miércoles. 12.08.2020

FRANCISCO ZUASTI, COORDINADOR EN ATA DEL ÁREA DE DISCAPACIDAD E INCLUSIÓN SOCIAL

“Debemos poder trabajar como autónomos sin perder nuestra pensión”

Francisco Zuasti, coordinador del Área de Discapacidad e Inclusión Social de ATA.
Francisco Zuasti, coordinador del Área de Discapacidad e Inclusión Social de ATA.

Las personas con discapacidad se encuentran con muchas barreras a la hora de emprender. Entre ellas, está la de no poder cobrar su pensión y, a la vez, ser autónomos. Además, suelen generar más gastos y por ello piden una cuota cero a la Seguridad Social si acreditan un 65% de discapacidad.

“Debemos poder trabajar como autónomos sin perder nuestra pensión”

Francisco Zuasti es emprendedor desde los diecisiete años en distintos proyectos relacionados con el mundo de la informática. Dio un giro a su carrera opositando a Policía Nacional, estudios que compaginaba trabajando como transportista. Fue en ese momento cuando sufrió un terrible accidente laboral.

“Hace 12 años una caída de nueve metros me dejó en silla de ruedas para siempre”, explicó. Sin embargo, eso no le ha frenado ni mucho menos. Siguió vinculado al mundo de los autónomos y, de hecho, su voz se ha hecho viral obteniendo varios premios y siendo llamado a multitud de foros en su defensa de de las personas con discapacidad que quieren proyectarse a través de una actividad por cuenta propia. Ahora ha asumido nuevos retos y este año ha sido nombrado coordinador del Área de Discapacidad e Inclusión Social de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). Su misión es apoyar a estas personas en la aventura de emprender y lograr medidas que les allanen el camino.

- ¿Cuáles son tus retos como coordinador del Área de Discapacidad e Inclusión Social de ATA?

- Hay una discriminación real. El reto principal que yo tengo es ayudar a personas con discapacidad para que puedan emprender: que se le apoye. Darles las herramientas necesarias para que así puedan poner en marcha su proyecto. Fundación Once tiene algunas ayudas, pero no es algo que se promueva mucho y desde la propia Administración deberían tenerlo en cuenta.

Ser autónomo no te garantiza un sueldo. Por ello, junto con CERMI - Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad - vamos a acelerar decálogo de actuación. Además, con el Gobierno vamos a trabajar la incompatibilidad de las pensiones.

 En cuanto a los que ya son autónomos con discapacidad, hay que apoyarlos con la reducción de la cuota para que sea permanente y no tres años. Que esta bonificación sea para siempre. La reducción de la cuota son cinco actualmente, tres a sesenta euros y dos a la mitad.

Estos son los principales retos que yo tengo y por los cuales yo me he sumado a ATA. Están arrinconando a personas con discapacidad en sus casas, teniendo grandes ideas en sus mentes, con grandes posibilidades incluso económicas para ponerlas en marcha. Si no se les da la oportunidad de emprender se están esfuman grandes posibilidades.

Hay que pelear que aquellos autónomos con más de un 65% de discapacidad para que la cuota sea cero

- ¿Desde cuando estás vinculado al sector de los autónomos?

- Con diecisiete años monté dos cibercafés, uno en Jerez y otro en Chipiona. Luego un servicio técnico informático. Además, renté un bar en Chipiona. Estuve dos años como trabajador autónomo, posicioné los negocios y los vendí.

Luego trabajé por cuenta ajena en el sector informático y de ahí pasé a opositar para Policía Nacional. Me saqué todos los carnés de conducir y a la vez trabajaba para una agencia de transporte. Yo solía conducir un trailer, pero el día del accidente mi jefe me mandó hacer unos trabajos en la nave donde se guardaban los vehículos. Me caí desde nueve metros de altura y me partí el cuello. Sufrí una lesión medular a la altura del C7 – cervical 7 -.

Esto sucedió en mayo de 2008, estuve ingresado en hospitales seis meses y, desde aquel momento, tuve que volver a “mi nueva normalidad”. Empecé a trabajar para reincorporarme a la vida y ser lo más autónomo e independiente posible.

- ¿Cómo conseguiste superarlo y salir adelante?

- En la condición de tetraplejia, por norma general, los terapeutas dicen que puedes reincorporarte a la vida de manera menos activa que una persona que tenga paraplejia. Te dicen que uses silla eléctrica, que serás dependiente, pero que puedes realizar tu vida… Yo nunca opté por ese camino, sino que me fijaba en aquellos que, teniendo más posibilidades que yo, conseguían los retos que se marcaban. Me fijaba en los que llevaban una silla de ruedas activa, que hacían deporte, que llevaban una vida más autónoma e independiente. Esa fue mi meta, ser igual de autónomo, independiente y activo que ellos.

- En cuanto a la vida laboral, ¿cómo volviste esa nueva normalidad?

- Existe un vacío de información y yo intento llenarla. Como empecé a hacer cosas que no eran comunes, por norma general, en una persona con mi lesión, esas actividades las compartía con los demás a través de las redes y todo se viralizaba. Había personas que eran referentes para mi y compartía sus éxitos. Todos esos retos se hacían virales en internet y de ahí nació el proyecto Tododisca. De un problema nace una oportunidad, que es mejorar la vida de otras personas a través de la información y de las redes.

Vamos a intentar que se pueda cobrar la pensión y ser autónomo, es decir, se parezca a la jubilación activa

¿Cuáles son las principales trabas con las que se encuentra un discapacitado a la hora de emprender?

Después de esta situación, te queda una pensión. Sin embargo, actualmente son incompatible las pensiones de invalidez y el trabajo autónomo. Evidentemente, una persona que tiene cubiertas sus necesidades básicas con la pensión no va a renunciar a ello por un experimentar en un proyecto que no sabe si va a funcionar o no.

Hay cientos de personas que están intentando emprender, pero se encuentran con esta barrera que ni la Administración tienen clara porque vas a la Seguridad Social y no saben responderte. Este es uno de los problemas en los que estamos trabajando. Vamos a intentar que se pueda cobrar la pensión y ser autónomo a la vez, es decir, algo parecido a la jubilación activa.

Yo no me considero una carga o un gasto para el Estado, pero es la realidad. Los pensionistas que estamos en edad activa somos un gasto. Por ello, queremos que al menos nos dejen contribuir. Queremos ser autónomos, emprender nuestros propios proyectos, crear actividad económica, pagar impuestos, generar empleo…

Imagen de Francisco Zuasti, junto con Lorenzo Amor (presidente de ATA), sus mujeres y miembros de la Junta de Andalucía en un evento de ATA. 

- ¿Qué otras ayudas son necesarias?

- Yo creo que hay que pelear para que aquellos autónomos con más de un 65% de discapacidad disfruten de una cuota cero a la Seguridad Social. Son personas que requieren accesibilidad y adaptación en el puesto de trabajo, con equipos o servicios especiales, lo cual supone un gasto extra en su actividad diaria.

Por ejemplo, yo estaba buscando una oficina para alquilar y las opciones que tenía eran edificios modernos o de nueva construcción a unos precios muy por encima del resto de ofertas. Había opciones por unos 300 euros, pero no eran accesibles, mientras que las que si lo eran tenían un precio a partir de 700 euros. En definitiva, nos cuesta más emprender.

Esas ayudas tienen que venir en la cuota y en la deducción de los impuestos. Se debe apoyar a los autónomos con gran discapacidad.

Mayormente una persona con 65% o más, tiene un sobre gasto en su día a día (asistencia, accesibilidad, adaptaciones, etc). Para emprender ocurre lo mismo: oficinas accesibles (edificios más nuevos y caros), adaptación del puesto de trabajo, nuevas tecnología que cubra sus limitaciones e incluso asistencia. Si por cuenta ajena no pagan, por qué un autónomo si...

El presentimiento que tenemos sobre las mujeres con discapacidad es que no hay tanta discriminación, como lo hay sin discapacidad. Ya, de por si, la discapacidad nos engloba a todos

- También está la carga emocional, ¿qué se puede hacer en este sentido?

- El día a día profesional frustra porque eres dependiente y hay un sobregasto para luchar por el empleo. Esto afecta psicológicamente.

Hay asistencia en el hogar y para que te acompañen al trabajo, pero no todos la piden. Además, los municipios tienen que cumplir con la ley de accesibilidad y la Mutua debería adaptar el puesto de trabajo en caso de que se requiera.  

- En el ámbito profesional hay cierta desigualdad de género que poco a poco vamos superando. En el caso de las personas con discapacidad, ¿ocurre lo mismo?

- No hay desigualdad. Se dice que las mujeres con discapacidad tienen doble discriminación: por ser mujer y por tener discapacidad. Dentro de nuestro colectivo no tenemos tanto en cuenta esto porque no es tan grande esta brecha.

El presentimiento que tenemos sobre las mujeres con discapacidad es que no hay tanta discriminación, como lo hay sin discapacidad. Ya, de por si, la discapacidad nos engloba a todos. Incluso el deporte es muy inclusivo porque jugamos y competimos todos juntos. Como somos menos tampoco hay posibilidad de hacer categorías.

- ¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria y económica que estamos viviendo?

- El tema de la digitalización y el teletrabajo ha beneficiado a las personas con discapacidad. Además, ahora podemos ser candidatos a un puesto que antes no éramos.

Un proyecto de emprendimiento te hace ser más autónomo y nunca mejor dicho

- Cada día hay más autónomos con discapacidad, pero aún queda un largo camino por recorrer. ¿Cuáles son los principales retos que hay por delante?

- En el mundo de la discapacidad tenemos normalizada la discriminación de que no podemos trabajar, ni emprender, que somos una carga para el Estado. Muy pocas personas dan el paso para decir que somos uno más en la sociedad y en el mundo laboral.

En el propio colectivo normalizamos esta discriminación, mientras que otros colectivos se movilizan. Hay más de cien mil personas encerradas en sus casas de manera permanente, que no tienen accesibilidad en sus edificios para salir de su vivienda. Esas personas viven encarceladas permanentemente y la gente no se mueve.

- ¿Cómo les animarías para que animasen a emprender?

- Mi mayor reto es compatibilizar las pensiones con el trabajo autónomo para que emprendan un proyecto y salgan de ese rincón de sus casas. Así, se emocionen, se motiven… porque al final la vida consiste en eso, en emocionarse, en sentirse bien e incluso en frustrarse porque puede ser haber cosas negativas, pero de eso también se aprende. Además, un proyecto de emprendimiento te hace ser más autónomo y nunca mejor dicho. Te hace tener unas obligaciones, te mueves, te motivas, te esfuerzas, te superas… Esto pone en valor todas esas condiciones o sentimientos que están en modo pausa para una persona con discapacidad.

“Debemos poder trabajar como autónomos sin perder nuestra pensión”