jueves. 26.11.2020

Y PONE EN RIESGO A LOS PEQUEÑOS NEGOCIOS

La incertidumbre que provoca un estado de alarma de 6 meses afecta al consumo

Seis meses de Estado de Alarma acabarán afectando a la economía de muchos hogares españoles. Se prevé una disminución del consumo y una tendencia al ahorro por la incertidumbre a largo plazo, lo que pondrá aún más en riesgo la supervivencia de los pequeños negocios.

La incertidumbre que provoca un estado de alarma de 6 meses afecta al consumo

Desde que empezó la alerta sanitaria y hasta el pasado mes de agosto, la confianza del consumidor ha caído más de 30 puntos en España. Y lo peor, según los analistas, es que a diferencia de lo que ocurre en otros países de la zona, no se está recuperando. El anuncio de los seis meses de Estado de Alarma, unido a la incertidumbre que genera la evolución de la pandemia, afecta directamente al consumo de los hogares y pondrá aún más en riesgo la supervivencia de los pequeños negocios que dependen de la demanda interna. 

“Aún es pronto para tener un verdadero conocimiento, pero lógicamente la situación actual afecta muchísimo al consumidor y a su comportamiento de compra. Los últimos datos que tenemos, hasta el pasado mes de agosto, es que la pandemia había provocado una caída de 30 puntos en la confianza del consumidor. Y las últimas medidas adoptadas por el Gobierno -entre las que se incluyen las restricciones de movilidad autonómicas, las limitaciones de actividad de los negocios y el anuncio de un Estado de Alarma hasta mayo de 2021 – nos hace pensar que no va a mejorar. Todo lo contrario” explicó Rosa Pedrosa, gerente del área de comercio y marketing de AECOC (Asociación de Fabricantes y Distribuidores) y encargada de analizar el comportamiento de los consumidores.

A esta experta le preocupa especialmente la evolución que está teniendo España frente al resto de países europeos. “La pérdida de confianza del consumidor es una circunstancia generalizada. El problema es que, mientras que en Europa cayó entre 9 y 15 puntos en función del país, ya se está notando ya una leve tendencia hacia la recuperación. En España no se nota esa mejoría” dijo Pedrosa.

Una recuperación que no se produce porque la incertidumbre se está acrecentando en los hogares españoles máxime si en los próximos meses aumenta el desempleo. La confianza del consumidor depende en estos momentos, como comentó esta experta, de dos factores. El primero, de cómo evolucione la pandemia. “El Gobierno decreta el Estado de Alarma porque la alerta sanitaria aún no está controlada, lo que va a generar una caída directa en el consumo” afirmó la gerente del área de comercio y marketing de AECOC.

Y el segundo, de su afectación en la economía de los hogares, sobre todo, en los empleos. “Las restricciones sanitaria se ven implícitamente reflejadas en la economía. Éstas limitan la actividad de un comercio o un bar (con restricciones de aforo o de terraza), establecen el cierre de algunos negocios e, incluso, provocan que soliciten ERTE e, incluso, EREs. Y cuando tocas la economía de los hogares, tocas la confianza del consumidor” apuntó Pedrosa. Quien incidió en el hecho de que “estos dos factores, por el momento, no van a mejorar”.

Hay dos tipos de consumidores

A pesar de que se va a producir una caía del consumo en esta segunda ola, Pedrosa confía en que “no sea más grave de lo que fue en marzo. Cayó más de 30 puntos en su momento”. Lo que sí aventura es que vamos a tener una Navidad “inusual. No sabemos cómo van a ser las celebraciones familiares. Lo único que se tiene previsto es una incremento de las ventas en los establecimientos de alimentación, como consecuencia de la celebración de las fiestas en el hogar. Pero eso va a tener una consecuencia negativa para la hostelería”.

Según esta experta, la celebración de la Navidad y el resto de festividades que se aproximan a lo largo del año serán diferentes a las de ejercicios anteriores, porque la pandemia ha generado dos tipos de consumidores muy diferencias. Por un lado, hay un consumidor que mira por el ahorro. “Son, por ejemplo, hogares dónde sus miembros están o prevén que pueden estar en ERTE y que prefieren gastar lo mínimo”. Y, por otro lado, están “los que tienen ese dinero ahorrado y no pueden gastárselo por la situación ” explicó Pedrosa. 

Esto hace que “el nivel de ahorro en estos momentos sea muy alto. De hecho, es la tasa más alta que hemos tenido, porque las familias están ahorrando o no pueden gastarlo por las restricciones”.

La caía de consumo la viven los pequeños negocios

La probable caída del consumo por el vaivén de restricciones y la incertidumbre en la economía que origina un anuncio de seis meses de Estado de Alarma es una situación que está afectando a los pequeños negocios. Son los establecimientos que están a pie de calle los primeros que empiezan a notar esa paralización del gasto entre los consumidores: la clientela baja, las ventas se estacan y los problemas de supervivencia aparecen.

Pero una caída del consumo afecta a prácticamente todos los sectores, especialmente a los que tienen que ver con el ocio, el deporte, el turismo, el alojamiento, los servicios no esenciales,...pero también a la educación no reglada, textil, calzado, motor,...  

Precisamente, el VII Barómetro de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) refleja la difícil situación en la que se encuentra el colectivo de trabajadores por cuenta propia durante la segunda ola del virus. La encuesta revela que el actual contexto económico podría poner en riesgo la supervivencia de miles de pequeños negocios, que facturan menos de una quinta parte que el año pasado. Además, la crisis ha incrementado la morosidad en el colectivo.

Tal es el nivel de dificultad por el que atraviesa el colectivo de autónomo que, de no corregirse la curva de contagios, la crisis económica derivada por el coronavirus podría acabar con 300.000 autónomos y 500.000 puestos de trabajo, según los cálculos de ATA.

El comercio quiere volver a “funcionar”

Uno de los sectores que más ha notado las consecuencias del anuncio del Estado de Alarma es el comercio. “Somos pesimistas con el futuro, porque aunque hay sectores del comercio que van mejor, en general a la actividad le está yendo mal, debido a la incertidumbre económica que existe y a que los consumidores nos hemos retraído, porque estamos ahorrando” explicó Carlos Moreno, portavoz y tesorero de la Confederación Española de Comercio (CEC).

Quien aludió al hecho de que el Gobierno tampoco está implementando medidas para tranquilizar y fomentar el consumo. “Hay mucho desconcierto. Las medidas y las restricciones cambian constantemente y no hay ningún criterio unificado en el modo de actuación de las comunidades autónomas. Circunstancia que está afectando gravemente al comercio pues el consumidor está muy desconcertado" apuntó el portavoz de la patronal del sector.

Estamos enormemente preocupados. Esto puede llevar a la destrucción de la tercera parte del sector del comercio. Porque aparte del anuncio de los seis meses de Estado de Alarma, hay zonas dónde se están haciendo limitaciones muy fuertes a nuestra actividad” denunció Moreno. Quien alertó de “que las ayudas europeas que llevan anunciando desde hace meses, cuando lleguen van a ser tarde”. Razón por la que reclamó al Gobierno que pusiera en marcha medidas: “suponemos el 13% del PIB. Si el comercio funciona, España funciona, y el comercio no está funcionando

Las hostelería se reestructura ante el anuncio de Estado de Alarma

Otro de los sectores que más nota la incertidumbre de las decisiones políticas es la hostelería. El secretario general de la Confederación de Empresarial de Hostelería de España (CEHE), Emilio Gallego, explicó que la noticia de los seis meses de Estado de Alarma había generado un caos y una preocupación en el sector. Detalló que los bares y restaurantes del país “se encuentran en estos momentos reestructurando su actividad. Es decir, están realizando cambios, desde en su forma de trabajar, hasta en sus horarios de apertura, e, incluso, en sus menús o servicios para poder adaptarse a la nueva situación”.

Algo que no les está resultado fácil y para lo que pedían la colaboración ciudadana. “Nosotros nos estamos adaptando, pero no es suficiente para sobrevivir. Los consumidores tienen que hacer un cambio de mentalidad y salir a hacer antes a cenar" comentó Gallego.

Desde la patronal de hostelería denuncian que a pesar de que “los bares y restaurantes representan un 3,2% de los datos acumulados de contagio – y se ha incrementado la tasa hasta el 15% en reuniones familiares y de amigos en domicilios-, hay comunidades autónomas que insisten en adoptar medidas drásticas en el sector de la hostelería con la intención de frenar los contagios”. Según detallan en un comunicado, hay hasta tres gobiernos autonómicos que han decretado el cierre total de la actividad de restauración.

Esto ha hecho que la plataforma Juntos con la Hostelería, y de la que forma parte CEHE, se pusiera en contacto “con los consejeros de sanidad de las 17 comunidades autónomas para solicitar formalmente que se guarde coherencia, coordinación y proporcionalidad en la aplicación de las medidas acordadas por el Consejo Interterritorial el pasado 23 de octubre, y aquellas que surjan como consecuencia de la declaración del Estado de Alarma”.

Y advierten que “las medidas restrictivas adoptadas hasta ahora han provocado el derrumbe de la hostelería en España: se estima que un total de 100.000 establecimientos cerrará si se mantienen las medidas que ahora se demuestran inconsistentes, lo que conllevará la pérdida de 1 millón de puestos de trabajo, que se suman a los 400.000 empleos que ya se han destruido”, denuncian en el comunicado. 

La incertidumbre que provoca un estado de alarma de 6 meses afecta al consumo