jueves. 21.11.2019

EL COMERCIO SERÁ UNO DE LOS SECTORES MÁS AFECTADOS

La confianza de los consumidores alcanza sus peores cifras desde 2014

 La confianza de los consumidores alcanza sus peores cifras desde 2014

La confianza de los consumidores en la economía y negocios ha alcanzado su peor dato desde 2014. Así se desprende del último informe del CIS a partir de los datos recabados en agosto de 2019. Esta caída de la confianza podría afectar a las ventas en algunos sectores sensibles como el comercio.

La confianza de los consumidores alcanza sus peores cifras desde 2014

La confianza de los consumidores en la economía española se hundió en agosto hasta alcanzar su nivel más bajo desde 2014. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) descendió el mes pasado hasta los 86 puntos, 11 menos que el mes anterior. Así lo reflejan los datos publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Estas cifras muestran la desconfianza de los consumidores frente al contexto de inestabilidad que atraviesa el país

El Índice de Confianza del Consumidor se recopila a través de las tasas de confianza sobre el contexto actual y futuro. Los indices presentan valores que oscilan entre 0 y 200. Los resultados por encima de 100 indican una percepción positiva de los consumidores y, por debajo una percepción negativa. El resultado registrado en agosto se desplomó hasta los 83,1 puntos -10,1 menos que el mes anterior-, reflejando así la desconfianza de los españoles en la economía y, por extensión, en sus negocios. 

Según explicaron desde el Centro de Investigaciones Sociológicas, esta valoración negativa que han mostrado los consumidores afecta a todos los componentes económicos: la percepción sobre la evolución general de la economía disminuyó 15,4 puntos, la valoración del mercado de trabajo descendió 12,9 puntos y la confianza en la situación de los hogares españoles bajó en 1,9 puntos.

El comercio es uno de los sectores más afectados por la desconfianza

La caída de la confianza de los consumidores afectará a algunas actividades sensibles a los cambios de percepción del consumidor, como es el comercio. Así lo aseguraron desde la Confederación Española del Comercio (CEC). Tras muchos meses de datos negativos, en julio, las ventas del comercio de proximidad se dispararon hasta un 4,7% interanual, según los datos del INE. Fue un respiro para los autónomos del sector, que crecieron un 2,9%.

Sin embargo, estos últimos datos sobre la confianza de los consumidores no auguran buen futuro para un sector como el comercio que puede ser uno de los grandes afectados por la situación actual. Desde la CEC señalaron que esta caída de la confianza en agosto "es consecuencia de la situación política y de las señales de ralentización de la economía".

Un contexto que, según el organismo, supondrá un efecto negativo en las ventas de los meses venideros: "La confianza del consumidor suele tener un reflejo directo en el consumo, y de hecho, hemos visto en muchas ocasiones como una caída en la confianza provoca también un descenso en las ventas del comercio minorista. Tendremos que esperar a los datos definitivos de ventas del mes de agosto para saber cómo se ha comportado el consumo, aunque es probable que el leve crecimiento que preveíamos se vea atenuado por esta circunstancia. Por tanto, volvemos a insistir en la necesidad de formar Gobierno con la mayor brevedad posible".

Las expectativas de confianza del consumidor son también negativas

De igual forma que la percepción y valoración de los consumidores respecto a la situación actual ha sido negativa, las expectativas no son mejores. Corrieron la misma suerte en las tres categorías analizadas: las expectativas sobre la situación futura de la economía descendieron 14,9 puntos respecto al mes anterior, las relativas al mercado de trabajo registraron un descenso de 17,1 puntos y las expectativas respecto a la evolución de los hogares se situaron en 3,8 puntos, por debajo del mes de julio. 

En relación con el mes de agosto del pasado año, la confianza del consumidor cayó 16,4 puntos, (en el anterior periodo registró un índice de 102,4). Esto quiere decir que la desconfianza de los consumidores es consecuencia del panorama socio-político de este último año puesto que en 2018  la percepción de la sociedad era positiva y este año ha alcanzado niveles de desconfianza que no se registraban desde hace cinco años.

La confianza de los consumidores alcanza sus peores cifras desde 2014