jueves. 22.08.2019

Miguel Ángel Leal, presidente de Fedetaxi: “En el taxi sabemos que esta crisis es la de verdad y hay que reinventarse”

Miguel Ángel Leal lleva año y medio al frente de Fedetaxi, que representa a 42.000 taxistas españoles, y es consciente de estar viviendo la transformación más importante del sector en décadas. “Visto en perspectiva, los problemas que teníamos hasta hace poco, como las tarifas, horarios, las paradas… eran un camino de rosas comparado con lo que nos ha echado encima”, reflexiona.
Miguel Ángel Leal, presidente de Fedetaxi: “En el taxi sabemos que esta crisis es la de verdad y hay que reinventarse”

Lo que les ha venido encima “es la reconversión completa del sector, la reinvención para sobrevivir y una lucha por la competitividad en la que no podemos perder”, explica en una entrevista en la que aborda la actualidad del taxi sin rehuir la polémica.

El factor más decisivo para el sector es la competencia de las plataformas Uber y Cabify que, mediante licencias de Vehículos de Transporte con Conductor (VTC), están disputando cuota de mercado en condiciones “desleales”, según los taxistas. El conflicto se ha trasladado a la calle en forma de manifestaciones y paros y, también, incidentes violentos como la quema de 9 vehículos de Cabify en Sevilla la pasada Feria de Abril.

El capítulo más reciente de esta guerra es el dictamen del abogado general del Tribunal de Justicia de la UE sobre Uber: no es una plataforma de la sociedad de la información, sino un servicio de transporte y como tal debe someterse a las condiciones de éste.

¿Cómo afecta al sector este dictamen europeo?

Es favorable, pero aunque los jueces sigan la teoría del abogado, que es muy probable, el problema es el tiempo. La sentencia (que responde a la demanda de una asociación de taxistas de Barcelona) se dictará a finales de año o principios de 2018. Tiene que llegarle al juzgado Mercantil de Barcelona y lo más seguro es que se recurra hasta llegar al Tribunal Supremo. Así se nos van a ir siete años, por lo menos. Esperamos, por más cercana, otra sentencia del Supremo en la misma línea, que saldrá en dos años y prevalecerá sobre la de la UE.

“En Madrid la Policía Municipal tiene órdenes de no meterse con Uber y Cabify”

¿Y qué aportará esa sentencia?

Supondrá que Uber y Cabify tendrán que registrarse para operar y, muy importante, que asumirán una responsabilidad para con el cliente y para sus propios conductores, que es de lo que huyen. No lo digo yo, lo dicen ellos mismos: “La responsabilidad como servicio va en contra de nuestro desarrollo empresarial”. Para nosotros supondrá que tendremos que empezar a competir en serio.

Fedetaxi ha convocado el 30 de mayo una manifestación ante el Congreso. ¿Qué van a pedir?

Una mayor protección del Gobierno al sector como servicio público. Es que no sólo nos afecta a nosotros, van a caer todos los sectores en manos de estas plataformas. Ya está ocurriendo, por ejemplo, con las farmacias. También queremos denunciar que existe un mercado secundario de licencias de VTC. Como los gobiernos autonómicos no las conceden, las plataformas recurren a los tribunales y la concesión por medio de sentencias judiciales ha abierto un mercado secundario que da lugar a la especulación. Un ejemplo, mientras esperan la sentencia pueden mover las licencias y pueden vender una, por la que han pagado una tasa de 36 euros, hasta por 50.000 euros. Conocemos a una persona que tiene muchas licencias VTC y las va sacando a la venta poco a poco para no saturar y hundir los precios. Para nosotros, la especulación es casi imposible: tienen que pasar dos años desde que se adquiere una licencia de taxi para que podamos venderla.

¿Y a los ayuntamientos, las autoridades con más competencias sobre el sector, qué les piden?

Que se cumpla la ley. Estos vehículos hacen servicios que no son suyos y, en Madrid, por ejemplo, la Policía Municipal no hace cumplir las normas. Es más, tienen órdenes de no meterse.

¿Está diciendo que el Ayuntamiento de Madrid favorece a las plataformas?

Sí, las favorece. Hay instrucciones del delegado de Seguridad para que la Policía no intervenga. La prueba es que por cada cinco inspecciones a estos vehículos sólo hay una denuncia. Puede influir también que la Policía Municipal sabe poco de transportes, no están formados los agentes en esta materia, al menos en Madrid, porque en Barcelona están más preparados.

Pero ¿qué interés puede tener el Ayuntamiento en apoyar a Uber y Cabify en contra del taxi?

Están utilizando este conflicto políticamente. Les interesa que haya desorden. Quieren mover la calle, en éste y en todos los demás conflictos.

Entonces, las peticiones que entregaron a la alcaldesa, Manuela Carmena tras, la manifestación y los paros del 16 de marzo, han caído en saco roto…

Completamente. No ha habido respuesta. Al contrario, parece que tienen una estrategia para fastidiarnos. Si no ¿por qué, si nosotros tenemos ya 10.000 vehículos en Madrid no contaminantes, el Ayuntamiento se dedica a promocionar servicios alternativos al taxi como los coches eléctricos de Uber, con la excusa de que son más limpios? En cambio, el director general de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid sí se ha comprometido a trabajar con nosotros.

Ante este panorama de movilizaciones ¿cómo están las relaciones entre Fedetaxi y las demás asociaciones?

Algunas están utilizando mucha demagogia y jugando con el miedo al futuro de los taxistas. Porque los taxistas, sobre todo los jóvenes, tienen miedo. Se han hipotecado muchos años para conseguir las licencias y ven peligrar sus empleos.

“No me extrañaría que la quema de coches de Cabify hubiera sido provocada para hundir la imagen del sector”

¿Son conscientes de la buena imagen, de la simpatía que despiertan las plataformas digitales?

Nosotros tenemos que cambiar el chip. El sector tiene que reestructurarse. No podemos vivir de la nostalgia, de cuándo sólo competíamos con el metro, los autobuses y el coche privado. Ahora hay otros operadores que nos quitan los clientes y es el cliente quien decide todo. Por eso, cada vez tenemos más en cuenta dar un servicio de mejor calidad, ofrecer excelencia, limpieza y estar abiertos a cada cambio tecnológico. En el taxi sabemos que estamos cerca de nuestro usuario habitual, pero tenemos que ganarnos a los ciudadanos. Sabemos que esta crisis es la de verdad.

Como presidente de la TaxiEurope Alliance, que reúne a asociaciones de España, Portugal e Italia. ¿Cómo ve la situación en el resto de Europa?

Depende del país. En Francia, los taxistas están luchando a muerte para que se les exija a las plataformas responsabilidad hacia el cliente. En Holanda está todo liberalizado. En Portugal e Italia, nuestros socios, están a punto de abrir las puertas a las plataformas. Lo que ocurre, en general, es que la Comisión Europea es muy neoliberal, muy fan de este tipo de economía. Pero entonces ¿quién tributa?, ¿y quién responde ante los clientes?

Sin embargo, hay algunas señales favorables hacia el taxi provenientes de instituciones europeas…

Es que se ha formado un lobby en Bruselas para defendernos, que ha vierto un debate muy interesante: si todo está tan liberalizado, ¿quién va a pagar aquí los impuestos? Estas plataformas, en el transporte de viajeros, se quedan entre el 20% y el 25% del precio del trayecto, un 1% se queda en Holanda y el resto se lo llevan a paraísos fiscales como el estado de Delaware (EEUU) o Panamá.

Fedetaxi promueve un Libro Blanco de movilidad urbana. ¿Cómo está el proyecto y qué medidas recogería?

El Libro Blanco está así, en blanco. Queremos que aborde qué va a pasar con las VTC, con los distintos operadores, con la gran oferta que hay de transporte público urbano. Y, sobre todo, qué va a pasar con nuestras licencias. Pedimos un plan de reestructuración de licencias y que la retirada de las del taxi, sector que está saturado, se pague entre todos. En otros sitios ya se hace. Si un operador irrumpe en un mercado, debe asumir un coste y ayudar a que éste tenga cuota para todos. Ya se hizo con el sector eléctrico, los nuevos pagaron su entrada. Nosotros somos autónomos, queremos que nuestras licencias tengan algún valor. Igualmente, queremos que nuestras tarifas sigan reguladas, que no las marque un algoritmo, que no dependan de la demanda en un día concreto, como ocurre con Uber, que sube las tarifas si, por ejemplo, hay un partido de fútbol importante.

“En lo de los coches de Sevilla hay cosas raras”

En la escalada de episodios violentos de los últimos meses, el más grave fue el incendio de 9 coches de la plataforma Cabify en las cercanías de Sevilla el pasado 2 de mayo. Miguel Ángel Leal es tajante al respecto: “Quiero pensar que los autores del incendio no son taxistas, y si lo son, no merecen ser taxistas. Pero lo que pasa es que en este suceso hay cosas raras. ¿Qué hacían allí aparcados en plena Feria y fuera de la ciudad, en vez de estar trabajando que es para lo que habían ido? No me extrañaría que hubiera sido provocado para pincharnos, para hundir la imagen del sector, no es la primera vez que se trabaja para hundir a alguno”.

Miguel Ángel Leal, presidente de Fedetaxi: “En el taxi sabemos que esta crisis es la de verdad y hay que reinventarse”