lunes. 18.01.2021

UN CAMBIO RADICAL EN LAS PENSIONES DE LOS AUTÓNOMOS

El Gobierno quiere ampliar a 35 años el periodo para calcular la jubilación

Una ampliación de 25 a 35 años en el periodo para calcular la jubilación, con la posibilidad de descartar algunos de los peores años, supondrá un cambio radical en las futuras pensiones de los autónomos.
El Gobierno quiere ampliar a 35 años el periodo para calcular la jubilación

El Gobierno está barajando ampliar de 25 a 35 años el periodo de cotización que se toma como referencia para el cálculo de las pensiones. De este modo, con la nueva fórmula, se empezarían a tener en cuenta las bases por las que el autónomo o el asalariado cotizó desde los 32 años hasta los 67 años, que es la futura edad legal de acceso a la jubilación que se alcanzará en 2027. Ahora se cuenta desde los 40 a los 65 años.  

Así lo reconoció la ministra de Asuntos Económicos y vicepresidenta tercera, Nadia Calviño en una entrevista a La Sexta. Según Calviño, "el planteamiento de aumentar el periodo de cotización -que se toma como referencia para el cálculo de las pensiones- es un proceso que se viene desarrollando desde hace tiempo y que responde a cambios que ya se están produciendo en nuestras propias vidas laborales.  Por tanto, el aumento de los años está ahí y se está trabajando con los agentes sociales".  

Actualmente, la base reguladora con la que se calcula la pensión de los autónomos y asalariados parte de dos factores principales: años de cotización y bases por las que se ha cotizado durante esos años. De este modo, si el periodo para el cálculo pasara de 24 a 35 años, la pensión se calcularía en función a la media de las bases por las que el contribuyente haya cotizado durante el periodo de referencia (35 años de vida laboral). Esto, según los expertos, supondría un cambio radical para las futuras pensiones de autónomos y asalariados.  

35 años de cálculo con la posibilidad de descartar los más negativos

En todo caso, para compensar el posible recorte en las pensiones de algunos autónomos y asalariados que cotizaron poco al principio de su vida laboral, la ministra de Asuntos económicos matizó durante la entrevista que se está trabajando con los agentes sociales para que esta medida venga acompañada de la posibilidad "de que los trabajadores puedan excluir del cómputo los años más negativos desde el punto de vista de sus prestaciones". Así, la nueva fórmula que estaría preparando el Gobierno correspondería, a priori, con  la propuesta que lleva años solicitando la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que consistiría en utilizar toda la vida laboral de los trabajadores para calcular sus pensiones pero, eso sí, eligiendo los mejores años y los peores para hallar una media equitativa. 

Cuatro posibles consecuencias para los autónomos 

El efecto de esta reforma no va a ser igual para todos los autónomos. Las consecuencias, como mínimo, serán diferentes según tres tipos de cotizante.

Por un lado, no hay que perder de vista que más de la mitad del colectivo -el 57% y no el 80% como se suele decir siempre- cotiza actualmente por la base mínima. En el caso de que su vida laboral siempre haya estado en este nivel de cotización, sólo podrá optar por la pensión mínima independientemente de los años que se cuenten para calcularla.

Otros muchos, cotizaron en los primeros años, al empezar su negocio, también por esta base mínima, pero más adelante la aumentaron, sobre todo a partir de los 46 años. Para este grupo, una ampliación en el periodo de cálculo en la pensión hasta el inicio de la vida laboral, afectará sensiblemente a la pensión que percibirán. 

Un tercer grupo lo compondrían muchos asalariados que pasados los 50 años fueron expulsados del mercado laboral y montaron un negocio como autónomos. Éstos tuvieron bases de cotización altas durante la mitad de su vida laboral y algunos se vieron obligados a bajar sus cotizaciones durante su etapa como trabajadores por cuenta propia. A éstos les beneficiaría ampliar a 35 años el periodo de cálculo de la pensión porque les contaría los mejores años cotizados.

Por último están los autónomos más jóvenes que comienzan ahora a cotizar. El hecho de saber que se va a tener en cuenta toda la vida laboral para el cálculo de su pensión les puede llevar a saltarse la costumbre de sus mayores de optar siempre por bases mínimas y elegir cotizar más cuando sus ingresos se lo permitan. No sólo para obtener una jubilación mejor sino para cubrir contingencias presentes como la enfermedad, la maternidad o paternidad, el accidente laboral y el cese de actividad, entre otras.

Pero algunos autónomos podrían ver recortadas sus pensiones

Al parecer, y a expensas de que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones concrete todos los detalles de esta posible reforma, lo que sí que es cierto es que la posibilidad de "descartar" algunos años negativos para el cálculo de la pensión, según  los expertos consultados, es probable que no compense por el previsible recorte de muchas pensiones que se produciría aumentando el periodo hasta casi el inicio de la vida laboral, fundamentalmente para aquellos autónomos que al inicio de su vida laboral estuvieron muchos años cotizando por bases mínimas.

Es más, probablemente el periodo de años de descarte que estaría planteando el Gobierno y con el que el autónomo podría eliminar sus peores años, finalmente, fuera inferior a los cinco años.

Esto significaría que, aún con todo, se pasaría a calcular las pensiones en base a, como mínimo, los últimos 30 años, lo que supondría que "algunos autónomos vieran recortada su prestación. Habrá que ver la fórmula, porque no se sabe todavía si en los 35 años a los que se ha referido el Gobierno ya se incluyen los cinco de descarte o no. Es decir, no es lo mismo calcular la base sobre 35 años tras haber descartado ya los cinco peores años, que calcularla sobre 35, descartando después los cinco años, que dejarían el periodo realmente en 30 años. La diferencia es muy grande y cambiaría por completo las pensiones de autónomos y asalariados", explicó Juan López Gandía, catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Politécnica de Valencia. 

Cabe recordar que, en 2021, el periodo que se utilizaría normalmente para el calculo de las pensiones aumentaría sólo hasta los 24 años. Por ello, "muchos autónomos lo que hacen es cotizar buena parte de su vida laboral por la mínima y, luego, subir su base entre los 42 y 46 años porque, a partir de los 47 años, ya no podrán pasar a cotizar por bases superiores a los 2.000 euros mensuales, a menos que antes de esa edad ya estuvieran cotizando por una base igual o más alta", añadió el catedrático

Muchos podrían ver recortada su pensión en más de 50 euros al mes

Con el actual sistema, si un autónomo hubiera cotizado por la mínima (944 euros al mes) desde los 20 hasta los 46 años y, luego, de los 46 a los 66  la hubiera subido hasta los 2.000 euros mensuales, obtendría  20 años cotizados por una base de 2.000 y sólo cuatro por la base mínima. 

Como hoy se tienen en cuenta para el cálculo de la pensión sólo los últimos 24 años anteriores a jubilarse, se le tendría en cuenta todo lo cotizado desde que cumplió los 42 años. Hemos dicho que en este momento cotizaba por la base mínima y lo hizo durante cuatro años más, hasta los 46 años. Por tanto habría que multiplicar 944,4 (importe de la base mínima) x 48 meses: 45.331 euros.

Por otro lado, se calcularía desde los 46 años hasta los 66 años que es el momento de su jubilación. Es decir, serían 20 años cotizados por una base de 2.000 euros. En este caso, la multiplicación sería 2.000 x 240 meses =  480.000 euros. Sumando el primer periodo y el segundo, daría como resultado  525.331 euros. Ésta sería la base de cotización durante los últimos 288 meses que se debería dividir por 366.  De este modo, este autónomo tendría una base reguladora para su pensión de 1.435,3 euros mensuales.

Pero, imaginemos el mismo caso si el Gobierno ampliara hasta 35 años el periodo de calculo, con cinco de 'descarte' -que es el máximo al que apuntan los expertos-:  con los mismos años cotizados y la misma base, el periodo a partir del cual se inicia el calculo ya no serían los 42 años, sino los 37.

Así, el cálculo en el mejor de los casos sería el siguiente: 944,4 (importe de la base mínima) x 108 meses (nueve años): 101.995 euros.  Por otro lado, deberá calcular su base desde los 46 años hasta los 66 que se jubila. En este supuesto, también habría cotizado 20 años por una base de 2.000 euros. Es decir sería 2.000 x 240 =  480.000 euros.

Ahora bien, como ya no son 25 años los que se tienen en cuenta, sino 30 (35 años menos 5 "de los malos" que se descartan): la división ahora sería por 420 meses (30 años por 14 meses) y daría como base reguladora 1.385,7 euros. Es decir, el recorte en la pensión de algunos autónomos sería, con esta fórmula, de alrededor de 50 euros al mes. " Lo que está claro es que cuanto más se retroceda en los años para el cálculo, peor será para buena parte de los autónomos de edad avanzada, porque ya no tienen posibilidad de cambiar los periodos por los que cotizaron tan poco", comentó Juan López Gandía, catedrático de Derecho y Seguridad Social  

Otros autónomos se verían beneficiados con el cambio

Eso sí, no hay que olvidar que "habría otros grupos que sí se verían beneficiados por el cambio. Sin ir más lejos, aquellos que pasaron por una mala racha en los últimos años de su vida laboral y tuvieron que bajar su base de cotización", explicó López Gandía.

Como se ha dicho, entrarían en este grupo aquellos asalariados que fueron expulsados del mercado laboral a edades avanzadas -sobre todo en la pasada crisis del 2008-2012- y crearon un negocio con 50 años o más. Éstos no pudieron cotizar por bases altas en su última etapa con lo que les benificiaría que se contasen 35 años para su futura pensión.

Y por supuesto, tampoco hay que olvidar que " hay una parte de los autónomos que han estado toda su vida cotizando por la mínima. A esos contribuyentes, la ampliación del periodo de cálculo no les afectará en nada a su pensión", añadió el catedrático de Derecho y Seguridad Social

Otras consecuencias de aumentar el periodo de cálculo

Además de las consecuencias a corto plazo para los autónomos y asalariados que ya han completado buena parte de su vida laboral, el experto apuntó a otros dos efectos que tendría el aumento del periodo de referencia para el cálculo de las pensiones.

 A largo plazo, "va a desincentivar el error que cometen algunos autónomos de subir de golpe la base en los últimos años para compensar más de media vida laboral cotizando por la mínima. Esto les obligará a cotizar por bases superiores para, no sólo tener mejores prestaciones futuras, sino también presentes", comentó Juan López Gandía. Además, añadió el experto, "podría servir para aumentar la recaudación del sistema, bajando la tasa de reemplazo de las pensiones", que es el porcentaje que supone la pensión pública por jubilación de un país respecto al último salario cobrado por un empleado.

Es decir, si un empleado cobraba 1.000 euros y su pensión pública al jubilarse es de 800 euros, su tasa de reemplazo será del 80%. Europa exige un 60% de tasa, mientras que en España esta tasa se sitúa por encima de esta cifra.

Incentivar a los autónomos a cotizar más desde el inicio

Para el catedrático, el primero de los efectos es claro: "los autónomos jóvenes deben olvidarse cuanto antes de cotizar por la mínima y elevarla cuando sus ingresos se lo permitan. Esto debería empujarles a cambiar la vieja costumbre. El aumento del periodo de calculo llegará, tarde o temprano, y dejarán de valer los mecanismos que han servido hasta ahora para cobrar una buena pensión habiendo cotizado más de veinte años por la mínima. Pronto habrá un cambio de mentalidad que, esperemos, redunde en una mejora de las cotizaciones y, por tanto, en una mejora de todas las prestaciones de los autónomos, no sólo de la jubilación". 

Sostenibilidad del sistema de pensiones

Sin embargo, para José Antonio Herce, Doctor en Economía, casi más importante sería el segundo aspecto: "Lleva años hablándose de la ampliación de la vida laboral, y debe de llevarse a cabo para asegurar la sostenibilidad del sistema. Ahora se habla de descartar años y creo que no es la solución.  Excluir los años malos es exactamente lo mismo que elegir los mejores y, para eso, mejor quedarse en los 25 últimos". 

Lo que está claro, "es que debe haber un cambio de mentalidad, porque no se puede cotizar por la mínima 30 años y por la máxima cinco. Hay que asegurar la sostenibilidad de la Seguridad Social y, si algún autónomo necesita de la solidaridad del sistema, la tiene que recibir a través de los Presupuestos Generales del Estado", explicó . 

Cotizar más para tener mejores prestaciones

Precisamente este cambio de mentalidad es en lo que llevan años trabajando algunas organizaciones representativas del colectivo, como la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos -ATA, que echan en falta más campañas de sensibilización para que los autónomos tomen conciencia de lo importante que es cotizar más para tener mejores prestaciones futuras, como la jubilación, pero también presentes, como la Incapacidad Temporal o el propio cese de actividad, del que ha dependido el sustento de casi dos millones de autónomos y sus familias durante los peores meses de la crisis.

Por ello, no basta con cotizar "media vida laboral por la mínima y, luego, una vez pasados los 45 años, comenzar a cotizar por bases superiores. Porque la cotización afecta a todas las prestaciones contributivas, no sólo a la de jubilación. Si sufres un accidente, en el caso de quedar incapacitado cobrarás sobre la base de cotización que el autónomo tenga en el momento de la baja.  Y con prestaciones como la Incapacidad Temporal (enfermedad común), se tiene en cuenta la base de cotización que tuviera el autónomo en el mes anterior al que se produjera la baja. Y, en el peor de los casos, si el autónomo falleciera, la pensión que quedaría para la familia también dependerá de la base de cotización en el momento del deceso", explicó el catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Politécnica de Valencia, Juan López Gandía,.

Según comentó el catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, "muchos autónomos ven su cotización como un impuesto y la intentan bajar al mínimo porque, según entienden, están ahorrando, siendo que en realidad están recortando de pensiones que, más adelante, podrían ser su único sustento. Pero, todavía más preocupante es el caso de aquellos que ni si quiera saben que los autónomos pueden elegir la base que quieran. Sigue habiendo trabajadores por cuenta propia que se piensan que la cuota de autónomos es fija y pagan la mínima por desconocimiento".  

Subir la cuota 100 euros eleva hasta 200 las prestaciones

La cuota no sólo da derecho a la futura pensión de jubilación sino que cubre contingencias presentes como la baja temporal por enfermedad o accidente, la incapacidad la permanente, la invalidez, la baja por maternidad y paternidad, la viudedad o la orfandad. Este periódico explicó lo que sucedería en las prestaciones del autónomo  si  éste elevara 100 euros su cuota mensual.  En líneas generales supondría elevar hasta 200 euros todas sus prestaciones. 

Hay que tener en cuenta que los autónomos no están exentos de tener cualquier contingencia y es necesario tener en cuenta que, cotizando por la mínima, apenas si percibiría en una baja unos 570 euros mensuales a partir del cuarto día, y alrededor de 680 a partir del vigésimo primero. De ahí tocaría descontar lo que supone la cuota mensual de cotización (286,15 euros en 2020). Es decir, le quedarían apenas entre 280 y 380 euros para vivir mientras está de baja. Aunque gracias a las negociaciones de las organizaciones de autónomos con el Gobierno, éste eximió del pago de la cuota a los autónomos que estén dos meses o más de baja. 

Sólo con mejorar la base mínima de cotización en 100 euros más de cuota cada mes, la prestación del autónomo se vería incrementada  en 201,31 euros.  Es decir, con una cuota de 380 euros mensuales, la misma prestación subiría a 900 euros mensuales y con menos de 500 euros de cuota se superarían los 1.100 euros al mes. 

De hecho, la realidad con la que se encuentran muchos autónomos cuando se jubilan" es que ellos acaban cobrando menos pensión que sus propios empleados. Razón por la que siempre recomiendo que se cotice por la base máxima que se pueda”, explicó el abogado laboralista Alberto Ara.

A su modo de ver, los autónomos deben cambiar la concepción que tienen sobre la cotización: no es un gasto, es una inversión. “Cuando tienes un accidente laboral, cuando quieres jubilarte o cuando pasa algo y le queda una pensión a los hijos es cuando el autónomo se acuerda de la importancia de cotizar”. 

El Gobierno quiere ampliar a 35 años el periodo para calcular la jubilación