jueves. 21.01.2021

DENTRO DE LOS GRUPOS PRIORITARIOS

Muchos autónomos deberían vacunarse del virus por trabajar de cara al público

Millones de los autónomos trabajan de cara al público. Una exposición que, y según la Asociación Española de Vacunación, debería hacer que fuesen considerados como uno de los grupos prioritarios de vacunación de la Covid-19.

Muchos autónomos deberían vacunarse del virus por trabajar de cara al público

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó este martes la estrategia de vacunación española frente a la Covid-19. Un plan en el que el Gobierno lleva trabajando dos meses y a través de cuál se han identificado 18 grupos de población prioritarios para recibir la vacuna y establecer los periodos de administración de la misma.

Por el momento, el Gobierno sólo ha detallado dos de los 18 grupos de población susceptibles de recibir la vacuna: las personas que viven en residencias de mayores y sus cuidadores (personal sanitario y sociosanitario). Ambos colectivos serán los primeros en recibir la vacuna contra la Covid-19 entre enero y marzo de 2021; lo que representa al rededor de 2,5 millones de personas. Y, aunque todavía no se conoce quiénes conformarán el resto de los 14 grupos que faltan por saber, expertos en vacunación recomiendan que los profesionales que trabajan de cara al público, entre ellos principalmente autónomos (hosteleros, comerciantes, mecánicos, peluqueros, etc), deberían estar entre ellos.

Millones de autónomos trabajan a diario de cara al público y son especialmente susceptibles, tanto de contagiar como de contagiarse. Son autónomos que tienen contacto a diario con decenas e, incluso, con centenares de personas. Y que, por más que cuiden las normas sanitarias, siempre estarán más expuestos a contraer la enfermedad o a contagiarla.

Durante su intervención en la rueda posterior al Consejo de Ministros, Illa explicó que el resto de grupos se darían a conocer “oportunamente”, al igual que los plazos, que "son realistas, de acuerdo con la información de la que disponemos”. Sin embargo, sí que detalló los cuatro criterios por los cuáles se habían segmentado a la población en 18 grupos: la mortalidad, la exposición a la enfermedad, el impacto socio económico y la transmisión de la enfermedad. “Se ha establecido un marco ético, dónde prevalecen los principios de igualdad, dignidad de derechos, necesidad, equidad, protección de la discapacidad y el menor beneficios sociales y reciprocidad” apuntó Illa.

Los autónomos y su factor de transmisión

La idea de que los autónomos, o más concretamente, los profesionales que trabajan cara al público formen parte de alguno de los 14 grupos de vacunación que falta por conocer es una idea que no le extraña a Rosario Cáceres, vocal de la Asociación Española de Vacunación (AEV).

Según explicó ésta científica, los autónomos podrían formar parte del programa de vacunación contra la Covid-19, porque podrían llegar a ser considerados como un grupo transmisor de la enfermedad. “Lo que busca el Gobierno es que la campaña sea lo más efectiva posible. Para ello, y al igual que ocurre con la campaña de vacunación de la gripe, primero se vacunan a los colectivos más vulnerables de padecer la enfermedad y luego a aquellos que puedan transmitirla. Entonces, los colectivos que ejerzan de cara al público pertenecerían a ese segundo grupo, que no son considerados de riesgo, pero que sí pueden ser catalogados como transmisores de la enfermedad”.

Para ejemplificar este roll de transmisor de la enfermedad, la vocal de la AEV ejemplificó que dentro de la campaña de vacunación contra la gripe en Andalucía, los sanitarios no están incluidos dentro de los grupos de riesgos o imprescindibles, sino dentro del grupo de los que pueden transmitir la enfermedad. “Por un lado, están los colectivos vulnerables que son los crónicos, los mayores de 65, etc. Por otro lado, están los imprescindibles, que son los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Y, por último, están los que tienen más riesgo de transmitir la enfermedad, que son los sanitarios” apuntó la experto. 

Sobre todo aquellas actividad “esenciales”

Para esta experta en vacunación, no sólo tienen sentido que los profesionales que estén cara al público formen parte de la campaña vacunación contra la Covid-19, pues “las personas que están de cara a la población son transmisoras de la enfermedad, evidentemente” dijo. Sino que cree que deberían protegerse especialmente a aquellas que fueron catalogadas como esenciales durante la pandemia.

Se trata de actividades como comercios de primera necesidad, servicios de odontología, talleres mecánicos, restaurantes de comida a domicilio, actividades sanitarias... y en las que el colectivo de autónomos tiene una gran presencia. “Tiene todo el sentido del mundo que estén entre los grupos aquellos profesionales que, durante el confinamiento más extremo, fueron considerados como servicios esenciales y tuvieron que seguir desempeñando su actividad” apuntó Cáceres.

Sin embargo, y a pesar de la posición de la vocal de la AEV, la decisión no depende de ellos: “ésta es una cuestión de los gestores de la sanidad pública. Son ellos quiénes deciden qué colectivos se van a vacunar, en qué orden, cuándo se les va a administrar y si se les va a financiar. Y nosotros no sabemos cuál va a ser esa decisión”

Los autónomos sanitarios piden ser reconocidos como grupos de riesgo

A pesar de que ejercen la actividad sanitaria desde el punto de vista privado, los autónomos de las actividades sanitarias reclaman al Gobierno formar parte de ese primer grupo prioritario de vacunación. Este el el caso de los dentistas.

El presidente del Consejo General de Dentistas de España, Osca Castro, contó que le han hecho llegar una carta al ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la misiva denuncian la importancia de ser reconocidos también como un grupo prioritario: “somos un colectivo especialmente expuesto. Además nuestra actividad fue catalogada de esencial durante el primer estado de alarma”

Castro espera que el Gobierno “cuente con nosotros” y que la respuesta que recibamos desde el Ministerio de Sanidad sea positiva y nuestro profesionales sean inmunizados contra el coronavirus.

¿Qué pasa con los riesgos laborales?

Asimismo, la vocal de la Asociación Española de Vacunación (AEV), Rosario Cáceres, aludió a que una vez que se asiente la vacuna contra la Covid-19 en España, ésta podría regularse como una medida más de protección de riesgos laborales. “Esta normativa hace que, por ejemplo, el titular de una oficina de farmacia tenga que poner a disposición de sus empleados las herramientas de prevención de las que se dispongan. Y las vacunas están contempladas como una herramienta de prevención”.

Por último, comentó que es necesario una “gran labor pedagógica, porque las primeras encuestas nos están diciendo que la población es bastante reticente a recibir la vacuna. Tienen dudas y eso hay que tenerlo en consideración. Hay que escuchar cuáles son los miedos, sus dudas y resolverlos. Combatiendo la desinformación, las fake news y los bulos. Por eso se plantea la imposición obligatoria de la vacuna”. Terminó diciendo que “esta vacuna es una herramienta para prevenir una enfermedad que está arrasando en toda España”.

Muchos autónomos deberían vacunarse del virus por trabajar de cara al público