visitando las zonas menos conocidas. Es decir, un turismo personalizado de carácter solidario.

Por último, otro fenómeno que está revolucionando el mercado es el de los viajes sorpresa. Un ejemplo de ello son negocios como Wish&Fly, Waynabox o Drumwit. Agencias de viajes que, por un precio muy reducido, ofrecen varias opciones de destino, incluyendo diversas actividades. Lo bonito de esta idea de negocio es que el cliente no conoce el destino final hasta 48 horas antes del viaje.

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