domingo. 13.06.2021

PIDEN QUE SE PRORROGUEN LOS ERTE Y EL CESE

Autónomos y pymes muestran un profundo descontento porque las ayudas no están sirviendo para la recuperación

cepyme-autonomos
De izq a dcha: Guerrero, Campo, Cuerva, Amor, Yzuel y Alén.

Las principales organizaciones de autónomos y pymes dieron la voz de alarma porque las ayudas directas prometidas por el Gobierno aún no han llegado y advierten del peligro de que se cierren negocios porque, además, no se han prorrogado los ERTE y ni  el cese de actividad. 

Autónomos y pymes muestran un profundo descontento porque las ayudas no están sirviendo para la recuperación

Los actores más importantes del tejido empresarial arremetieron ayer al unísono y en contra del Gobierno en una jornada organizada por la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), titulada Situación de la pyme: reapertura sin recuperación. Una sesión que estuvo protagonizada por el descontento generalizado e intersectorial de los pequeños negocios sobre la actuación del Gobierno en la crisis originada por la pandemia y muy especialmente por la gestión de las ayudas para pymes y autónomos que, aseguraron, no les está sirviendo para favorecer su recuperación. Además advirtieron del peligro que podría suponer para los negocios no prolongar medidas como el ERTE y el cese de actividad justo cuando más se están necesitando.

Durante el evento, los principales representantes de los autónomos y de los pequeños negocios aprovecharon su intervención para denunciar que los diferentes mecanismos puestos en marcha no están ayudando a los negocios y animaron al Ejecutivo a poner en marcha nuevas medidas. En la jornada participaron el presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Gerardo Cuerva; el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor; el presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Pedro Campo; el presidente de Confederación Española de Hostelería España (CEHE), José Luis Yzuel; el presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero; y el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción, Pedro Fernández Alén.

El retraso en el cobro de las ayudas directas

Una de las denuncias más recurrentes por parte de los diferentes actores fue la tardanza en cobrar las ayudas directas. El pasado mes de febrero el Gobierno anunció un paquete de ayudas a fondo perdido para los pequeños negocios de 7.000 millones de euros, cuya gestión ha sido encomendada a las comunidades autónomas. Sin embargo, este apoyo económico aún "no habría llegado a las arcas de ninguna pequeña y mediana empresa. Los sistemas establecidos para la concesión de las ayudas hacen que los meses pasen y el dinero no llegue” dijo el presidente de Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Gerardo Cuerva. Que catalogó el sistema de concesión de las ayudas directas de “ineficiente”.

En este sentido, Cuerva urgió al Gobierno a poner en marcha los mecanismos necesarios para que ese dinero llegue a las empresas cuanto antes. En esta misma línea se posicionó el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, (ATA), Lorenzo Amor, cuando afirmó que “las ayudas directas tienen que estar en la cuenta de los autónomos y no en los reales decretos”. Amor, como Cuerva, considera que el sistema de concesión de las ayudas a fondo perdido es "muy farragoso".

En este sentido, el presidente de ATA denunció que le parecía muy injusto que se dejase fuera a autónomos o pequeños negocios que tuvieran “deudas con la Seguridad Social o Hacienda desde el 14 de marzo, cuando justamente las han contraído por las restricciones impuesta por la Administración”. Y animó a las CCAA y a los grupos parlamentarios a hacerse eco de esta queja, para conseguir su rectificación. Por último, sobre este respecto, el presidente de la CEC, Pedro Campo, aseguró que “la dilatación de los plazos de las ayudas directas nos preocupa mucho, porque una empresa que es viable un día, puede que no lo sea al día siguiente”.

Es necesario extender el cese de actividad y el ERTE

A juicio del presidente de ATA, Lorenzo Amor, en este momentos los pequeños negocios no están asistiendo a una recuperación de su economía tras el estado de alarma, sino a un “rebote. Cuando han tocado suelo y de repente se levantan las restricciones, se produce ese movimiento de actividad. Pero en ningún caso se puede hablar de recuperación. Ésta será gradual, lenta y progresiva para muchos pequeños negocios”. Es precisamente por la tardanza en la recuperación, la razón por la que Amor considera necesario que se sigan poniendo en marcha medidas que “ayuden al tejido productivo”

En este sentido, Amor subrayó que el Gobierno lleva semanas “jactándose” de que se iban a prorrogar tanto los Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), como la prestación por cese de actividad para autónomos, y que a días de que finalice la vigencia de ambas -el próximo 31 de mayo- todavía no hay un acuerdo encima de la mesa. “Una prórroga no es cambiar en el minuto 90 las reglas del partido. No podemos aceptar algo que no sea un prórroga. Hay sectores que están afectados por la situación y que no pueden hacer frente al pago de las cotizaciones de sus empleados”.

  • Los autónomos están "en pelotas" ahora mismo

El presidente de ATA, Lorenzo Amor, aseguró que el tejido productivo está ahora mismo en “pelotas. Han sido muchos meses de pandemia y lo han dado todo”. Amor adelantó con respecto a la negociación del cese de actividad que llevan varios días de negociaciones, que no aceptará “un acuerdo en el que un autónomo tenga menos protección que un asalariado”. Según comentó la última propuesta del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones dejaba fueran el 90% de los actuales beneficiarios de la prestación, pues se habría agotado el periodo contributivo, por el que tienen derecho a la medida. “El Gobierno no va a dejar a un asalariado en ERTE con menor prestación por desempleo por no tener periodo contributivo, pues al autónomo tampoco” reivindicó Amor.

En cuanto a la negociación de lo ERTE, Cuerva mencionó que también están inmersos en la negociación. No obstante, reconoció que había cierto “sentir y padecer de desaliento” en la pyme porque justo el Gobierno había decido “retirar estímulos” cuando más se necesitaban. La propuesta del Ministerio de Trabajo y Economía Social reduce los porcentajes de exoneración que disfrutan las empresas acogidas a un ERTE y disminuye el número de sectores de actividad beneficiarios de la medida.

Los negocios están endeudados y necesitan ayuda

El endeudamiento de los negocios fue otro de los temas que se trató en la jornada. Los principales presidentes de las patronales y organizaciones se mostraron preocupados por cómo los pequeños negocios iban a afrontar la recuperación con los niveles de endeudamiento alcanzados durante la emergencia sanitaria. “Los balances de 2021 y 2022 de la pyme van a estar muy deteriorados. Estamos muy preocupados y hay que pensar herramientas que vayan a necesitar las empresas españolas para paliar esa situación” comentó el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva. Que advirtió que de no tomar medidas se va a incrementar tanto la morosidad empresarial, como la mortalidad empresarial y se van a contraer las inversiones.

A esto el presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Pedro Campo, añadió que las previsiones de mortalidad en el sector del comercio son altas. “Muchos comerciantes han tenido que echar mano de su patrimonio para aguantar, pero ahora que pagar los ICO solicitados o los impuestos aplazados, y muchos no van a poder”. Ello produciría, según Campo, un verdadero drama social. "Hay 450.000 establecimientos de comercio, que emplean a 1,2 millones de personas que tienen una media de edad de 45 años. Si cierran estos establecimientos, el Gobierno va a tener un problema de paro, que derivará luego en un drama social” advirtió.

El presidente de presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero, también se unió a la petición de medidas contra el endeudamiento de los negocios. Guerrero comentó que muchas pymes industriales van a tener dificultades para devolver ese dinero avalado por el Gobierno a través de los ICO. “El Gobierno, el Banco de España y el ICO deben buscar la manera para que el endeudamiento por la solicitud de un crédito, que se vieron obligados a pedir los negocios por la restricciones impuestas, no sea un motivo de cierre”. Y animó también a por un régimen sancionador contra la morosidad.

La inseguridad jurídica en la que viven los pequeños negocios

Tras el levantamiento del estado de alarma el pasado 9 de mayo, las restricciones que imponen las comunidades autónomas están en manos de los tribunales superiores de cada región. Se trata de una situación que está perjudicando a la pequeña y mediana empresa, tanto que el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, considera “se ha propagado la inseguridad jurídica. Es muy difícil organizar nuestra actividad en función de las restricciones que marquen los distintos tribunales, y más aún para aquellas actividades que tienen locales en dos comunidades distintas”.

Precisamente la variedad de normas que afectan al funcionamiento del comercio minorista fue uno de los tema sobre los que incidió el presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Pedo Campo. Campo solicitó “unidad de acción en todas las comunidades para regular el comercio. Nos preocupa las restricciones que se puedan habilitar a causa de la pandemia en los diferentes territorios, sobre todo porque muchas pymes no han podido reanudar todavía su actividad”. Unido a ellos, y con el objetivo de apoyar a los negocios a pie de calle, Campo reclamó que desde la Administración se tomaran medidas con respecto al robo y se agravarán las penas de los hurtos reincidentes y se frenase la limitación del pago en efectivo a 1.000 euros.

La aleatoriedad de las restricciones que se pueden imponer en las distintas comunidades autónomos es un tema que también le preocupa al sector de la hostelería. Para presidente de la Confederación Española de Hostelería España (CEHE), José Luís Yzuel, "las comunidades pueden trabajar de la mano de la economía y salud. O, por el contrario, pueden causar la ruina más absoluta al sector, como se ha visto en muchas regiones durante la gestión sanitaria”. A su juicio la restauración ha sido “demonizada” sin pruebas suficientes, por ello pidió un “poco más de empatía en la toma de decisiones”.

Yzuel explicó que aunque había hosteleros que habían comenzado a trabajar, todavía había sectores como los profesionales del mundo del banquete, el ocio nocturno o la alta gastronomía que todavía continuaban cerrados. Y criticó, y haciendo referencia a la Estrategia 2050 presentada recientemente por el Gobierno, que “hablar de 2050 es no tener los pies en el suelo”.

La clave de muchos negocios está en la recuperación de los inversores

La recuperación de las inversiones y la vuelta a la normalidad fue otro de los temas a tratar en la jornada Situación de la pyme: reapertura sin recuperación. El presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero, incidió en que “la clave ahora está en la recuperación y en la promoción de las inversiones en el sector industrial”. Para conseguirlo enumeró una serie de circunstancias que había que abordar. El primero, el problema de abastecimiento de materias primas que estaba impidiendo a muchos pequeños negocios fabricar sus productos; el segundo una planificación estatal a largo plazo de la transición ecológica y tecnológica y, por último, el impulso de la formación, a todos los niveles que sigue siendo cable para la modernización y avance del tejido productivo.

El presidente de la Confederación Nacional de la Construcción, Pedro Fernández Alén, también comentó la importancia de la formación para el sector. Aseguró que se trata de un trabajo buen pagado, “por encima del SMI”, que necesita profesionales cualificados especialmente de cara al futuro”. Alén explicó que el sector de la construcción tiene un papel clave para la puesta en marcha de los Fondos Next Generation de la Unión Europa. No solo en los destinados a la modernización de la vivienda, sino también en los planes para la digitalización de la pyme o el enfocado a la creación de ciudades sostenibles.

Autónomos y pymes muestran un profundo descontento porque las ayudas no están sirviendo para la recuperación