jueves. 17.10.2019

SEGÚN LA COMISIÓN EUROPEA

Un cambio hacia la movilidad sostenible beneficiaría a comerciantes y hosteleros

Imagen promocionall de la Semana Europea de la Movilidad.
Imagen promocionall de la Semana Europea de la Movilidad.

Las ciudades que apuesten por que sus ciudadanos utilicen más el transporte público o la bicicleta no sólo estarán reduciendo la contaminación, también ayudarán a sus pequeños comerciantes y hosteleros. Según la Comisión Europea, las calles peatonales, accesibles a ciclistas, con más viandantes y menos tráfico, dispararían las ventas de estos autónomos.

Un cambio hacia la movilidad sostenible beneficiaría a comerciantes y hosteleros

Los intentos por combatir la España vacía, necesitarán mucho esfuerzo y algo de tiempo. Por el momento, la realidad es que cada vez hay más pueblos vacíos y más ciudades sobrepobladas. Se calcula que en 2050, el 84% de los ciudadanos europeos vivirán en zonas urbanas, frente al 73% que lo hacían en 2014. Esta situación origina varios problemas, entre ellos, el tráfico y el transporte. Por este motivo, la Unión Europea vuelve a incentivar y apostar por la movilidad sostenible. La entidad explicó en un comunicado que este cambio en las costumbres podría tener un impacto muy positivo en las ciudades, no sólo para sus habitantes,  también para los establecimientos situados a pie de calle.  

En otras palabras, según la comisión, menos coches y más transporte público y vías ciclables se traduciría en más calidad de vida para los ciudadanos y mayores beneficios para el comercio y hostelería. Para los habitantes, la movilidad sostenible mejoraría, entre otras cosas, la calidad del aire que respiran o su tránsito por vías, que tendrían menos atascos. Para los autónomos del comercio y la hostelería, más zonas peatonales se traduciría en más gente caminando por la calle, más clientela y, por tanto, más ingresos.

Pero para que esto ocurra, las ciudades deben implementar una serie de cambios, como proporcionar a los ciudadanos un buen servicio de transporte público (variedad de oferta y precios); la creación de parkings a un precio reducido para que los ciudadanos dejen el coche y puedan ir andando; y la peatonalización de algunas zonas. Según la Comisión Europea algunos de los factores que se incluyen en la gestión de una buena movilidad sostenible en las ciudades son: el coste de los aparcamientos públicos; la existencia de zonas de baja emisión de gases; el coste en tiempo de los atascos; la existencia de apps para poder gestionar multas; el aparcamiento urbano y recibir información del transporte público; los vehículos y bicicletas compartidas que ofrece la ciudad por kilómetro cuadrado; o el índice de congestión.

En España ya hemos tenido ejemplos de consorcios que apostaron por la movilidad sostenible. Sería el caso de Madrid y su iniciativa Madrid Central. Con ella se restringió el acceso de muchos vehículos a la zona centro de la capital, se incrementaron las zonas verdes y se fomentó el uso de la bicicleta. Aunque esta medida fue objeto de debate y tuvo sus detractores tanto en la esfera política como en la económica, lo cierto es que cumple con el plan de medidas y propuestas de restricción del tráfico impulsado por la Unión Europea. 

También lo hizo Valencia. Ésta ciudad comenzó a incrementar sus carriles bici y a unirlos en una gran red ciclista urbana y, a día de hoy, ofrece a los ciudadanos una flota de 2.750 bicicletas en 275 estaciones que se integran con el sistema público de transportes en lugares estratégicos de la ciudad. 

Semana Europea de la Movilidad

Desde 2002 se celebra, del 16 al 22 de septiembre, la Semana Europea de la Movilidad para mejorar la calidad de vida en las ciudades y la salud de sus habitantes, promoviendo el transporte urbano sostenible y la movilidad limpia. Este año, la campaña de la Comisión Europea ha puesto en marcha su iniciativa '¡Camina con nosotros!' que fomenta el desplazamiento a pie o en bicicleta como alternativas sostenibles,  que ayudan a mantenerse en forma y a reconciliarse con el paisaje de las ciudades. 

La campaña va dirigida especialmente a entidades locales, para que se animen a organizar actividades y adopten medidas permanentes que influyan positivamente en la movilidad sostenible de las ciudades. Además, la Semana de la Movilidad 2019 llama a las autoridades a ampliar la oferta de bicicletas, a la peatonalización de calles, a mejorar los servicios de transporte y/o a poner en marcha alternativas a las formas tradicionales de propiedad de vehículos.

España es uno de los países con más localidades inscritas en la Semana Europea de la Movilidad 2019. Ya son 476 municipios en los que se están llevando a cabo iniciativas -como juegos, proyección de documentales o carreras ciclistas- para conseguir tener lugares y ciudades con más peatones y menos coches.

Un cambio hacia la movilidad sostenible beneficiaría a comerciantes y hosteleros