martes. 07.12.2021

EL ‘AMAZON’ DE LA GASTRONOMÍA TRADICIONAL

Un emprendedor crea una plataforma para vender los productos artesanales de la España Vaciada

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Aitor Cid, administrador único de Gastromirador.

Un emprendedor ha puesto en funcionamiento una plataforma que recoge productos tradicionales de la España Vaciada. Su objetivo es que los clientes puedan comprar desde sus casas aquellos alimentos elaborados por artesanos que no tenían presencia en internet. 

Un emprendedor crea una plataforma para vender los productos artesanales de la España Vaciada

Con el objetivo de que no se pierdan los productos gastronómicos típicos del país a causa de la despoblación que sufre España, Aitor Cid ha decidido emprender un nuevo proyecto. Él y su equipo han puesto en funcionamiento una especie de Amazon para los productos con denominación de origen protegida pero que, hasta ahora, sólo se podían comprar en tienda física. Quiere convertirse en el escaparate perfecto para los artesanos de los pueblos y en una tienda de confianza para los clientes, que tengan (o no) paladares exigentes.

Su idea surge a raíz de la emergencia sanitaria, con el auge las compras online, ya que fue cuando este emprendedor se percató de que había una serie de productos típicos, de gran calidad y elaborados por artesanos, que no podían comprarse puesto que no tenían casi espacio en las grandes superficies. “Pensé que tenía que haber una plataforma específica para todos esos productos, más accesible y aparte de los grandes mastodontes del comercio online, como Amazon, y que tampoco están tan centrados en el tema gastronómico” dijo Cid.

Con esa idea surge Gastromirador, un marketplace que vio la luz el pasado 2 de noviembre y con el que Cid pretende “convertirse en un nexo de unión, para que los clientes puedan encontrar en esta web los productos que han sido elaborados por aquellos artesanos por cuenta propia de los pueblos que hemos visitado en alguna ocasión, y a los que nos cuesta acceder. Queremos darle a estos autónomos el soporte en la digitalización, para que sus creaciones no queden olvidadas por la España Vaciada” dijo este emprendedor.

A su modo de ver, con este “ecommerce multiproducto” se puede potenciar aún más la cultura gastronómica que hay en toda España. “He tenido la posibilidad de vivir en diferentes partes de España, como Baleares, Andalucía, Bilbao, Cataluña y Madrid. He visto las costumbres y las riquezas gastronómicas, sé la potencia que tienen y que todavía se pueden elevar aún más” dijo este emprendedor. De hecho, y a pesar de llevar muy poco tiempo en funcionamiento, Gastromirador cuenta ya con productos de casi todas las comunidades autónomas, exceptuando Canarias, Ceuta y Melilla, por cuestiones de logística.

Buscando con lupa a los artesanos

Si bien una de las características de Gastromirador es la diversidad de productos de diferente origen autonómicos que se pueden encontrar, esto no ha sido nada fácil de conseguir. “Conocía muchos de los productos que se están vendiendo ahora mismo. Pero otros los hemos tenido que buscar por las páginas amarillas, en guías de artesanía o leyendo reseñas en Google” dijo Aitor Cid. Que reconoció que uno de los grandes hándicaps que se encontró en su recorrido como emprendedor fue, una vez encontrados los artesanos por cuenta propia, convencerles de apostaran por su idea.

Según explicó muchos de ellos, no tienen canal de venta online e incluso no estaba entre sus objetivos expandirse. Para hacerles partícipes del marketplace, Cid tuvo que “partiendo de la humildad, de la ilusión y del mimo que tenemos por este proyecto, hacerles ver y entender los valores en los que se sustenta Gastromirador”. Y que son estos tres:

  • Seguridad: para Aitor Cid es “fundamental” que tanto el proveedor como el cliente sean conscientes de que todos los productos gastronómicos que se van a potenciar, o dicho de otra forma, que se van a vender, son alimentos con denominación de origen protegida. “Es nuestra forma de darle un soporte a las familias artesanas que elaboran estos productos y que no queríamos que quedasen olvidadas por la despoblación” comentó.
  • Sostenibilidad: que se traduce en una cultura que atraviesa la actividad en la que los proveedores siguen la cultura de las tres ‘R’: reducir, reutilizar y reciclar. “De esta manera, todos los productos y clientes que utilicen Gastromirador contribuirán a poder reducir la huella de carbono reduciendo al máximo, por ejemplo, la utilización de plástico” destacó el emprendedor.
  • Solidaridad: el 5% de los beneficios anuales de este marketplace irán destinado íntegramente al banco de alimentos. “Es nuestro valor añadido y diferencial” puntualizó Cid.

¿Cómo funciona Gastromirador?

Con todo ello, Cid se sentaba con los clientes y les ofrecía un dossier de la empresa, un contrato tipo y un documento con las tarifas de gastos de envío con la empresa de logística con la que habían conseguido un acuerdo (Seur) para que entregase los pedidos. “Para nosotros era muy importante ser transparentes con los proveedores. Ellos tienden siempre a pensar que lo les ofrecíamos le iba a suponer  tener que pagar una cuota mensual o hacer una gran inversión, ya que así es como operan normalmente los marketplaces” explicó Cid. Pero Gastromirador la relación con los proveedores es diferente.

Ellos trabajan con un margen de beneficio sobre el precio de venta al público. “Este varía entre un 10% y un 20% aproximadamente y para establecerlo llegamos a un acuerdo con el proveedor. Así, fijamos un precio con el que el autónomo se siente cómodo. Además, en el caso de que tenga una tienda online, se mantiene el mismo precio, para que no haya competencia”

En cuanto a la logística y el envío del producto, éste va del autónomo a la casa del cliente. “Nosotros no tenemos un almacén en el que hagamos acopio de stock. Lo que le ofrecemos a nuestros clientes es un acuerdo de desplazamiento con SEUR para asegurarnos de que los productos se reparten y llegan en 24, 48 y 72 horas, en función del pedido” dijo Cid.

Cabe destacar que se trata de productos alimentarios, en el que el estado de conservación y el mantenimiento de la cadena de frio es clave para su venta. De ahí, que el coste de los gastos de envío sean de entre 6 euros y 10 euros.

Por el momento, Cid dijo que “las primeras ventas están transcurriendo muy bien.” Se mostró ilusionado no sólo por el buen arranque a nivel operativo del proyecto, sino porque las primeras reviews que les llegaban a través de las redes sociales estaban siendo muy positivas. 

Un emprendedor crea una plataforma para vender los productos artesanales de la España Vaciada