martes. 20.10.2020

EL 63% TIENE DIFICULTADES CON LAS AYUDAS DEL GOBIERNO

Los hosteleros temen que su facturación caiga un 40% en 2020 por el COVID-19

Los hosteleros temen que su facturación caiga un 40% en 2020 por el COVID-19
El 93% de los negocios del sector de la hostelería se han visto obligados a detener completamente su actividad debido al coronavirus. El golpe será duro y se prolongará durante todo el año 2020. La crisis del COVID-19 se saldará con una caída de la facturación anual de entre un 30% y un 40% para el sector.
Los hosteleros temen que su facturación caiga un 40% en 2020 por el COVID-19

Desde que se decretó el Estado de Alarma, todos los bares y restaurantes españoles tuvieron que cerrar sus puertas. Ya hace más de un mes que estos establecimientos se encuentran sin ingresos y con la certeza de que serán de los últimos sectores en volver a la normalidad. Conforme pasa el tiempo y estos negocios permanecen suspendidos, se hace más difícil que la facturación de 2020 se parezca a la de años anteriores. De hecho, según la Confederación Empresarial de Hostelería de España (CEHE), este año, la hostelería facturará hasta un 40% menos que en 2019.

Desde que el pasado 13 de marzo se decretó el estado de alarma, el 93,02% de los hosteleros españoles tuvo que cesar su actividad, y en estos momento, el 4,66% ya se ha visto obligado a cerrar definitivamente su negocio. Tan sólo el 2,33% ha mantenido servicios de entrega a domicilio. Esta situación ha provocado que el 90,39% de los encuestados considere que las ventas del segundo trimestre del año serán incluso peores que las del primer trimestre o las actuales. Frente a ello, solamente el 5,85% cree que podrá mantenerse igual. Hay que tener en cuenta que se trata de un sector con poca liquidez. El 50% de los negocios de restauración podría aguantar únicamente alrededor de un mes asumiendo los gastos  fijos sin recurrir a financiación.

“Los resultados de la encuesta son un reflejo de la percepción del sector hostelero, que ya presagia que vamos a vivir el peor verano de la historia de nuestro país y estima que las consecuencias económicas se van a prolongar a lo largo de todo el ejercicio”, apuntó el presidente de la Confederación de hosteleros, José Luis Yzuel.

La situación se hace todavía más difícil si se tiene en cuenta que el 75,03% de estos autónomos que cesaron temporalmente la actividad se acogió a un ERTE, el 8,61% se acogió a líneas ICO de financiación y el 3,88% se vio obligado a adelantar sus vacaciones. Los datos también demuestran que el 58,96% va a tener que realizar un reajuste de plantilla cuando se reanude la actividad.

La mayoría de los hosteleros no consigue acceder a las ayudas

Otra de las conclusiones de la encuesta es que el 63,40% de los hosteleros señala que ha tenido o está teniendo problemas para acogerse a las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar los efectos económicos de la crisis del coronavirus. “Como organización que representa a los más de 300.000 establecimientos hosteleros de nuestro país, instamos al Gobierno a que escuche las peticiones de los negocios hosteleros, la inmensa mayoría formada por autónomos y pequeños negocios, porque necesitan que se tomen medidas de urgencia si no queremos llevar a la quiebra a este sector tan importante para la economía y la sociedad española”, señaló José Luis Yzuel.

Esta reivindicación viene dada, precisamente, por estos problemas que señalan los trabajadores por cuenta propia del sector. Un colectivo para el que el pago de la cotización de autónomos es el principal problema. Al menos, así lo considera el 80,34% de los encuestados. Estos hosteleros también se ven presionados por el pago de tasas e impuestos de los suministros de energía, como señala el 55,77%; y de los impuestos de terrazas, IBI u otras obligaciones de pago a las administraciones; como el IVA, que son percibidas como amenazas a corto y medio plazo por el 52,34% de los hosteleros.

Como consecuencia de esta situación, el 79,53% de los autónomos del sector exige al Gobierno la suspensión total de la cotización de autónomos y el 78,13% solicita la suspensión de impuestos municipales como el IBI, basuras, agua o terrazas, entre otros. Unas medidas que consideran imprescindibles para afrontar la crisis del coronavirus sin tener que echar el cierre a sus negocios. El 57,19% también revindica la suspensión temporal del pago de los arrendamientos de locales, el 50,99% la flexibilización de la financiación bancaria y el 39,18% la moratoria en el pago de las hipotecas.

Principales causas de la vulnerabilidad de la hostelería

Las reducciones a las que se está enfrentando el sector de la hostelería, tanto en la facturación como en los niveles de empleo, también tendrían como consecuencia un impacto importante en las cuentas públicas. La recaudación del IVA podría descender en alrededor de 5.000 millones de euros, y los gastos sociales de apoyo a las personas que pierdan su empleo podrían ascender hasta los 3.500 millones de euros añadidos a la caída de las contribuciones a la Seguridad Social, según datos de la consultora Bain & Company y la firma de servicios profesionales Ernst & Young.

Las principales causas de la vulnerabilidad de la hostelería en situaciones como la que atraviesa el país en estos momentos se basan en tres puntos clave, según estas entidades:

  • Se trata de un sector muy fragmentado y que tiene muchos pequeños negocios. Está compuesto por 314.000 empresas; y el 70% de estos negocios corresponde a autónomos y microempresas de menos de tres empleados.
  • Opera con márgenes de beneficios muy bajos. En el caso de la restauración, estos márgenes se sitúan cerca del 6% frente al 13% de media del resto de sectores nacionales.
  • Tanto la restauración como el alojamiento muestran una exposición mayor a los ciclos económicos, dada su relación directa con la renta disponible de los ciudadanos. Es decir, la capacidad de consumo de la población.
A esto, hay que añadir que los  niveles de capitalización son bajos, con un patrimonio neto en el caso de la restauración de un 34% frente al 50% de la media nacional. Es decir, la transformación de la inversión inicial en un patrimonio mayor es muy leve.

Los hosteleros temen que su facturación caiga un 40% en 2020 por el COVID-19