jueves. 17.10.2019

CÓMO VALIDARLA ANTE UN JUZGADO

Una conversación de WhatsApp puede suponer un contrato totalmente legal

Una conversación de WhatsApp puede suponer un contrato totalmente legal

Conseguir un nuevo cliente por WhatsApp es cada vez más normal entre los autónomos. Esta conversación, por informal que parezca, sería equivalente a la firma de un contrato y, en caso de incumplimiento, podría utilizarse ante un juzgado como prueba. Para que esto sea así, hay que cumplir una serie de requisitos.

Una conversación de WhatsApp puede suponer un contrato totalmente legal

El WhatsApp ha sustituido en muchas actividades al correo electrónico. La rapidez y efectividad de la comunicación hace que muchos autónomos se decanten por esta aplicación de mensajería instantánea para llegar a nuevos acuerdos y contratos con proveedores. Las conversaciones mantenidas, independientemente de la forma en la que se hayan producido, son acuerdos y contratos legales, que tienen validez y que podrían servir incluso como prueba, siempre y cuando cumplan una serie de requisitos. Así lo explicó Gregorio Riber, socio de derecho, área Civil y Procesal en AGM Abogados.

Según el experto, el artículo 1254 del Código Civil en su definición del contrato no entra en demasiados detalles sobre las características que éste debería tener. De hecho, sólo establece que un ’contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse, respecto de otra u otras, a dar alguna cosa o prestar algún servicio’. “Por lo tanto, un contrato puede tener cualquier forma, sea en papel, verbal, e incluso por WhatsApp” dijo Riber. Que incidió en que “un contrato es válido en cualquier medio de comunicación, siempre y cuando pueda acreditarse que la comunicación que se ha producido es real”.

Esto significa que, en los casos en los que el autónomo necesite aportar esa conversación de WhatsApp como prueba (por incumplimiento de un contrato,  impago del mismo o cualquier otra circunstancia) deberá probar que la comunicación que se aporta es real. Aquí existe “un problema para acreditar la veracidad de la conversación mantenida por WhatsApp” y es que, ésta puede ser manipulable y, por eso, no vale sólo con aportar una captura de pantalla. Según Riber, algunos de los elementos que te pueden pedir en un juzgado para acreditar la validez de una conversación por WhatsApp son:

  • La captura de pantalla.
  • El teléfono para acreditar el número desde el que se ha formalizado.
  • La trascripción de la conversación.
  • Una prueba pericial.

La prueba pericial es, tal vez, uno de los aspectos más importantes. Según explicó el abogado, “el que la realiza es un ingeniero de telecomunicación,que acredita y certifica que la conversación se ha producido desde un número, hasta otro número y da validez al contrato”.

El socio de derecho, área Civil y Procesal en AGM Abogados aseguró que él mismo había utilizado las conversaciones de WhatsApp como pruebas en juicios -si bien nunca en casos de impagos-, “y, lo cierto, es que me han funcionado”.

¿Cómo utilizar correctamente WhatsApp para hacer contratos?

Según el Estudio Anual de Redes Sociales de 2019 de IAB Spain, Whatsapp es una de las Redes Sociales con más usuarios en España, por encima de Facebook. Razón por la que cada vez será más habitual su uso para hacer negocios. “Además, al permitir el envío de fotos, vídeos e, incluso, documentos está sustituyendo al correo electrónico” apuntó Riber.

Este experto jurista explicó que lo importante para hacer contratos a través de WhatsApp es “tener una aceptación expresa de la otra parte a las condiciones que tu ofreces. Esto equivaldría a la firma en un contrato físico” dijo Riber. Además, habría que cumplir con las tres partes fundamentales que debe tener cualquier contrato que son: el ofrecimiento de cosa o servicio, precio y aceptación de las anteriores por la otra parte.

Por último, y al igual que un contrato físico o alcanzado vía correo electrónico, “es fundamental no perder esta comunicación. Para ello habría que guardar las copias de seguridad de la aplicación”.

Una conversación de WhatsApp puede suponer un contrato totalmente legal