lunes. 30.11.2020

QUEDARÍAN FUERA DE LA AYUDA A LAS LARGAS CARRERAS DE COTIZACIÓN

Estas serían las recomendaciones del Parlamento que pueden afectar a las pensiones de los autónomos

El Pacto de Toledo cerró el último borrador con más de veinte recomendaciones que trasladará al Gobierno para la futura reforma de las pensiones y que se votará el próximo martes. Éstas son las propuestas que afectarán a los autónomos. 

Estas serían las recomendaciones del Parlamento que pueden afectar a las pensiones de los autónomos

Cinco años después de que se iniciara el proceso de renovación de las recomendaciones para la futura reforma de las pensiones, el Pacto de Toledo llegó este viernes por fin a un principio de acuerdo para actualizar alrededor de veinticinco propuestas que trasladará a la mesa de diálogo entre el Gobierno y los agentes sociales. 

La Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo es la encargada de establecer las directrices de la reforma del sistema público de pensiones que el Gobierno quiere abordar en breve plazo. Ayer cerró el último borrador que discutirá de nuevo y votará, previsiblemente, el próximo martes. A falta de que se conozcan todos los detalles de este texto, se sabe que "las líneas maestras del acuerdo al que ha llegado el Pacto de Toledo son muy parecidas a las que ya se conocían del anterior borrador. La esencia se mantiene", aseguraron fuentes cercanas a la comisión a este digital. Aunque hay algunas novedades que afectarán a los autónomos.

Por ejemplo, la recuperación del IPC como referencia para las revalorizaciones anuales de las pensiones o un aumento de las penalizaciones y de los incentivos para algunas personas que adelanten o retrasen su jubilación respecto a la edad legal. Otras, sin embargo, de aquí al próximo martes podrían quedar fuera o excluir a los autónomos. 

La autónomos quedan fuera de la prejubilación sin coeficientes reductores

Una de las medidas estrella que parece cada vez más probable que el Gobierno incluya en la futura reforma de las pensones sería la eliminación de coeficientes reductores  en la jubilación anticipada para los trabajadores que tengan largas carreras de cotización. Concretamente, se estaría barajando eliminar los desincentivos para aquellas personas que hayan cotizado más de 40 años, que ahora mismo soportan penalizaciones de, al menos, un 6,5% sobre su pensión por cada año anticipado.  

Sin embargo, fuentes parlamentarias confirmaron a este periódico que, si bien es cierto que es muy probable que la propuesta salga adelante y se traslade al Gobierno, esta despenalización no estaría disponible para todos los jubilados sino para determinados colectivos. Al parecer, los autónomos quedarían fuera de la propuesta pues "la esencia de la medida sería compensar a aquellos personas asalariadas que se vieron obligadas a retirarse antes de tiempo forzosamente".  

A la espera de que se ratifique, es probable que la recomendación acabe circunscribiéndose tan sólo a aquellos asalariados que quedaron en desempleo en una edad avanzada y se vieron obligados a retirarse con grandes penalizaciones en su pensión Aunque ellos no son los únicos afectados por las penalizaciones. 

Esta medida era especialmente importante en plena crisis del coronavirus, cuando muchas personas de edad avanzada al frente de un negocio se están planteando retirarse antes de tiempo porque, a pocos años de la edad legal de jubilación, ya no les compensa mantener los gastos de la actividad con los ingresos bajo mínimos.

El problema es aún mayor para algunos trabajadores por cuenta propia -y ajena- que llevan 40 años o más al frente de actividades especialmente peligrosas o penosas por el esfuerzo físico que requieren, como las marisqueras, los profesionales relacionados con la construcción, los transportistas, los taxistas o los hosteleros.

La elección de los mejores 25 años para la pensión sigue en evaluación

Según pudo saber este medio, uno de los cambios que se habrían discutido en la comisión con mayor intensidad -y que todavía está en evaluación- es la posibilidad de que los trabajadores autónomos y asalariados puedan elegir los mejores 25 años de cotización para el cálculo de su pensión. Una medida que sería especialmente importante para miles de futuros pensionistas que podrían beneficiarse de una pensión mucho mayor al elegir sus mejores años cotizados. De esta forma, se podrían compensar periodos en los que se bajó la base de cotización o en los que se tuvieron salarios más bajos, en el caso de tratarse de un autónomo en pluriactividad.

El actual sistema de cálculo podría penalizar a muchos autónomos que en algunos de sus últimos años no cotizaron lo suficiente, tuvieron topada la base a partir de los 47 años o, incluso, tuvieron periodos de inactividad -las llamadas lagunas de cotización- que les perjudican en la cuantía de su pensión.   

Sin embargo, diversas fuentes consultadas coincidieron en que esta propuesta no está asegurada en el texto definitivo. Está todavía está en evaluación y aparece en el borrador entre las recomendaciones que se podrían trasladar al Gobierno.

Según recoge el último documento redactado al que pudo acceder este periódico:

 "La Comisión considera importante evaluar, a la mayor brevedad posible el impacto -de esta fórmula- en función del tipo de carrera profesional del trabajador, a menudo marcada por periodos de desempleo y de precariedad. Dicha evaluación debe contemplar, también, otras medidas como la facultad de elección de los años más favorables en la determinación de la base reguladora de la pensión. En particular, esta solución puede resultar interesante en supuestos como el de personas que, a partir de una determinada edad y durante un largo periodo de tiempo, hayan experimentado una reducción significativa de las bases de cotización". 

Otras recomendaciones que afectarían a los autónomos

Otras de las principales recomendaciones en las que hubo un amplio consenso entre los grupos parlamentarios está la revalorización por ley de las pensiones en función de lo que suba el IPC para que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo.  De hecho, ya hay intención por parte del Gobierno de incluir por ley el indicador permanente de revalorización de las pensiones vinculado a la inflación.   

Además, en consonancia con las intenciones del Gobierno, parece que hubo acuerdo en el Pacto de Toledo en la necesidad de acercar la edad real de jubilación a la edad legal, que será de 67 años en 2027. Esto se lograría cambiando los coeficientes reductores que se están aplicando cuando un autónomo pretende jubilarse anticipadamente, endureciéndolos en muchos casos para desincentivar el retiro antes de la edad marcada por la ley (ahora 65 años y 10 meses).  Al mismo tiempo, también se recomendaría incentivar más la jubilación demorada. 

Respecto a los planes complementarios de pensiones, el Pacto de Toledo recomienda los planes de empresas. Insta a favorecer e introducir mejoras fiscales y legales para este tipo de sistemas. Eso sí, aún no queda claro si esto sería en detrimento de los beneficios fiscales que tienen ahora mismo los planes individuales.

De igual forma, el Pacto de Toledo acordó recomendaciones sobre la digitalización de la economía, la necesidad de afrontar los efectos de los cambios tecnológicos y su impacto en el empleo y en los ingresos del sistema público. De hecho,  planteó incluso la necesidad de incluir mecanismos para que estas innovaciones repercutan en los ingresos de la Seguridad Social, entre otras cosas, a través de cotizaciones.

Por último, también se recomienda un sistema de cotización por ingresos reales para los autónomos, implantado de manera gradual, atendiendo a las particularidades del colectivo y acordado en el marco del diálogo social.

"A juicio de la Comisión, la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones exige que, de manera gradual y acomodándose a la gran variedad de situaciones del colectivo, se promuevan en el marco del diálogo social medidas para aproximar las bases de cotización de los trabajadores autónomos a sus ingresos reales, de manera que no se vean perjudicados los elementos de contributividad y de solidaridad en lo que se fundamenta el sistema”.

Estas serían las recomendaciones del Parlamento que pueden afectar a las pensiones de los autónomos