domingo. 21.07.2019

DE IGUALES CARACTERÍSTICAS, SEGÚN UN ESTUDIO DE ALPHABET

A un autónomo le cuesta lo mismo contratar dos coches en renting que adquirir uno nuevo

A un autónomo le cuesta lo mismo contratar dos coches en renting que adquirir uno nuevo

La inversión que debe realizar un trabajador por cuenta propia para la compra de un vehículo en los primeros cuatro años le permitiría mantener dos coches en renting de las mismas características, según un informe de la compañía Alphabet.

A un autónomo le cuesta lo mismo contratar dos coches en renting que adquirir uno nuevo

La inversión que debe realizar un autónomo para la compra y mantenimiento de un vehículo durante los cuatro primeros años le permitiría acceder a dos vehículos en renting de las mismas características. Esta es una de las principales conclusiones del informe promovido por Alphabet, compañía de renting, gestión de flotas y movilidad corporativa y que ha elaborado CE Consulting, asesoría empresarial especializada en el ámbito fiscal, laboral, contable y jurídico.

En el estudio, se analizan las tres formas que tiene un trabajador por cuenta propia de adquirir un vehículo: compra, leasing renting, en cinco casos prácticos en los que se analizan criterios como los costes de inversión, los gastos por mantenimiento del vehículo, la obsolescencia del mismo, la posibilidad de renovación y el impacto fiscal en cada caso. Los resultados de la comparativa indican que el ahorro medio que ofrece el renting transcurridos 8 años (dos ciclos de 4 años – contrato medio  del renting) es del 35% frente a las otras dos opciones de compra, incluyendo los ahorros fiscales. 

Para realizar la comparativa, en el caso del renting, se tomaron como referencia ofertas reales ofrecidas por Alphabet de su paquete más completo del producto para autónomos y pymes, y en los que se incluía mantenimiento, reparaciones, cobertura de reparaciones, gestión de multas y pago de impuestos. Para el caso de compra y leasing, se consultaron  las ofertas sobre los mismos vehículos seleccionados que las propias marcas ofrecían eligiendo la financiación más favorable. En el análisis se han proyectado los costes en las diferentes formas de adquisición valorando la vida del vehículo en 4 y 8 años, utilizando como referente el periodo tipo de un contrato de renting (48 meses) y un kilometraje de 20.000 kilómetros al año.

Entre las principales conclusiones del estudio destacan que la media de ahorro que ofrece el renting sería del 45,5% en un periodo de 8 años, realizando un cambio de vehículo a los 4 años. Además, en los casos de renting suele ser habitual que, finalizado este periodo de contratación, se ofrezca al cliente la posibilidad de cambiarlo por uno nuevo. Mientras que, en los casos de compra o leasing, optar a un vehículo nuevo supondría iniciar de nuevo la inversión realizada en los primeros cuatro años.

Si a los costes estimados para el periodo establecido, le aplicamos las deducciones fiscales correspondientes en cada caso, el ahorro medio en el caso del renting sería del 35% transcurridos 8 años (dos ciclos de 4 años- contrato medio del renting). En compra y leasing, no se trataría de un ahorro fiscal absoluto, sino de un anticipo de la deducción.

Si transcurridos esos 4 años, no se produce renovación del vehículo, aún así el renting sigue ofreciendo un ahorro medio del 21%.

Otras conclusiones más allá de las cifras

En el informe también se recogen otras conclusiones más allá de los cálculos numéricos. Si tenemos en cuenta el punto de vista financiero, las ventajas del renting son claras frente a la compra o el leasing ya que, además de la inversión en el momento de la adquisición, que será en forma de deuda con una entidad bancaria o una deuda a largo plazo en el caso de leasing, el propietario deberá asumir otros costes como el mantenimiento (que supone una media de 2.000 euros anuales) y las reparaciones, que en el caso de los vehículos nuevos con componentes electrónicos pueden experimentar fallos superado el periodo de garantía. Otros costes añadidos son el impuesto de circulación y el seguro de responsabilidad civil. En el caso del renting, todos estos costes los asume la compañía y el usuario únicamente abona una cuota mensual, olvidándose de imprevistos y permitiendo tanto a pymes como autónomos tener bajo control los gastos de su negocio

La obsolescencia del vehículo es otro de los criterios que marcan la diferencia. Mientras que el leasing o la compra están pensados para largos periodos de tiempo donde el vehículo sufre una importante obsolescencia y es complicada su sustitución por uno nuevo, el renting ofrece la posibilidad de estrenar vehículo una vez finalizado el periodo de contrato, evitando la obsolescencia, aspecto que cada vez gana más peso sobre todo si se tiene en cuenta la velocidad con la que evolucionan los modelos a nivel tecnológico y muy especialmente los vehículos propulsados por energía eléctrica.

Si las comparamos desde un punto de vista fiscal, el renting no figura en el balance del negocio. En el caso de las pymes es un gasto más del ejercicio con repercusión en la cuenta de resultados y en el caso de los autónomos, la cuota de renting es deducible hasta el 100%. Esto les permite contar con una mayor liquidez, clave en este tipo de profesionales para el desempeño de su actividad y teniendo en cuenta las limitaciones de crédito que experimentan. Tanto en el caso de la compra como en el caso del leasing, el coste del vehículo sí figura en el balance como activo inmovilizado y en el pasivo como deuda a largo plazo. 

Desmitificación del renting como opción para autónomos

Según los datos de la V Radiografía de los Hábitos de Movilidad de los Españoles, realizada por el Foro de Movilidad promovido por Alphabet, se aprecia que los dueños de un pequeño negocio no ven el renting como una opción exclusiva para grandes empresas. Así el 59% de pequeños empresarios y el 44% de los autónomos optarían por el renting como fórmula para acceder a un vehículo frente a las alternativas de compra o financiación tradicional.

De hecho, más o menos la mitad se preocupa por calcular el coste anual estimado relacionado con el uso de su vehículo, que va más allá del simple coste de adquisición. En el caso de los empresarios en un 53% y en autónomos, el 43%, hacen un cálculo estimado del coste anual de su vehículo.

Datos de la Asociación Española del Renting (AER) corroboran el crecimiento, no sólo del número de operaciones de renting, sino también de que los autónomos cada vez están más interesados en esta fórmula. Así, desde el 31 de marzo de 2018 hasta el 31 de marzo de 2019, el número de vehículos en renting aumento en 78.572 unidades, siendo las pequeñas empresas, autónomos y particulares los que coparon el 58,25% de este crecimiento. 

A un autónomo le cuesta lo mismo contratar dos coches en renting que adquirir uno nuevo