La startup que piensa en los discapacitados

Decía Steve Jobs, el creador de Apple, que “tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma que es vivir como otros piensan que deberías. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición”. Pues bien, esta reflexión define como letra en verso el espíritu de Valiryo, el protagonista sin vida de Job Accommodation.
La startup que piensa en los discapacitados

Al finalizar su proyecto de fin de carrera, Ion y Patxi, dos jóvenes navarros, tenían una inquietud que iba más allá del mero hecho de incorporarse al mundo laboral. La convicción de que la “ética es rentable” les apartó de ser simples ingenieros de telecomunicaciones que aprietan tornillos a convertirse en emprendedores. Así, en 2009 fundaron Job Accommodation. Una pyme que trata de “hacer las cosas fáciles” para sacar todo el partido a los productos; por ejemplo, "traducir" el prospecto de un medicamento o los manuales de instrucciones de herramientas, juguetes o recambios de automóvil… Una idea que nace, además, de su experiencia con personas con discapacidad intelectual –más de 1.000 durante dos años- y que han extendido a todo tipo de usuarios.

“La financiación es el mayor usurpador de energía que tiene un emprendedor y es el ámbito que menos aporta”.

Como todo proyecto de 360 grados, necesitaban algo más. Surgió entonces la parte de diseño y desarrollo de productos respetuosos con el medio ambiente, que faciliten la integración de las personas con discapacidad en la vida cotidiana pero que también puedan ser usados por personas sin ningún tipo de minusvalía.

Job Accommodation ha proporcionado empleo estable a más de una decena de jóvenes: “El mayor soy yo, con 33 años”, afirma Ion. Además, reinvierten el 100% de sus beneficios en “tener un buen equipo que investigue, desarrolle e innove”, favorecen el desarrollo local, ya que fabrican todo en su Navarra natal y son medioambientalmente responsables. Colaboran con la Universidad de Navarra en una doble dirección: ellos emplean sus instalaciones y a la vez se convierten en mentores y formadores durante el periodo de prácticas de los nuevos licenciados. En su corta trayectoria, cuentan con cuatro premios que lejos de subírseles a la cabeza y ‘acomodarles’ “nos han animado a continuar creando y superarnos día a día, especialmente en los momentos de horas bajas, que también los hay”.

Fácil de entender fácil de usar

Corría el año 2005 cuando Ion Esandi, un joven ‘teleco’ de 28 años con un envidiable expediente académico, tenía que realizar su proyecto de fin de carrera. Tocaba aproximarse a la realidad del mundo laboral e integrarse en el sistema de la empresa tradicional. Sin embargo a Ion algo le inquietaba. Un gusanillo que le costó noches y días sin pegar ojo hasta que descubrió que “lo que me faltaba era utilizar mi aprendizaje para ayudar a las personas”. Premisa que partía de un convencimiento compartido con Patxi Fabo, su socio.

Bajo este contexto “surgió la oportunidad” dentro de la Universidad Pública de Navarra –subcontratada por Volkswagen- para desarrollar un sistema tecnológico de hardware y software que mejorase la calidad de los procesos de trabajo realizados para la compañía automovilística en un centro especial de empleo que da trabajo a más de mil personas con discapacidad intelectual. “El proyecto les gustó mucho y nos ofrecieron crear un departamento de I+d+i en el centro. Dijimos que sí”. Así estuvieron dos años que marcaron el principio de lo que hoy es Job Accommodation y en los que lo más importante no fue el desarrollo de procesos y tecnología enfocada a hacer las cosas más fáciles a las personas con discapacidad, “sobre todo aprendimos mucho… aprendimos mucho sobre cómo las personas con discapacidad intelectual entienden mejor y de forma más fácil las cosas; cómo se puede lanzar la información para que sea más fácil de entender y más eficiente”.

Job Accommodation es una ingeniería en la que “ponemos todas las capacidades de un equipo formado por ingenieros al servicio de las personas que tienen dificultades o capacidades especiales”. Un valor añadido que se completa con un modelo de buenas prácticas muy especial “creemos en la eliminación de las etiquetas, de los paradigmas que rodean actualmente a las personas con discapacidad”. Es decir, añaden valor añadido al valor añadido a partir del desarrollo de productos que puede ser empleados por todo tipo de personas, sean o no discapacitados “resuelven una necesidad a una persona con discapacidad y al mismo tiempo mejoran la calidad de vida de las personas”.

Pero, ¿cómo se consigue esa eficiencia del producto en personas discapacitadas así como la doble utilidad?. La respuesta es tan sencilla como lógica. Ion y Patxi apostaron por un equipo multidisciplinar integrado por personas discapacitadas y no discapacitadas. Durante todo el ciclo de desarrollo de sus productos (desde el diseño hasta la comercialización pasando por las pruebas de usuario que realizan desde el inicio del proceso), así como en el área de asesoramiento a las empresas, participan personas como Gonzalo, un ingeniero con discapacidad intelectual y visual, “son los que nos dicen si el producto es realmente útil para ellos, si hay que mejorar aquí o allá… si en definitiva les facilita el hacer una vida normal.”

Valiryo y su tren de largo recorrido

Aunque opinan que “la financiación es el mayor usurpador de energía que tiene un emprendedor y es el ámbito que menos aporta”, sin ella no existirían ni Valiryo ni Job Accommodation. Fue durante el Social Investment Day de Momentum Project (BBVA) de 2013 cuando se presentó lo que parecía una ducha de hidromasaje que expulsaba chorros de aire en vez de agua, o lo que es lo mismo "nuestro prototipo de secador corporal. Valiryo se pensó para que las personas con discapacidad, mayores, etc... pudieran secarse de forma más cómoda, sin emplear toallas”. Sin embargo, a día de hoy se comercializa también en importantes cadenas hoteleras, cadenas de gimnasios como Holmes Place, tiendas de baño… “esa es la doble utilidad de la que hablamos. Creímos en que Valiryo por impacto medioambiental, por eficiencia energética ética, por estética… tenía que normalizarse. Es un producto para que todo el mundo lo utilice”.

“Vemos la discapacidad como una oportunidad y creemos en la eliminación de etiquetas y de paradigmas.”

Valiryo es, efectivamente, su ‘ópera prima’, pero Job Accommodation ha desarrollado otros dos productos:

  • Una línea de mobiliario escolar y de ocio para niños que permite que el niño no se pueda golpear en ninguna parte aunque haga movimientos espasmódicos. Es regulable en altura y tamaño, se puede personalizar.

  • Y un controlador remoto para dispositivos móviles (tabletas, smarthphones…) que permite que personas que no puedan utilizar las pantallas táctiles puedan utilizarlo acorde con sus capacidades.

Ante toda esta tormenta de creatividad y de buenas ideas es inevitable preguntarse por el miedo a que alguien copie la idea. “Es una cosa con la que hay que convivir. Cuando creamos un producto tiene una finalidad, ayudar a hacer la vida más fácil a alguien; resolver una necesidad… Es mejor que lo copien, se utilice y cumpla el objetivo para el que la hemos creado a que se quede en un cajón. Si alguien lo replica tiene un lado positivo”.

Asesores de las más grandes

Expertos y economistas hacen referencia en sus discursos cada vez más a otro valor añadido que forma parte del éxito empresarial a largo plazo, la diversificación. Ion y Patxi, también lo tuvieron claro. Job Accommodation cuenta con una línea de asesoramiento a empresas –de todo tipo de tamaño- para “hacer sus mensajes más fáciles”. En este punto surge la pregunta “¿por fin voy a poder entender cómo montar una mesa de Ikea?”. Reímos y asiente con la cabeza “si, si de eso se trata... No con Ikea en concreto pero sí hemos trabajado con multinacionales como Danone Argentina, empresas del sector farmaceútico, Cinfa, empresas que cotizan en el Ibex Azcoyen o Bultaco a hacer comprensibles sus productos o servicios”.

“Lo fundamental es encajar con la filosofía de la empresa. Si un inversor quiere entrar a formar parte del proyecto debe conjugar con nuestros principios y convicciones”.

Este traductor que sirve para que todas las empresas de cualquier sector conviertan “sus mensajes y servicios en algo fácil de utilizar por y para todas las personas” surge de la combinación de dos planteamientos, adaptar el lenguaje para que la personas con discapacidad puedan entenderlo y la pérdida de eficiencia de muchos productos y servicios cuando el usuario –discapacitado o no- se enfrenta a un mensaje que le es imposible decodificar.

Pero aquí no se acaba el paradigma en el que se ha convertido Job Accommodation para las empresas sociales. “Somos una empresa joven y como tal somos conscientes del problema del desempleo juvenil. Muchos jóvenes se van fuera o empiezan a trabajar en puestos de menor cualificación que para la que están preparados.” En ese sentido colaboran con centros especiales de empleo, Universidades y centros de formación con el objetivo de “dar una primera oportunidad laboral a personas que están muy preparadas”. A ello se suma su compromiso con el desarrollo local ya que “toda la fabricación se realiza en nuestra zona (Navarra, Vizcaya y Guipuzcoa) y los envíos se realizan a través de un centro especial de empleo”.

Toda una coherencia con cómo les gustaría que fuese la sociedad que proviene de que “tanto Patxi como yo desde jóvenes nos hemos dado cuenta de las necesidades que hay, de las injusticias naturales o adquiridas, de las situaciones de desigualdad… Si te soy sincero lo hacemos también por egoísmo, porque nos hace sentir mejor”. Una frase que se ha convertido en otros de los denominadores comunes en todas las empresas con las que me he encontrado por el camino, y sobre la que Ion apostilla “a través de la felicidad se consiguen hacer mejores proyectos”.

La startup que piensa en los discapacitados