sábado. 16.10.2021

SI EL GOBIERNO NO CAMBIA DE OPINIÓN

Este es el perfil de autónomo que quedaría fuera de la prestación por cese a una semana de que expire

jose-luis-escriva-seguridad-social
José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
La actual propuesta del Gobierno para la nueva prórroga del cese de actividad podría dejar excluidos de la prestación a más de 180.000 autónomos que actualmente están acogidos al cese. Éstos son los que quedarían fuera si la Seguridad Social no cambia de opinión en menos de siete días.
Este es el perfil de autónomo que quedaría fuera de la prestación por cese a una semana de que expire

A tan sólo una semana de que expiren las ayudas por cese de actividad, que todavía sostienen a 226.000 autónomos, el Gobierno trasladó a las organizaciones representativas del colectivo una propuesta que dejaría fuera a más del 80% de los trabajadores por cuenta propia que ahora mismo están percibiendo la prestación, según estimaciones de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). Esto supone que 180.000 autónomos, precisamente los de menores ingresos, dejarían de percibir la prestación. Según el último barómetro de ATA, 75.000 de ellos cerrarían sus negocios. 

A pesar de ello, fuentes de Seguridad Social explicaron a este diario que las negociaciones continúan todavía y que "en el momento de mayor afectación de la situación sanitaria en el mercado de trabajo se llegó a proteger a 1,46 millones de trabajadores y trabajadores por cuenta propia. Pero, lógicamente, con la recuperación de la actividad, el número se ha ido reduciendo. De hecho, en algunos momentos más álgidos de la pandemia que el actual, como el verano de 2020, el número de personas con prestación era  bastante menor, rondaba los 150.000". 

Actualmente, y desde el pasado mes de julio, 220.000 autónomos cuentan con exoneraciones en su cuota de la Seguridad Social , y otros cerca de 220.000 con cuatro modalidades diferentes de prestaciones por cese de actividad: la prestación extraordinaria por suspensión de la actividad (que perciben sólo 460 trabajadores por cuenta propia); la ayuda para trabajadores de temporada (825 beneficiarios); la prestación ordinaria extraordinaria, POECATA (que cobran  83.500 autónomos) y, por último y más importante, el cese de actividad para autónomos con bajos ingresos que no pudieron acceder a la POECATA que, según los últimos datos publicados por la Seguridad Social en agosto, perciben 141.000 autónomos. 

La última propuesta que dio a conocer el Gobierno a las organizaciones de autónomos en la primera reunión para la extensión del cese, que tuvo lugar este miércoles, pasaría por eliminar la última de las cuatro modalidades, la prestación que ayuda a los autónomos con bajos ingresos y que concentraba en agosto al 62% de los actuales beneficiarios del cese de actividad. Esto significa que, automáticamente, 141.000 trabajadores por cuenta propia que ahora están cobrando una ayuda de alrededor de 440 euros y tienen exoneradas sus cotizaciones, pasarían a estar desprotegidos.  Es más, según estimaciones de expertos consultados por este diario, casi cualquier autónomo que hubiera empezado a cotizar por cese en 2019 -cuando se universalizó la prestación- y se haya acogido a más de tres prórrogas a contar desde julio de 2020, quedaría también excluido.

Si el presidente de ATA, Lorenzo Amor, advirtió de que un 80% de los actuales beneficiarios del cese de actividad quedarían fuera de las ayudas con la actual propuesta del Ejecutivo es porque la prestación por bajos ingresos acoge hasta hoy a todos los autónomos que, por falta de periodo cotizado, no pueden acceder a la POECATA. Pero el problema es que, desde julio de 2020, el cese de actividad consume cotizaciones, por lo que en esta prórroga, con total seguridad, habrá todavía más autónomos -que ahora están en la POECATA-  y que se quedarán sin periodo suficiente de cotización para acceder a ella.

Dos grupos de autónomos que quedarían excluidos

Habría dos grupos de autónomos que quedarían excluidos de la prestación a partir de octubre con la propuesta del Ejecutivo: en primer lugar, el colectivo más evidente sería el que percibió la prestación por bajos ingresos entre julio y septiembre. La practica totalidad de estos autónomos, que en agosto eran 141.000, quedarían directamente desprotegidos. 

Con casi total seguridad, estos trabajadores por cuenta propia no cumplirían los requisitos de cotización para acceder a las demás prestaciones, como la POECATA. Tampoco tendrían por qué tener su negocio suspendido por decreto administrativo y, por tanto, no podrían acceder a la prestación por cierre de la actividad, y lo más seguro es que no cumplan las condiciones para acogerse a las ayudas para autónomos de temporada, que en esta prórroga han protegido a menos de 1.000 profesionales.

Sin embargo, hay un segundo grupo, menos evidente que el anterior, que no habría necesitado acceder a la prestación por bajos ingresos hasta ahora, pero que está compuesto por autónomos a los que se les acabaría el periodo de cotización necesario y ahora sí necesitarían esta ayuda por no poder acceder a la POECATA.

Cabe recordar que para el Gobierno el cese de actividad no es una ayuda, sino una prestación, ya que se financia en buena parte con las cotizaciones de los autónomos a la Seguridad y, como el paro de los asalariados, consume un "periodo contributivo". Aunque desde enero de 2019 todos los autónomos cotizan por cese de actividad -con la universalización de esta prestación para el colectivo-, algunos no estaban dados de alta en esa fecha y, los que sí, ya habrían agotado en muchos casos ese periodo, porque dos años y medio de cotización darían derecho a apenas diez meses de prestación, siendo que muchos llevan percibiendo las ayudas desde marzo del año pasado. 

Para ilustrar el estado en el que se encuentran la mayoría de los autónomos, basta con acudir a la tabla de relación entre cotización y periodo de derecho al cese de actividad. De nuevo, cabe recordar que la mayoría empezaron a cotizar por cese hace apenas dos años y medio, lo que supone estar en el grupo con un periodo de cotización de entre treinta y treinta y cinco meses.

Período de cotización (meses)      

Período de la protección (meses)

De doce a diecisiete. 4
De dieciocho a veintitrés.                                    6
De veinticuatro a veintinueve. 8
De treinta a treinta y cinco. 10
De treinta y seis a cuarenta y dos. 12
De cuarenta y tres a cuarenta y siete. 16
De cuarenta y ocho en adelante. 24

Los autónomos que se hayan acogido a más de tres prórrogas quedarían excluidos 

Así pues, teniendo en cuenta el caso de un autónomo, que haya empezado a cotizar en 2019 por cese de actividad -que es el caso de la mayoría-, y tuviera 33 meses cotizados, se encontraría en el cuarto de los apartados, es decir, tendría diez meses de protección. 

Tan sólo con que este autónomo se hubiera acogido a la prórroga de julio hasta septiembre de 2020, cuando el cese de actividad empezó a consumir cotizaciones y a la de septiembre de 2020 hasta enero, ya habría consumido siete meses. Si se hubiera acogido a cualquiera de las demás extensiones de 2021 -febrero a junio o julio a septiembre-, ya tendría consumido todo su periodo de protección. 

De hecho, la Federación viene advirtiendo desde enero -en esa prórroga ya hubo muchos autónomos que quedaron excluidos por falta de periodo cotizado- que sería injusto exigir este periodo contributivo a los autónomos y dejar fuera a quienes no cuenten con él porque, a priori, la prestación se presentó como una ayuda, y para las ayudas no es necesario cotizar. 

Así mismo, la propia federación comparó en reiteradas ocasiones esta injusticia con lo que sucedió en anteriores prórrogas de los ERTEs. En ese momento los sindicatos pidieron el contador a cero precisamente por el mismo motivo: miles de empleados ya habían consumido su derecho a paro y, sino se dejaba de exigir dicho periodo, quedarían excluidos de la prestación. En este caso, el Ministerio de Trabajo sí cedió a las demandas de los agentes sociales y permitió que asalariados sin cotizaciones suficientes pudieran seguir percibiendo la prestación.

Para cubrir a estos autónomos, que son la mayoría, ATA alcanzó un acuerdo con el Gobierno para que creara una nueva prestación por bajos ingresos que cubriera a los autónomos que hubieran consumido todo su periodo de cotización. Ésta es precisamente la ayuda que quiere eliminar el Gobierno, y cuya supresión implicaría la desprotección de la mayoría de actuales beneficiarios del cese, e incluso de buena parte de los que no solicitaron la última prórroga pero podrían necesitar ahora acogerse.

ATA quiere una prórroga del cese hasta enero y "con las mismas condiciones"

A pesar de que el Gobierno no llegó a un acuerdo con los agentes sociales en esta primera reunión celebrada el pasado miércoles para extender las ayudas por cese más allá de septiembre, el presidente de ATA aseguró que "seguiremos negociando". Eso sí, en el próximo encuentro, la federación volverá a poner encima de la mesa la misma propuesta, es decir, que se prorroguen las ayudas por cese de actividad hasta el próximo 31 de enero y con las mismas condiciones que hasta ahora.

Así lo avanzó el presidente de ATA, Lorenzo Amor, en la presentación del XII barómetro realizado por la Federación: "el primer punto que llevamos a la mesa de negociación es la puesta en marcha de ayudas extraordinarias y urgentes y, en segundo lugar, que las ayudas por cese de actividad se prorroguen en las mimas condiciones". 

Las condiciones que se articularon en junio y que todavía están en vigor cubren a los autónomos de temporada, con bajos ingresos o con grandes caídas de facturación respecto a periodos anteriores a través de cuatro modalidades diferentes.

Los únicos cambios que, a priori, aceptaría ATA pasarían por modificar y establecer "un nuevo periodo de cómputo para la caída de actividad". Pero, insistió el presidente de la Federación, "por coherencia con la situación en la que estamos, consideramos que hasta el 31 de enero se tienen que prorrogar estas ayudas". 

Este es el perfil de autónomo que quedaría fuera de la prestación por cese a una semana de que expire