jueves. 17.10.2019

OBJETIVOS DE LA ONU

Los negocios no sostenibles podrían ser sancionados en un futuro cercano

Los negocios no sostenibles podrían ser sancionados en un futuro cercano
No adaptarse a los Objetivos de Desarrollo Sostenible que marca la ONU puede acarrear una sanción económica en un futuro muy cercano. Se trata de una medida que las Naciones Unidas han tomado como prioritaria para el 2030 y el 78% de los pequeños negocios ignora completamente.
Los negocios no sostenibles podrían ser sancionados en un futuro cercano

La Red Española del Pacto Mundial hace un llamamiento a pequeños negocios y autónomos a que se comprometan y colaboren con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS). Son 17 medidas dirigidas a 193 países. Estos, las tendrán que tomar como prioritarias y adaptarse para poner freno a la situación medioambiental por la que pasa el planeta. De no hacerlo, los negocios podrían enfrentarse a sanciones más pronto que tarde.

Según el último Informe sobre el estado de estos objetivos elaborado por el órgano internacional, si bien se han logrado avances en algunas áreas, todavía existen enormes desafíos a falta de una sola década para el año 2030, fecha límite fijada para lograr las 17 medidas.

El problema radica en que el 78% de los pequeños negocios desconocen por completo el contenido de esta iniciativa, tal y como aseguró el último informe del Observatorio de los ODS, de obra social La Caixa. Y, si bien todavía no existen sanciones por no llevar a cabo esta transición, la experiencia internacional demuestra que estas sanciones llegarán tarde o temprano, aseguró Ferrán Curtó, coautor del informe.

Esta situación de desconocimiento no es culpa del tejido empresarial, sino de la falta de comunicación eficaz dirigida a pymes y autónomos,  según comentó Celia Ferrero, vicepresidenta ejecutiva de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

Evidentemente, es importante adaptarse. Gran parte de la competitividad del futuro vendrá de la mano de esa sostenibilidad. "El problema es que una gran parte del colectivo de autónomos ve más costes que beneficios en estas pautas impuestas por la ONU. Habría que hacer un trabajo desde la Administración para aportar unas instrucciones de cómo aplicar estos objetivos y explicar qué beneficios va a traer para el trabajador por cuenta propia”, explica Ferrero.

¿Qué beneficios supone para un pequeño negocio adaptarse a estos cambios?

Las Naciones Unidas parten de la base de que los pequeños negocios son un actor imprescindible para la implementación de estos objetivos antes del 2030; ya que, según estimaciones de la Corporación Financiera Internacional (IFC), estas entidades representan alrededor del 90% del tejido empresarial y generan más del 50% del empleo en todo el mundo. De hecho, en España, las pymes y los autónomos representan el 99,98% del total de negocios y el 63% del PIB. Además generan el 74% de la ocupación del país. Estos datos hacen al colectivo imprescindible para alcanzar estos 17 propósitos.

Curtó explicó que estos negocios se pueden ver beneficiados en dos líneas: “En primer lugar, hay unos beneficios internos, entre los que se encuentran la capacidad de  modernizar la visión y estrategia del negocio en base a la sostenibilidad . Además, puede ser un buen motivo para que los pequeños negocios se replanteen sus fortalezas y debilidades o, incluso, motiven a sus trabajadores. También, a nivel interno, permite rediseñar los sistemas de gestión y de recogida de datos para identificar oportunidades de mejora, eficiencia y ahorro de costes.”, señaló.

Por otro lado, los beneficios externos, estarían sobretodo en la mejora de la imagen de la reputación del negocio. Sería una buena oportunidad para dar confianza  y demostrar su compromiso con la sociedad. Además, sería una buena oportunidad para mejorar los procesos de captación de capital.

En definitiva, es la ocasión perfecta para generar ventajas competitivas, puesto que se atraería a un grupo cada vez mayor de consumidores con criterios de sostenibilidad en sus decisiones de compra. De hecho, según el informe Reatil Revolution 2018 de Coto Consulting,  los clientes se preocupan cada vez más por su entorno, por la sociedad y el medio ambiente y, por ello, valoran los principios positivos de un negocio. Un 58% estaría dispuesto a pagar más o elegir una marca con un comportamiento ético frente a otras similares.

¿Cuáles son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

 Los ODS fueron aprobados en 2015 por las Naciones Unidas y firmados por 193 Estados con el compromiso de alcanzarlos en 2030. Estas medidas proponen un plan para avanzar hacia una economía mundial mucho más responsable e inclusiva con las personas y el entorno en el que vivimos. El ODS  se basa en 17 propósitos:

1.- Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.

2.- Poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible.

3.- Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos para todas las edades.

4.- Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente para todos.

5.- Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.

6.- Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.

7.- Asegurar el acceso a energías asequibles, fiables, sostenibles y modernas para todos.

8.- Fomentar el crecimiento económico inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos.

9.- Desarrollar infraestructuras adaptadas a los tiempos, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación.

10.- Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos.

11.- Conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros y sostenibles.

12.- Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenible.

13.- Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos, tomando nota de los acuerdos adoptados en el foro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

14.- Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible.

15.- Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra, y frenar la pérdida de diversidad biológica.

16.- Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.

17.- Fortalecer los medios de ejecución y reavivar la alianza mundial para el desarrollo sostenible.

Según el Informe del Observatorio de los ODS, los objetivos sobre los que la actividad de un autónomo o una pyme tiene mayor impacto son el fin de la pobreza; el trabajo decente y el crecimiento económico; la industria, la innovación y la infraestructura; y la reducción de las desigualdades. Unas metas que, desde el Observatorio, solo ven factibles si se facilita el acceso de los pequeños negocios a la financiación, se potencia la innovación a través del emprendimiento y se aumenta el apoyo a los pequeños agricultores. “Las pymes y los autónomos necesitan un apoyo que se traduzca en una herramienta sencilla de autoevaluación y que facilite la aplicación de estos objetivos”, señalaron.

¿Qué tiene que hacer un pequeño negocio para ser sostenible?

El Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible enumera cinco pautas para ayudar a los pequeños negocios a entender, gestionar y medir su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible:

  • Entender los ODS: en primer lugar, el negocio tiene que familiarizarse con los ODS, conocer en qué consiste cada uno de los objetivos y cuáles son sus metas. Esto significa comprender las oportunidades y las responsabilidades que, individual y colectivamente, representan para el negocio.
  • Priorizar: partiendo de la base de que no todos los ODS serán igualmente relevantes para la organización y de que ésta no tendrá la misma capacidad de influencia sobre ellos, el autónomo debe evaluar cada uno de los 17 y definir las áreas de actuación prioritarias. Este análisis permite al negocio conocer con qué procesos, tecnologías o productos cuenta actualmente para contribuir a los ODS, así como qué áreas de su actividad podrían ser susceptibles de una posible mejora.
  • Establecer objetivos: este paso consiste en traducir los ODS a objetivos concretos del negocio, integrados en su estrategia. Se trata de un punto fundamental para que el autónomo se comprometa con el desarrollo sostenible.
  • Integrar: la sostenibilidad debe formar parte de la actividad principal y del día a día del negocio. Es fundamental incorporar las metas de desarrollo sostenible en todas las funciones del negocio. Para alcanzar los objetivos compartidos o para hacer frente a los retos, el autónomo tendrá que llevar a cabo alianzas con otros negocios que también se adapten a los ODS, además de con las Administraciones, que tendrían que priorizar la contratación de negocios comprometidos.
  • Informar y comunicar: Los negocios deben comunicar a los grupos de interés la incorporación de los ODS en su línea de actuación. Es decir, transmitir a los consumidores, el resto de negocios del sector y los entes públicos que está llevando a cabo esta adaptación.

Jorge Barrero, director general de la Fundación para la Innovación (COTEC), explicó que no basta con calificarse como sostenible, sino que la sostenibilidad debe estar entre sus prioridades: " La sostenibilidad es un camino, no un destino concreto. El mensaje principal de la Agenda 2030 (Pacto de las Naciones Unidas) es que tenemos que estudiar impactos, implementar soluciones, medir efectos y corregir desviaciones. Es un ciclo que debe repetirse indefinidamente”.

Ferrán Curtó, por su parte, señaló que existen dos factores fundamentales que impiden que los pequeños negocios lleguen a ser sostenibles: “el primero, y más importante, que no se lo crean de verdad. Es decir, que no exista un compromiso ni motivación real por parte del negocio para integrar la sostenibilidad dentro su actividad”, explicó.

El segundo problema es que el negocio no disponga de los recursos necesarios para llevar a cabo una transición hacia un modelo más sostenible. “En este caso, desafortunadamente el negocio tendrá pocas probabilidades de supervivencia a largo plazo, puesto que todas las tendencias apuntan a que la regulación pública cada vez será más exigente con las cuestiones de sostenibilidad. Del mismo modo que ocurrirá con los consumidores, cada vez más concienciados y empoderados. Por eso, siempre decimos que aquellos que creen que la adopción de los ODS supone un coste innecesario para el negocio es porque no han evaluado todavía el coste que supone no hacerlo”, concluyó el coautor del informe.

Los negocios no sostenibles podrían ser sancionados en un futuro cercano