jueves. 29.10.2020

TRES CUARTAS PARTES DE LOS QUE ESTÁN ACOGIDOS QUEDARÍAN FUERA

El Gobierno plantea extender los ERTE sólo a los negocios del sector turístico

El Gobierno plantea extender los ERTE sólo a los negocios del sector turístico
Las negociaciones para extender los ERTEs más allá del 30 de septiembre continúan estancadas. El Gobierno plantea excluir de la medida a todos los negocios que no estén vinculados con el turismo y no más allá del 31 de enero
El Gobierno plantea extender los ERTE sólo a los negocios del sector turístico

Las negociaciones entre Gobierno, patronal y sindicatos para extender los ERTEs más allá del 30 de septiembre continúan estancadas. A menos de 12 días para que termine oficialmente esta medida que está protegiendo a miles de negocios y alrededor de 700.000 empleados, el Ministerio de Trabajo sigue sin llegar a un acuerdo con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y de los sindicatos UGT y CCOO. 

Al parecer, la intención del Gobierno es limitar los ERTE por fuerza mayor a los negocios relacionados con el turismo. El problema es que en España la mayoría de negocios tienen una relación directa o indirecta con este sector y "limitando los expedientes tan sólo a las empresas turísticas, se podría excluir a muchos otros negocios que también están afectados y necesitan de esta medida", explicaron a este medio fuentes sindicales presentes en la negociación. 

De hecho, según expertos consultados por este periódico, dependiendo de la definición de 'negocio turístico' que plantee el Gobierno, casi tres cuartas partes de los empleados que están acogidos actualmente a esta medida podrían quedar fuera a partir de septiembre. Por este motivo, el mayor escollo que habría ahora mismo en la negociación y que estaría impidiendo la prórroga sería la definición que propone Trabajo para decidir quiénes pueden seguir siendo beneficiarios del ERTE por fuerza mayor y quiénes no. 

Muchos negocios podrían quedar excluidos de los nuevos ERTE

Si finalmente el Gobierno no cediera, los negocios que, por su CNAE, quedaran excluidos de la consideración de 'actividad vinculada al turismo' tendrían que acogerse a los ERTE por causas ETOP que, aunque también ofrecen exoneraciones para el empleador en las cotizaciones de sus empleados a la Seguridad Social, son menos flexibles y tienen requisitos de acceso mucho más estrictos.

Si se acabara excluyendo a todos aquellos negocios que no estén relacionados con el sector turístico, los que no entren en los epígrafes establecidos tendrían que sacar a todos sus trabajadores del ERTE por fuerza mayor y solicitar un ERTE por causas Económicas, Técnicas, Organizativas y de Producción (ETOP), para el que tendrían que empezar desde cero y cumplir con todos las condiciones establecidas. 

Muchos autónomos podrían quedar fuera de la medida

Esto sería especialmente problemático para los pequeños negocios porque, con los ERTE por causas ETOP, deberían constituir una comisión negociadora, órgano que reúne a las partes de un convenio colectivo, y solicitar a los empleados que la formen. Además, en el caso de que no exista representación legal de los empleados, se deberá contar con los sindicatos más representativos del sector en el que desarrolle su actividad el negocio en cuestión.

Probablemente, se "disuadirá  a muchos autónomos empleadores al frente de microempresas que no tienen la misma capacidad que una gran corporación para llevar a cabo todos estos trámites y acogerse al ERTE por causas ETOP", explicó José Carlos Piñero, director del Área Jurídica de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA)

Además de la problemática que supondría dejar excluidos del ERTE por fuerza mayor a muchos negocios que lo seguirán necesitando, está también la propia dificultad de discernir "qué se considera negocio turístico o relacionado con el turismo y qué no. Nos sigue pareciendo un error este planteamiento sectorial de la medida. Si se establecieran estas condiciones y se dirigieran los ERTE sólo al turismo, ¿se incluiría, por ejemplo, a actividades como el transporte de viajeros? Puedes entender que sí o puedes entender que no, porque un negocio de transfer que se dedica a transportar a los turistas a los hoteles, o a hacer rutas organizadas puede estar igual de afectado o más por la pandemia que un hotel", explicaron las mismas fuentes sindicales a este medio.

El Gobierno propone ahora hasta el 31 de enero

El principal escollo de la negociación son los sectores a los que irá dirigida esta medida. Sin embargo, hay un segundo punto que también preocupa a patronal y sindicatos: la fecha de extensión. Al parecer, los agentes sociales piden que se alarguen los ERTEs por fuerza mayor hasta, como mínimo, semana santa y la última oferta de extensión que habría puesto el Gobierno encima de la mesa sería sólo hasta el 31 de enero.

Al parecer, en el borrador sobre el que se debatió el pasado lunes y martes en la mesa de negociación proponía prorrogar automáticamente los ERTE hasta el 31 de diciembre de este año. Sin embargo, el Gobierno cedió y dio un mes más de plazo, al considerar que volver en plena campaña de navidad al mismo punto de la negociación para una nueva extensión podría no ser lo más adecuado.

"Tanto los sindicatos como la CEOE estamos en desacuerdo con esta fecha, porque seguirá habiendo muchos negocios y empleados que necesiten de esta medida para ese entonces y no podemos volver al mismo escenario de negociar la extensión de la medida dentro de cuatro meses. Las empresas y los trabajadores necesitan certidumbre", explicaron fuentes cercanas a la negociación..

De hecho, los agentes sociales consideran que lo mejor sería "alargar la medida sine die" e ir haciendo revisiones cada cierto tiempo para evaluar la eficacia de ésta y la capacidad económica  con la que cuenta el Gobierno para seguir manteniendo los expedientes.

Precisamente el presupuesto disponible sería uno de los problemas que habría expuesto el Gobierno en la mesa y que estarían impidiendo la extensión de los ERTEs para todos los negocios afectados por la crisis y de forma indefinida. Según afirmó la semana pasada el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, el dinero "no es ilimitado"y "habrá que focalizar las ayudas".

Otro punto de fricción: las exoneraciones para los negocios

Por último, el tercer punto de fricción que habría entre Gobierno y agentes sociales estaría en las exoneraciones a las empresas acogidas a ERTE. "No entendemos que el ministerio de Escrivá tenga tanto empeño en mantener las exoneraciones  a los negocios que reincorporen a sus trabajadores a la actividad, en vez de centrarlas en los que tienen que mantenerlos, que son los que realmente tienen problemas ahora mismo", explicaron fuentes cercanas a la negociación. 

Según estas mismas fuentes, "si un negocio recupera a su trabajador, haya o no incentivos por ello, es porque tiene algo de actividad. Sin embargo, si se encuentra en una mala situación y no lo recupera, debería tener mayores exoneraciones. No entendemos, ni patronal ni sindicatos, que el Gobierno pretenda dejar las exenciones en las cuotas de los trabajadores a la Seguridad Social, tal y como estaban fijadas y no se centre en ayudar más a los que más lo necesitan".

Actualmente, las exoneraciones que están vigentes hasta el 30 de septiembre y que el Gobierno tiene intención de mantener serían éstas:

2020063014333222100

Aunque el esquema del Ministerio no lo precise, cabe recordar que los ERTE por causas ETOP tendrán las mismas exoneraciones que los ERTE por causa de Fuerza Mayor (FM) parcial. Eso sí, siempre y cuando estos ERTE por causas ETOP se hubieran solicitado antes del 26 de junio, o bien provengan de la transición de un ERTE por causas de fuerza mayor a ETOP..

El Gobierno plantea extender los ERTE sólo a los negocios del sector turístico