jueves. 26.11.2020

LOS RELLENAN DE JAMÓN IBÉRICO O ROQUEFORT

Innovar con éxito sólo depende a veces de saber reinventar el clásico churro

Cuatro emprendedores extremeños han convertido un manjar tan tradicional y castizo como el churro en un negocio de éxito. Churros factory es un ejemplo de cómo la innovación no se limita a las nuevas tecnologías. 
Innovar con éxito sólo depende a veces de saber reinventar el clásico churro

Churros rellenos de jamón serrano o roquefort. Aunque lo parezca, no es el último invento de un chef con estrellas michelín sino de cuatro emprendedores extremeños que han decidido darle la vuelta a una de las recetas más clásicas de la gastronomía española.

Churros Factory es un negocio de Cáceres que arrancó en 2017. Desde entonces, la demanda de su nuevo concepto no ha parado de crecer. Disponen de un amplio surtido de productos para todos los gustos: dulces, bollería, tostas, cafés, tés, zumos, batidos y, por supuesto, churros salados.“Siempre tuvimos claro que la piedra angular de nuestro proyecto iba a ser el churro. También ofrecer nuestros aperitivos en un horario amplio de apertura al cliente, sumado a una buena atención ,una limpieza ejemplar y una calidad excelente, con productos 100% naturales”, explicó Kike, uno de los fundadores de la marca.

En este tiempo no les ha ido nada mal. Los números hablan por sí solos: a cierre de 2019 alcanzaron los 360.000 euros de facturación anual, una cifra que responde a la alta demanda que ha tenido el local,  que vende más de 1.400 churros a una media de 550 clientes diarios. “Es el buque insignia de nuestra casa. Para nosotros es una verdadera satisfacción ver el buen recibimiento que están teniendo nuestros productos y  la innovación que aplicamos . Esto nos motiva cada día a trabajar duro en su elaboración”. 

Para este año, el objetivo es crear una red de franquicias de hasta cinco nuevos locales en las principales ciudades de Extremadura, como Badajoz, Cáceres, Mérida o Plasencia. “Al principio hubo algunas personas que nos preguntaron  si íbamos a franquiciar o no, pero no lo tuvimos demasiado en cuenta en ese momento, ya que primero queríamos consolidar nuestro negocio”, comentó uno de los fundadores. “Sin embargo, de unos meses hasta ahora, hemos recibidos varias solicitudes y, con la churrería yendo viento en popa, nos hemos embarcado en este proyecto”.

Cobran un 6% de comisiones por cada franquicia

La inversión necesaria para “montar” un Churros Factory asciende a 89.000 euros, con unos royalties del 6% para la marca y una duración del contrato de 10 años. No existe canon de publicidad y para ayudar en la financiación cuentan con acuerdos con las principales entidades bancarias.

En cuanto a sus  productos estrella, desde Churros Factory dieron algunas pistas a los nuevos franquiciados: "los que más se venden son los churros clásicos, las porras, los churros rellenos salados (jamón serrano, ibérico, torta del casar, queso roquefort o patatera) y  los dulces (chocolate, crema pastelera o miel). Además de una gran variedad de tostadas (desde mantequilla y mermelada hasta de sobrasada y mangurrina).

Este negocio extremeño es uno de tantos que se han lanzado a franquiciar en los últimos años. De hecho, esta comunidad ha sido una de las zonas con mayor crecimiento de este modelo de negocio. En sólo 10 años, el sector de las franquicias ha aumentado un 200% en Extremadura.

En este sentido, José Aragonés, socio director de T4 Franquicias, afirmó que “el modelo se ha posicionado con fuerza como generador de negocio en Extremadura, tal y como lo demuestra el creciente interés por este formato por parte de empresas y ciudadanos de la comunidad autónoma”.

Innovar con éxito sólo depende a veces de saber reinventar el clásico churro