jueves. 02.04.2020

UNA ALTERNATIVA ECO AL ELÉCTRICO

Los vehículos a gas, una opción poco conocida entre los autónomos

Los vehículos a gas, una opción poco conocida entre los autónomos
Los vehículos movidos por GLP (Gas Licuado de Petróleo) y GNC (Gas Licuado de Petróleo) pueden ser una alternativa interesante para los autónomos. Éstos producen bajas emisiones y pueden suponer un importante ahorro en combustible.
Los vehículos a gas, una opción poco conocida entre los autónomos

Los Vehículos movidos por GLP y GNC pueden ser una interesante alternativa para moverse por carretera y por las ciudades con bajas emisiones y con un ahorro importante en combustible. Aunque a veces da la sensación de que los vehículos eléctricos son el único futuro para tener la calificación ECO y reducir costes, existen otras propuestas ya accesibles que pueden ofrecer soluciones muy interesantes para los autónomos,. Una de ellas es el gas como combustible.

Lo primero es diferenciar los dos tipos de gas que pueden servir para mover un vehículo: el GLP (Gas Licuado de Petróleo) y el GNC (Gas Natural Comprimido)

El GNC es un gas natural comprimido (90% metano), como el que se usa en casa pero que se vende comprimido a un 1 % de su volumen para su uso en automóviles. Es una de las grandes apuestas del Grupo Volkswagen. Audi ha creado una planta en Alemania para generar metano con energía limpias, ya que es el gran problema de este combustible. En España ya empieza a ser habitual encontrar puntos de repostaje para estos vehículos.

El GLP es gas licuado derivado del petróleo, una mezcla de butano y propano. La red de estaciones de servicio con GLP no ha dejado de crecer en los últimos años y no sería de extrañar que creciese todavía más ya que las petroleras han llegado a acuerdos con fabricantes de automóviles para impulsar su desarrollo. Es muy popular en Italia, por ejemplo.

SEAT es en nuestro país un ejemplo de la apuesta por el GNC con su conocida tecnología híbrida TGI. Más ecológico y más económico, permite ahorrar en combustible mientras se mejora la calidad del aire. Técnicamente, el GNC es el mismo gas que se usa en casa, como ya se ha dicho, y aporta una reducción de hasta un 50% de combustible en modo gas, en comparación con un motor de gasolina, y un 30%  en comparación con un motor diésel. Según la marca de Martorell, un Ibiza gasolina con motor 1.0  gastaría 6,38 euros a los 100  kilómetros mientras que sólo 5,7 euros si fuera un diérsel 1.6; y únicamente gastaría 2.97 euros si fuera un TGI 1.0 de gas GNC.

Aparentemente, la ventaja es obvia.

El GNC es, con diferencia, el combustible más barato si se mantienen los precios actuales de alrededor de 0,9 euros el kilo de gas. También el GLP es una buena solución ya que su precio es barato y está garantizado por la Unión Europea. Su ventaja es que hay muchos más surtidores que de GNC, que cuenta con una red de 90 gasolineras funcionando en las principales ciudades, autopistas y corredores nacionales, frente a unas 600 de GLP. Si se expande la red de suministro, el futuro del CNG parece mejor, siempre que se mantengan los actuales precios de este combustible. En ambos casos, repostar es tan sencillo y rápido como en un vehículo diésel o gasolina, y si bien el precio de los vehículos es ligeramente superior a su equivalente en gasolina, la diferencia en el coste de combustible hará que amortizar esta diferencia sea cosa de poco tiempo.

Si analizamos los beneficios económicos y medioambientales, ambos combustibles empatan. Las emisiones ser reducen mucho y hay un menor desgaste de las mecánicas (de ahí que se use mucho en grandes flotas de vehículos pesados), que adaptan mecánicas para poder funcionar con ellos o con mezclas.

Los vehículos que se mueven con gas alargan, y mucho, la duración del motor debido al menor desgaste de los cilindros y segmentos del motor. El gas es más limpio, deja menos residuos en la combustión  y permite que el aceite del motor se mantenga limpio durante más tiempo. En el lado de los contras, el gas no permite que la lubricación sea tan buena como con gasolina y puede producir un desgaste prematuro, sobre todo de las válvulas. Por eso es muy importante realizar un buen mantenimiento tanto del motor como del sistema GLP/GNC.

Si a lo anteriormente dicho, los autónomos encontrarán otras ventajas, como descuentos en el impuesto de circulación, peajes y aparcamientos; la circulación sin restricciones gracias a su etiqueta ECO; la exención del pago del impuesto de matriculación en la adquisición de un vehículo nuevo a gas; y beneficios en determinadas comunidades autónomas, como el  acceso total los días de restricciones y ahorro del 50% en zonas de estacionamiento en Madrid; o los descuentos en municipios ZEPA, en peajes y libre acceso al carril VAO C-58 en Cataluña. También existen ayudas de hasta el 75% del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica a nivel nacional. Para camiones existe un tercer tipo de gas, el GNL, del que ya hablaremos.

Los vehículos a gas, una opción poco conocida entre los autónomos