Fábricas portátiles para reducir el hambre en el mundo

En sólo tres años, una pyme española implantará sus factorías portátiles para mezclar ingredientes en polvo en 40 países del mundo. México e India ya cuentan con una.
Fábricas portátiles para reducir el hambre en el mundo

Un jueves cualquiera del mes de junio, a la hora del vermú. Un danés de 1,95 cm de altura afincado en Murcia desde hace más de cuatro lustros cruza el arco que da acceso al patio de un hotel urbano ubicado en el madrileño Barrio de las letras. Su nombre es Henrik Stamm Kristensen y acaba de cerrar un negocio en Emiratos Árabes. Su mirada y sus ojos azules revelan transparencia y honestidad, dos de los valores que requiere a cada uno de los 87 empleados que trabajan para Blendhub Corp. Rigor, ambición, inconformismo y convicción completan el listado de cualidades que comparte todo aquel que forma parte del equipo de esta pyme murciana.

El objetivo que subyace tras ellos es que “en 2030 hayamos logrado que haya muchas menos personas que se vayan a dormir con hambre”, explica contundente el fundador y CEO de la compañía. Pese a que pueda parecer lo contrario no hay nada de utopía en su afirmación. Aproximadamente el 30% del producto que consumimos es producto en polvo “y no somos conscientes”. Tomar conciencia de ello fue precisamente el germen de Premium ingredients, cuya actividad es desarrollar formulaciones que permiten alargar la vida de helados, quesos, zumos de frutas, productos cárnicos… tomarnos cada mañana un café de cápsula o preparar un biberón.

Desde el primer momento sus mezclas para la fabricación de alimentos tuvieron la innovación -sólo en 2016 invirtieron en I+D+i tres millones de euros- y la transparencia como cimiento “hay mucha opacidad en las composiciones. Saber qué ingredientes tienen los alimentos es, en muchos casos, una incógnita para los consumidores”. Había todo un nicho de negocio en el que generar valor añadido “teníamos claro lo que no queríamos hacer. No éramos fabricantes de materia prima ni marquistas”.

Tras siete años de rodaje la alquimia alimentaria les proporcionó los recursos y la experiencia suficiente para diseñar, desarrollar y patentar a nivel mundial la primera “fábrica portátil” del mercado, patentada a nivel internacional. Stamm la define como “la localización de la globalización. Las fábricas estáticas son un lastre para algunos productos. Reubicar los centros de producción donde se encuentran las materias primas es una forma eficiente de reducir costes y evitar el despilfarro de alimentos”, lo cual redunda en una rebaja del precio del producto final en el entorno del 25%.

Democratizar los alimentos

El proyecto va más allá del ahorro y la mejora de la competitividad por la reducción de costes en el transporte de las materias primas, almacenaje y pago de los aranceles de importación. Estas factorías portátiles -que se instalan en seis meses y con las que se pueden producir 6.000 toneladas de alimento en polvo- son una forma de “democratizar los alimentos. Una de cada seis personas no tienen acceso a una alimentación básica. Pese a ello, nunca se ha promocionado la fabricación de productos para las personas con pocos o ningún recurso económico. Es ahí donde queríamos llegar”. A este respecto en las fábricas portátiles se producen tanto productos caros como baratos “somos inclusivos”, apunta.

Aunque‘llevar la montaña a Mahoma’ supone una inversión inicial de un millón de euros, el retorno se consigue al poco tiempo. Además, permite dinamizar la economía de la zona en la que se ubican y podría ser una herramienta de ayuda clave de cara a reducir con el hambre en el mundo. Cada uno de los hubs proporciona trabajo a una media de 15 personas a las que hay que sumar el empleo indirecto (proveedores, distribuidores, etc…).

La implantación de la factoría es el último paso de un proceso que parte del análisis de costes. De hecho, para facilitar un servicio de 360 grados la pyme ha desarrollado BlendApp, o lo que es lo mismo “una herramienta de reducción de costes basada en la reducción del despilfarro”, explica. A través de los datos de ubicación de materias primas, transporte, etc… la aplicación localiza las mejores ubicaciones para replicar la fábrica.

De Murcia al resto del mundo

El pasado año Blendhub cerró con una facturación cercana a los 50 millones de euros. A nivel de empleo, los dos últimos años la plantilla se ha incrementado un 18,68%. De cara a futuro y según la hoja de ruta de Blendhub Corp. de aquí a 2020, el objetivo es, además de en México y en India países donde ya tienen presencia, implantar sus fábricas en 40 países de todo el mundo.

No obstante, hasta llegar aquí han tenido que enfrentarse a un nada sencillo recorrido de 20 años. A este respecto pone el acento en la difrencia entre el emprendedor nórdico y el de los países del Sur de Europa. El primer eslabón está en la educación “en España, en muchos casos, son los padres quienes toman la decisión de en qué tienen que trabajar sus hijos. Es decir, les animan a continuar con la saga de abogados, médicos, etc… En mi opinión, la esencia del éxito profesional, y por tanto del emprendimiento es la pasión. Si alquien no trabaja en lo que le apasiona no es bueno ni para él ni para el proyecto”.

Este cambio de paradigma se ha de completar con la toma de conciencia de que “emprender es apostar y tomar riesgos. Los países del Sur son menos atrevidos. Además hay que ser consciente de que nueve de cada diez proyectos fracasan, lo cual es positivo. No podemos pensar que el éxito llega a la primera de cambio. Todo forma parte de un aprendizaje”.

La apuesta por la I+D es otro de los pilares que ha de seguir a pies juntillas cualquier proyecto. Los 25 millones de euros que Blendhub Corp. ha invertido en esta área desde 2004 tuvieron su recompensa el pasado año, cuando recibieron el premio Cinco Días al proyecto empresarial más innovador. A este respecto, Henrik Stamm pone el acento en el poco uso de las patentes que se hace en España, “es una manera de certificar y convencerse de que lo que has hecho es bueno. Supone una ventaja competitiva, una manera de manifestar que tu producto, tu empresa o tu servicio no es tradicional”.

Financiarse vía banco es otra de las cuestiones que Stamm pone encima de la mesa de los retos del emprendimiento. “En Estados Unidos el emprendimiento está impulsado por un mejor uso del capital – riesgo”, apunta. En el caso de Blendhub Corp. recurrieron, entre otros, a Cofides, para dar continuidad al proceso de internacionalización y llevar su fábrica portátil a India.

A nivel de la carga fiscal que han de soportar empresas y emprendedores Stamm puntualiza que “demasiados impuestos frenan la inversión, y considera que deberían premiarse los valores y la contribución social que aportan las empresas”.

Alineamiento de valores

Uno de los hitos que ha permitido evolucionar a Blendhub Corp. fue el diseñar su estrategia de identidad. Esther Trujillo, directora de Alineamiento de Valores, en la compañía, destaca la importancia de que todos compartan una misma visión y propuesta de valor. Trujillo insiste en que “nuestros valores (rigor, honestidad, ambición, inconformismo y convicción) han de estar presentes en todo lo que hacemos tanto a nivel interno como externo, y para ello formamos a todas las personas, hacemos talleres mensuales y habilitamos mecanismos que nos recuerdan cómo debemos actuar para contribuir a nuestra visión”.

Igualmente, no temen compartir el conocimiento “no tenemos miedo a que nos copien porque supondrá llegar a más gente. Ser transparente nos obliga ir un paso por delante de los competidores que puedan surgir”.

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