Lunes. 17.06.2019

PREMIO A LA TRAYECTORIA PROFESIONAL

Araceli de la Fuente, 65 años detrás del mostrador de su farmacia

Araceli de la Fuente, en la celebración de los Premios Autónomo del Año.
Araceli de la Fuente, en la celebración de los Premios Autónomo del Año.

Con 89 años y más de 60 años cotizados, Araceli de la Fuente no piensa en dejar de trabajar. Esta autónoma que regenta una pequeña farmacia en la localidad de Benavente (Zamora), ha convertido su negocio en un modo de vida, del cual no quiere retirarse.

Araceli de la Fuente, 65 años detrás del mostrador de su farmacia

Autónoma, empresaria, farmacéutica, maestra, ejemplo… son algunos de los calificativos que se podrían utilizar para describir a Araceli de la Fuente. Una emprendedora que lleva desde los 24 años detrás del mostrador de su farmacia. Aún con sus 89 años a sus espaldas, todas las mañanas se levanta, se enfunda en su bata blanca y se pone tras el mostrador de su farmacia en Benavente (Zamora) para atender, aconsejar y escuchar a sus clientes.

“La Farmacia ha sido y sigue siendo la pasión de mi vida” ha dicho Araceli de la Fuente durante su discurso en los Premios Autónomo del Año que se celebraron este 31 de octubre. Y en los que fue galardona con el premio a la Trayectoria Profesional.

Una pasión que ha estado en la familia durante varias generaciones, pues tal y como ha revelado a AyE, los miembros de su familia eran médicos o farmacéuticos o profesores. Así que cuando llegó el momento de decidir carrera, Araceli de la Fuente optó por la herencia familiar, farmacia y magisterio: “En aquella época, se llamaba empollona la gente que estudiaba mucho, y yo estudiaba mucho” ha relatado entre risas.

La Farmacia el núcleo de todo

Fue estudiando en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid donde conoció al que se convertiría en su marido y al terminar la carrera ambos se fueron para Benavente (Zamora) a abrir una farmacia. “Yo que tengo intuición femenina fui la encargada de buscar la farmacia” ha explicado Araceli de la Fuente. Quien añade que cada uno abrió una farmacia, su marido – Joviniano- en Benavente y ella en un pueblo cercano.

Ella estuvo al cargo de esa pequeña farmacia durante más de 30 años, compaginándola con el cuidado de sus seis hijos, mientras impartía clases de física y química en un colegio de monjas. Una trayectoria profesional, de esfuerzo y de trabajo, que a ella misma le cuesta reconocer: “Esa me parece a mí que no era yo”.

Finalmente, esta farmacéutica decide colgar la bata blanca y jubilarse, pero no por mucho tiempo pues tras el fallecimiento de su esposo decide dejar a un lado la jubilación y volver a ponerse detrás del mostrador de la farmacia de Benavente, en la que sigue trabajando actualmente. Una farmacia que se había convertido en el núcleo de todo, incluido el familiar, pues encima de la farmacia estaba su casa.

Una trayectoria premiada

La historia de esfuerzo y de trabajo de esta farmacéutica ha sido premiada en los XI Premios Autónomo del Año, organizados por la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) con el galardón a la Trayectoria Profesional.

Durante el acto el presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha querido dedicarle unas palabras, dado que en aquella época “la situación de cuando abrieron sus negocios y la de ahora es muy diferente. Cuando, por ejemplo, Araceli abrió hace 50 años su oficina de farmacia, los autónomos éramos unos desconocidos”.

Fátima Báñez, Lorenzo Amor, Araceli de la Fuente

Fátima Báez, ministra de Empleo, ha querido también dedicarle unas palabras a Araceli de la Fuente durante su discurso en la clausura de los premios. En ellas, la ministra ha hecho énfasis en sus ganas de trabajar y le ha pedido que no se vaya y que “siga con ganas de seguir trabajando y creando riqueza en Benavente”.

El “alma de la farmacia”

“Yo eso no lo pienso”. Esta es la respuesta de Araceli de la Fuente a la pregunta de cuándo va a dejar de estar tras el mostrador. Y es que esta farmacéutica no quiere dejar de atender a sus clientes: “Me gusta mucho hablar con la gente, preguntarles cómo están y, en lo que pueda, aconsejarles”.

Consejos que también reparte entre sus nietos, a los que aconseja no seguir los pasos de sus abuelos y no abrir una farmacia “porque ya no es lo que eran. Económicamente hablando las farmacias no van bien, ahora puedes encontrar los productos en internet o en los supermercados. La leche de los niños, que es algo sagrado, la puedes encontrar en cualquier sitio” ha explicado.

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A pesar de que las ventas no estén yendo como cuando ella y su marido abrieron las primeras farmacia, ella -el “alma de la farmacia” como sus propios nietos la describen- estará ahí, tras el mostrador, dispuesta a ayudar y a atender a cualquiera que cruce la puertas de su farmacia.

Araceli de la Fuente, 65 años detrás del mostrador de su farmacia