Viernes. 17.08.2018

BANCO DE PRUEBAS ESPAÑOL PARA LIDERAR EUROPA

El Sandbox generará 4.500 empleos en el sector fintech

El Sandbox generará 4.500 empleos en el sector fintech

El 7 de septiembre finaliza el plazo para la presentación de alegaciones al anteproyecto de Ley que regula el ‘Sandbox’. Un banco de pruebas con clientes reales que dará cabida a proyectos emprendedores de innovación tecnológica en el sector financiero o fintech. Es un primer paso para que España se convierta en el Silicon Valley de estos proyectos, a la cabeza de Europa. 

El Sandbox generará 4.500 empleos en el sector fintech

Hasta la fecha sólo Reino Unido y países como Singapur y Hong Kong, “tienen un verdadero sandbox funcionando”, destaca el economista jefe de regulación digital y tendencias de BBVA Research, Álvaro Martín. Como si de un ensayo clínico se tratase, lo que se pretende con el desarrollo del reglamento para la implementación del sandbox  es crear un banco de pruebas para emprendimientos de innovación tecnológica en el sector financiero (fintech e insurtech). El pasado 11 de julio el Gobierno sacaba a consulta pública el Anteproyecto de Ley (APL) de transformación digital del sector financiero, en el que se establece el quién, el cómo y bajo qué condiciones se podrá acceder a este espacio, que estará controlado por tres supervisores, el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

Este paso adelante -que impulsó el ex-ministro de Economía del anterior Ejecutivo, Román Escolano y al que ha dado continuidad su sucesora Nadia Calviño- sienta las bases para que España lidere la carrera de la innovación financiera en Europa, con los efectos que ello tiene en cuanto a atracción de talento e inversión, mejora de la competitividad o creación de empleo. “Acelerará sin duda la transformación del sistema financiero español. La implementación del sandbox permitirá que, por un lado, nuevos jugadores puedan desarrollar sus proyectos e innovaciones sin verse sometidos a la losa de los procesos reguladores y, por otro, una colaboración más intensa entre las empresas Fintech y las entidades financieras tradicionales, ha explicado Martín Huete, vicepresidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI).

Desde la AEFI destacan que poner en marcha el banco de pruebas, tendrá como resultado una mejora de la competitividad de la economía española. Según las estimaciones de la asociación, las inversiones en el mercado español se incrementarían entre 500 y 1.000 millones de euros y se generarían 4.500 nuevos empleos en un periodo de dos o tres años.

Álvaro Martín, economista jefe de regulación digital y tendencias de BBVA Research, redunda en esta misma idea en una entrevista publicada en la web corporativa de la entidad “el sandbox, sitúa a España a la vanguardia de la UE en la definición de entornos favorecedores de la innovación en el ámbito fintech”.

Una vez se desarrolle, los emprendedores podrán acceder a un banco de pruebas con clientes reales. Ahora bien, esto no supone que se pueda ejercer la actividad o prestar los servicios con carácter habitual y definitivo. Cosa que sólo ocurrirá una vez obtenida la autorización de los organismos supervisores que, previamente, habrán evaluado el proyecto piloto y los resultados obtenidos en las pruebas. A este respecto, Martín califica de “máximas en todo momento” las garantías que tendrán los clientes que participen en cualquiera de las fases de experimentación.

De hecho, una de las “claves de bóveda” que se destaca en el APL es que el sandbox “se trata de un espacio controlado, seguro para los participantes y sin riesgo para el conjunto del sistema financiero”. Así se establecen “siete cautelas principales” entre ellas derecho al desistimiento, responsabilidad del promotor y daños patrimoniales o garantías por daños.  

Una vez se ponga en marcha España será en el primer país de Europa occidental en contar con un banco de pruebas para los emprendedores tecnológicos del sector financiero. “Es un primer paso para que España, que tiene talento, recursos y bases sólidas se convierta en el Silicon Valley de las fintech. Aunque una vez puesto en marcha nuestra posición de cabecera deberá consolidarse con otras medidas como una política fiscal que estimule la competitividad de las fintech e insurtech”, ha detallado el vicepresidente de AFI. España aumentaría así el atractivo para la inversión extranjera. Especialmente la proveniente de Europa y Latinoamérica, el 90% de las startups europeas y latinoamericanas considera a nuestro país “un puente entre ambos mercados”, tal y como se detalla en el Observatorio FInTech 2018 elaborado por la consultora Finnovating.

¿Quiénes podrán participar?: proyectos innovadores

El Mapa de las Fintech en España de Finnovating, cifró el pasado mes de julio en 308 las fintech que operan en España. Además, hasta el mes de abril, el sector registró un crecimiento interanual del 53%. Cifras que se multiplicarían una vez se ponga en marcha del sandbox, algo que se estima ocurrirá a final de año.

Tal y como recoge el APL las licencias se otorgarán a “proyectos que aporten innovación financiera de base tecnológica y que se encuentren suficientemente avanzados” así como aquellos que doten de “valor añadido” a ámbitos como la mejora del cumplimiento normativo, la regulación y la supervisión financiera, aumentar la eficiencia de mercados y entidades, facilitar el acceso a los servicios financieros e incrementar su calidad y la protección de los clientes. El objetivo es crear una ventanilla financiera única en la que podrán participar empresas tecnológicas, entidades financieras, centros de investigación o cualquier otro promotor interesado que planteen un “proyectos suficientemente avanzadso”.

Otra de las condiciones para obtener la licencia de sandbox, será el pago de una tasa y la presentación de un aval, cuyo objetivo es doble, costear el funcionamiento del sandbox y limitar la entrada de agentes de alto riesgo. El APL no facilita detalles acerca de cómo se va a aplicar (porcentaje, pago único…) no obstante, “no creemos que vaya a perjudicar en absoluto a los emprendedores o proyectos de menor tamaño. Pensemos que tarde o temprano van a necesitar la entrada de capitales fuertes para poder desarrollarse”.   

A este respecto el economista jefe de BBVA detalla en la entrevista que “si el sandbox funciona adecuadamente significa que va a haber más proyectos innovadores con una llegada definitiva al mercado en fase comercial. Es un beneficio social”.

Asimismo, en un informe presentado el pasado mes de marzo, la AEFI detalla que el banco de pruebas impactará de forma “muy importante” en I+D, “aportará soluciones innovadoras y más eficientes para los clientes; fomentará la competencia al reducir las barreras de entrada; permitirá una constante actualización legislativa; y minimizará de riesgos, al acercar las últimas innovaciones a los supervisores”.

Inversiones limitadas

El informe de la AEFI de marzo propone una serie de limitaciones que permitan que los clientes que participen en los proyectos piloto tengan la completa seguridad de que sus ahorros e inversiones están a salvo. A nivel técnico, algunos de los requisitos serían limitar el número de clientes minorías, fijar un tope de 36 meses para las licencias de sandbox otorgadas a proyectos cuyos clientes son particulares y de 56 meses para aquellos que se destinen a empresas, limitar el riesgo a cinco millones de euros o disponer de un sistema de compensación.

Por otra parte, la asociación propone que sólo se otorgue licencia para el desarrollo de las siguientes actividades, seguros generales, para bienes personales y del hogar, hasta una cobertura máxima de 50.000 euros; depósitos bancarios y cuentas remuneradas, con un saldo máximo de 10.000 euros; créditos al consumo hasta un importe en el entorno de los 10.000 euros; planes de ahorro hasta 50.000 euros; avales, con tope de 50.000 euros y pagos, limitados a 1.000 euros por transacción.

El Sandbox generará 4.500 empleos en el sector fintech