viernes. 30.10.2020

EL BORRADOR VA "MUY AVANZADO"

El Pacto de Toledo puede llegar pronto al acuerdo para la reforma de las pensiones

El Pacto de Toledo puede llegar pronto al acuerdo para la reforma de las pensiones

La reforma de las pensiones se encuentra a expensas del consenso que se alcance en el Pacto de Toledo. Según fuentes oficiales, el borrador estaría ya "muy avanzado" y puede lograse un acuerdo en "estos meses".

El Pacto de Toledo puede llegar pronto al acuerdo para la reforma de las pensiones

Las posturas se van acercando en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo. O, al menos, eso es lo que parece. Las negociaciones se han acelerado y todo apunta a que la futura reforma del sistema de pensiones que lleva tiempo anunciando el Gobierno podría estar más cerca de lo que se esperaba. De hecho, fuentes de la Comisión apuntaron a que el consenso podría llegar a producirse “en estos meses”.

Se conoce poco de los trabajos que está realizando la comisión. Sólo se sabe que el Gobierno ha planteado aumentar la penalización para aquellos que se retiren antes de la edad legal de jubilación y, a la vez, incrementar los beneficios de los trabajadores que la retrasen. Todo ello con el objetivo de garantizar la solvencia y sostenibilidad del sistema público de pensiones.

A expensas de conocer al detalle en qué consistirá finalmente la reforma del sistema de pensiones que deberá partir de las recomendaciones que acuerde la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, de lo que no cabe duda es de la intención que tiene el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luís Escrivá, para que ésta se produzca cuánto antes. Durante su última comparecencia en el Congreso, Escrivá aseguró que la “reforma de las pensiones se está discutiendo en estos momentos en el pacto de Toledo. […] Y la pelota está más en su lado, que en el nuestro”.

La reforma seguirá la línea de lo que diga el Pacto de Toledo

Prácticamente todas las reformas que ha sufrido el sistema público de pensiones han partido de unas recomendaciones consensuadas previamente por los grupos parlamentarios representados en la Comisión del Pacto de Toledo. Luego, los gobiernos siguen esas recomendaciones acordadas en la Comisión para realizar los cambios en el sistema de pensiones, que también tienen que ser aprobados y refrendados por el Parlamento.

Para Escrivá es fundamental que la reforma de las pensiones se haga ahora. A su juicio, ésta sería una forma de “poder dar certidumbre a los 10 millones de pensionistas sobre su futuro, el de sus pensiones y eliminar todas esas dudas que les intranquilizan". Aseguró además que “no hay mejor momento que ahora para cerrar el consenso del Pacto de Toledo”.

El ministro adelantó que se habían “acelerado” los trabajos en todas las partes involucradas. Es decir, tanto en la negociación entre los diputados, como dentro de la Tesorería. "Estamos acelerando los trabajos para estar preparados en nuestro ámbito de actuación, y me consta que también ustedes (los diputados) lo están haciendo", dijo Escrivá.

Cada vez más cerca del consenso

Uno de los aspectos en los que se centró Escrivá en su comparecencia de este miércoles fue en que el borrador que redactó el Pacto de Toledo el año pasado “es un buen punto de partida y estoy convencido de que las mejoras y los ajustes que se están introduciendo, lo están puliendo aún más”. Además, afirmó que “la crisis sanitaria no altera el diagnostico que hizo en su momento el Pacto de Toledo”.

En este sentido, fuentes cercanas a la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo explicaron que hay “circulando dos papeles sobre la reforma”. Uno, más corto, en el que se hace un resumen sobre las líneas de actuación y otro, más extenso, que sería como el anexo y en el que se relata cada una de ellas.

En éste último sería, supuestamente, en el que más trabas se estarían encontrando para alcanzar el consenso entre los miembros de la Comisión. Según las mismas fuentes, habría elementos que no corresponden al sistema de pensiones y por los que no estarían de acuerdo .

No obstante, aseguran que hay “disposición para llegar a un acuerdo”. De hecho, prevén que si se corrigen ciertos aspectos de la reforma y se puede avanzar en la negociación, se podría alcanzar un acuerdo en “estos meses”.

Las cuatro líneas de actuación que seguirá la reforma de las pensiones

Por último, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luís Escrivá, detalló las cuatro líneas de actuación en las que, en su opinión, se debería centrar la reforma del sistema de pensiones:

  • Acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal

Para Escrivá, esto tiene que ver con que el actual sistema de jubilaciones anticipadas voluntarias “tiene los  desincentivos mal diseñados y se deben corregir. Para que no sea un procedimiento regresivo, sino que sea neutral o eventualmente progresivo”. A su parecer, estas penalizaciones afectan menos a los que tienen rentas más altas porque son los que tienen las pensiones topadas y, por ello, pierden menos al acceder de forma anticipada a la jubilación.

A ello, se le une otro de los puntos que más sobresalen de la reforma y “que España  ha explotado muy poco". Se trata de "los incentivos para demorar la edad de jubilación, donde tenemos mucho margen de actuación”, dijo Escrivá. El ministro se refiere a incentivar más a aquellos que decidan jubilarse más tarde de la edad legal. Además, aventuró que "pronto" iba a presentar una propuesta sobre este tema.

  • Desarrollo de un sistema de pensiones complementarias

El ministro también hizo referencia a la creación de “un sistema de pensiones complementarias, que permitiera constituir pensiones a aquellas personas con rentas bajas y medias que son las que más lo necesitan. No como sucede con el modelo actual ,que está muy concentrado en las rentas altas".

  • Separar las fuentes de financiación de la Seguridad Social

Escrivá explicó que la Seguridad Social arrastra un déficit de 1,3 puntos del PIB, que se ha ampliado este 2020 hasta un 2% de déficit debido, “en gran medida, a una caída coyuntural de ingresos resultado de las menores cotizaciones sociales porque ha bajado la afiliación y el empleo”. El problema, a su juicio, es que la Tesorería ha tenido que asumir una serie de gastos durante la pandemia que no son de su competencia y que tendrían que repartirse entre las demás administraciones. De hecho, están esperando la autorización del Parlamento para devolver las competencias.

Según sus planes, el déficit de deuda de la Seguridad Social se irá “corrigiendo en el tiempo” y, al final de 2023, “estaremos en una situación pre-covid".

  • Mantener el poder adquisitivo de las pensiones.

Junto a la reducción de déficit de la Seguridad Social, está la creación de un nuevo modelo de actualización de pensiones. Ambos son para Escrivá “elementos cruciales para generar certidumbre, porque no tenemos un modelo de actualización de pensiones en estos momentos”. Y aseguró que los expertos están de acuerdo en "que el modelo existente no es el adecuado”.

Los dos posibles cambios más importantes para los autónomos

Desincentivar más la jubilación anticipada

Actualmente, tanto los autónomos como los asalariados tienen a su disposición una modalidad de jubilación que les permite retirarse del mercado laboral de forma anticipada y pasando a cobrar su pensión antes de tiempo, asumiendo una penalización sobre la prestación que les correspondería de entre un 6,5% y un 8% por año adelantado, según los años cotizados. Penalización que, para el Ministerio, es insuficiente. Según Escrivá, en la práctica, este desincentivo suele ser muy inferior al 8%, por lo que hay margen de sobra para desincentivar todavía más el retiro anticipado.

Incentivar más la jubilación demorada

Cada vez se viven más años y, frente a esto, la Seguridad Social tuvo que adaptarse. En nuestro país, salvo para algunos colectivos como los funcionarios - donde existe una edad de retiro forzoso-, la jubilación no es obligatoria. Tanto los autónomos como los asalariados pueden continuar trabajando más allá de la edad en la que les correspondería jubilarse.

Se llama complemento por jubilación demorada y se trata de una bonificación en la base de cotización, para los que decidan prolongar su vida laboral más allá de la edad legal, que actualmente está en los 65 años y 10 meses.

Sin embargo, nuestro país está a la cola de la mayoría de países europeos en incentivos a la jubilación más allá de la edad legal. "España es un país que bonifica muy poco la demora de la jubilación", reconoció el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, en su comparecencia.  Concretamente, los incentivos son de una media de un 3,2% por año demorado. Porcentaje que, según el ministro, tiene margen de ampliación.

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