Según AICAD Business School

Estas son las ocho competencias digitales que debe tener cualquier autónomo para multiplicar los beneficios de su negocio

La escuela de negocios AICAD Business School explica cuáles son las ocho competencias digitales que debería tener cualquier autónomo para destacar sobre la competencia y multiplicar sus beneficios.
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Estas son las ocho competencias digitales que debe tener cualquier autónomo para multiplicar los beneficios de su negocio
Estas son las ocho competencias digitales que debe tener cualquier autónomo para multiplicar los beneficios de su negocio

La digitalización ha pasado de ser una opción para los negocios, a ser una necesidad básica para su supervivencia. En apenas veinte años, más del 90% de la economía será digital, y aquellos autónomos y pequeños negocios que no hayan adquirido las competencias suficientes para que su negocio destaque en la red, tarde o temprano, tendrán problemas.

A pesar de que cada vez es más común que los autónomos y pequeñas empresas utilicen algunas herramientas digitales como el ordenador y la página web, los expertos aseguran que esto es sólo una pequeña parte de todo el proceso de digitalización que tienen que llevar a cabo. De hecho, lo que se demanda a día de hoy por las empresas y lo que diferencia a los negocios de su competencia es el conocimiento y la capacidad de utilizar estas herramientas digitales para generar valor añadido y destacar sobre la competencia. 

“Con la democratización de las nuevas tecnologías, cada vez es más complicado estar al día en el entorno laboral, sobre todo por la constante evolución que experimenta el tejido empresarial. Por eso adquirir habilidades que se centren en el entorno digital es imprescindible para que tu empresa destaque”, explicó Hermel Balcázar, CEO de Aicad Business School.

Por ello, es tan importante la formación y el aprendizaje digital que ofrecen algunas escuelas de negocios como Aicad Business School. La escuela ofrece formación a través de másteres y cursos -en muchas casos gratuitos para los autónomos y pymes- con el fin de formarles para generar valor añadido y marcar la diferencia.  A continuación, AICAD resume las ocho competencias digitales básicas que debería tener cualquier autónomo para destacar sobre la competencia y multiplicar sus beneficios.

Las ocho competencias que deben tener y potenciar los autónomos

1.Conocimiento digital

Esta capacidad permite al profesional aportar un valor añadido a la empresa y le concede la virtud de aumentar la posibilidad de innovación, adaptación y conocimiento del entorno, lo que le ayuda a anticiparse a los cambios. 

El conocimiento digital es, sin duda, una de las principales capacidades que debe tener un profesional digital, y que trae importantes beneficios para la empresa, como son:

  • Aumentar el conocimiento del entorno.
  • Agilizar la innovación.
  • Desarrollar la productividad.
  • Descubrir el talento en los miembros de su equipo.
  • Generar seguridad ante los cambios.
  • Modificar la manera de gestionar los procesos.
  • Mejorar la flexibilidad, la eficiencia y la capacidad de anticipación.

2. Gestión de la información 

La gestión de la información es la capacidad para identificar, localizar, recuperar, almacenar, organizar y analizar información digital. Esto implica el tratamiento de la información de forma práctica y efectiva, en cualquier momento y lugar, con la confianza de que es de calidad y fiable.

Es una competencia que permite a la empresa generar conocimiento, desarrollar inteligencia de negocios, posibilitar la innovación, ayudar a crear y posicionar la marca y mejorar la eficiencia de los procesos. 

3. Comunicación digital 

Es la capacidad para comunicarse, compartir recursos, conectarse, relacionarse y colaborar con otros profesionales mediante el uso de las herramientas digitales. La comunicación en entornos digitales es fácil de usar y beneficiosa, permite al profesional ser capaz de participar en eventos y conversaciones, generar comunicaciones corporativas, estar presente en redes sociales y espacios colaborativos de interés, así como mantener contactos profesionales. 

Es una competencia que aporta a la empresa: 

  • Generar conocimiento de clientes y de mercado 

Conocer el mercado y a los clientes, implica haber buceado en lo profundo de sus esencias y ser capaz de sintetizar y analizar: su estructura, sus características y sus condicionantes.

  • Aumentar la productividad y la eficiencia de la organización

Hacer la empresa más productiva y eficiente debe ser una prioridad en la estrategia.

  • Favorecer el posicionamiento de la marca

El posicionamiento atribuye no sólo beneficios concretos a la organización, sino que la diferencia de la competencia y es un refuerzo para que sus productos y servicios estén presentes en la mente de los consumidores.

  • Incrementar la visibilidad y capacidad de compartir el conocimiento interno

La gestión del conocimiento es esencial en todo tipo de empresas. Todo lo que se comparte, queda visible en la experiencia del aprendizaje continuo, que interesa que sea habitual en todas las personas y equipos de trabajo.

  • Reducir los riesgos de crisis reputacional de la marca

Se identifica como riesgo reputacional al que se exponen las empresas cuando su prestigio o imagen corporativa pueden ser dañadas.  

4. Aprendizaje continuo 

Se refiere a la capacidad del profesional para regular automáticamente su aprendizaje de manera continua y gestionar su conocimiento. Hay que entender que el marco digital evoluciona continuamente y de forma rápida. El profesional debe mantenerse en constante formación para poder proporcionar a la empresa una permanente evolución y mejora. 

Es una competencia que permite que la empresa mejore la eficiencia, se modernice, aumente la competitividad en el mercado, intercambie  información, reduzca los costes de la formación y favorezca la innovación. 

5. Visión estratégica

La visión estratégica del negocio se refiere a la habilidad de prevenir los cambios del mercado. Es la capacidad para comprender qué podemos obtener del entorno digital e incluirlo en la estrategia de los proyectos de la empresa. El profesional debe ser capaz de tener una visión digital e incluir nuevas estrategias, de generar ideas innovadoras que aporten valor a la empresa y desempeñar el papel de visionario para encontrar nuevas oportunidades de negocio.

La visión estratégica aporta a la empresa:

• Motivación en la organización

La motivación laboral hace referencia a la capacidad que tiene una empresa de mantener implicados a sus empleados para favorecer el máximo rendimiento y conseguir los objetivos empresariales marcados por la organización.

• Orienta y da sentido al trabajo diario

Tener las estrategias claras y definidas permite que el equipo de trabajo esté perfectamente orientado, que tenga claras las tareas que debe realizar, las funciones que debe llevar a cabo y bien definidos los roles a desempeñar.

• Abre oportunidades de negocio

Una de las tareas más difíciles para un profesional es identificar las oportunidades de negocio para adelantarse a la competencia e innovar. 

• Orienta hacia la excelencia a la organización

Las organizaciones que tengan un mayor control operativo son las más propensas a conseguir el reto que ofrece la excelencia empresarial.

• Favorece la sostenibilidad de la organización

La sostenibilidad se centra en satisfacer las necesidades de los grupos de interés con los que se relaciona: plantilla, clientes, proveedores, accionistas y comunidad. Para generar un impacto positivo en su entorno en los ámbitos económico, social y medioambiental.

6. Liderazgo en red

Un profesional debe poseer la facultad de ser un líder capacitado para asumir el liderazgo y guiar de forma correcta a su equipo de trabajo, cuando está distribuido en red en cualquier punto del mundo y en los entornos digitales. 

El líder del equipo es una figura de vital importancia, debe aumentar su autoconocimiento y autoconciencia para ser la persona que posea la capacidad de orientar a todo el equipo para trabajar en pro de alcanzar un objetivo común, incentivándolos en todo momento.

La capacidad de liderazgo en red aporta:

  • Optimizar la eficacia de los procesos.
  • Mejorar el aprovechamiento de los recursos de la organización.
  • Favorecer el valor y la construcción de la marca a nivel interno.
  • Capacidad para guiar la transformación digital.
  • Generar ventajas competitivas.
  • Integrar a los equipos de trabajo.
  • Apoyar a la mejora de las habilidades de los profesionales.

7. Trabajo en red

El trabajo del profesional en red es imprescindible y, por ello, debe estar capacitado para trabajar, colaborar y cooperar en entornos digitales con otros profesionales y equipos. Cuando una empresa fomenta el desarrollo del trabajo en red, suma el conocimiento que posee cada uno de sus miembros, mejorando la circulación de la información y posibilitando que aprendan unos de otros.  La capacidad de trabajar en la red  es una de las competencias clave, ya que permite al autónomo: 

  • Fomentar el sentido de pertenencia a la organización.

  • Permitir alinear los objetivos.
  • Mejorar el tráfico de la información.
  • Aumentar la eficacia de los procesos.
  • Favorecer el intercambio de conocimiento entre los miembros de la organización.
  • Promover la creatividad y la innovación.

Al trabajar en red, se generan espacios donde se puede compartir en equipo no sólo el trabajo, sino también los logros, ideas e inquietudes. Se debe valorar también la riqueza que aporta la diferencia y la diversidad, la cual sin duda favorece la posibilidad de contar con soluciones más creativas. El todo es más que la suma de las partes.

8. Orientación al cliente 

Se trata de la capacidad para conocer, entender, comprender, interactuar y satisfacer las necesidades del cliente de la red.  En la orientación al cliente se adopta la posición de pensar en el desarrollo del negocio y en toda su cadena de valores, realizando el recorrido completo por la oferta y servicios de la empresa con la visión del cliente, con el fin de comprobar si es posible cumplir con sus expectativas y, además, aportar valores añadidos para superarlas. La orientación al cliente es una actitud permanente para detectar y satisfacer las necesidades y prioridades particulares de cada cliente.

¿Por qué estas ocho competencias se traducen en beneficios?

Según AICAD, poseer este conocimiento marca la diferencia entre que un autónomo consiga 10 nuevos clientes, 100 o 1.000. Tampoco es lo mismo tardar 15 minutos en hacer una gestión o 5, con lo que esto supone un aumento de productividad y  eficiencia. 

Por eso, este tipo de formaciones se centran en cinco objetivos clave. Primero, conocer cuáles son las competencias digitales del alumno. Segundo, dominar las competencias digitales que requiere un profesional. Tercero, entender por qué son necesarias y, de esta forma, poder adaptarse  a los cambios y ventajas producidos en el entorno laboral. Cuarto,  generar métodos de trabajo basados en herramientas digitales y, quinto y más importante, capacitar para ser competente en un trabajo digital.  

Estas son las ocho competencias digitales que debe tener cualquier autónomo para multiplicar los beneficios de su negocio