lunes. 16.09.2019

SEGÚN UN ESTUDIO DE SAGE

Los autónomos destinan el 40% de sus beneficios a pagar impuestos

Los autónomos destinan el 40% de sus beneficios a pagar impuestos

Las pequeñas empresas de autónomos destinan un 40% de sus beneficios anuales a pagar impuestos. Así lo confirma el estudio de Sage ‘A Taxing Problem: the impact of tax on small businesses’. Esto hace que los dueños de un negocio tengan que adaptar sus precios para hacer frente a sus cargas impositivas, lo que afecta a sus clientes y proveedores.

Los autónomos destinan el 40% de sus beneficios a pagar impuestos

Los impuestos restan casi la mitad del beneficio que obtiene un pequeño negocio. Así lo demuestra el estudio ‘A Taxing Problem: the impact of tax on small businesses’, que ha realizado Sage y en el que analiza el impacto directo e indirecto de la carga impositiva en 3.000 pequeñas y medianas empresas de 11 países distintos. El informe revela que la factura fiscal de las pequeñas empresas españolas ronda el 40% de su beneficio anual. .

“Por lo tanto, no es de extrañar que el reto fiscal sea uno de los más importantes. Lo es en la gran empresa, pero en los pequeños y medianos negocios tiene una importancia crítica. De ello no solamente dependen su supervivencia, sino también sus oportunidades de crecimiento”, señala Gonzalo García Abad, experto en fiscalidad, contabilidad, finanzas y derecho de Sage.

Las empresas sufren más los impuestos cuanto más pequeñas son

El estudio demuestra que a menor tamaño empresarial mayor carga impositiva. Un hecho que se acentúa más en España. De esta forma, las medianas empresas destinan un 30% de su beneficio a impuestos, mientras que en los pequeños negocios este porcentaje asciende hasta el 40%. “Además, los impuestos son un ladrón de tiempo en las empresas de menor tamaño” porque dedican el 2,5% de sus jornadas a organizar sus trámites impositivos.

“Pagar una elevada factura de impuestos puede contribuir a reducir el flujo de caja de las micro y pequeñas empresas, e incluso a que éste se vuelva negativo, lo que, a su vez, reduce su capacidad para pagar tanto al personal como a sus proveedores” dice García Abad. “Además, contar con elevadas tasas impositivas para las pequeñas empresas y startups podría contribuir a disuadir a empresarios potenciales a establecer nuevas empresas, ya que los rendimientos esperados pueden considerarse insuficientes frente a los riesgos”.

Teniendo en cuenta estos datos, a largo plazo podría verse reducida la tasa de emprendimiento, disminuyendo la cantidad de pequeños negocios en el tejido empresarial español y reduciendo, tanto el tamaño del mercado, como su productividad.

Los pequeños negocios tienen que adecuar su oferta y trabajo a los impuestos

Del análisis que Sage realiza de esta situación se pueden extraer dos conclusiones: en primer lugar, que los pequeños negocios, como sujetos pasivos de diversos impuestos, se ven obligados a organizar su trabajo de tal manera que puedan cumplir con un conjunto de obligaciones formales. “Y, por supuesto, tiene un impacto recaudatorio”. En segundo lugar, esa carga impositiva acaba por afectar a los precios.

“Así, por ejemplo, algunas pymes pueden realizar esa subida de precios sin temor a reducciones significativas en su demanda. Otras saben que circunstancias como la existencia de fuerte competencia internacional o una gran disponibilidad de sustitutivos les hace imposible aumentar los precios. En algunos casos también puede haber empresas que trasladen parte del impuesto a sus precios, pero a costa de significativas caídas de la demanda”, señala García Abad.

A este problema, hay que sumarle otro agravante. Del mismo modo que estos pequeños negocios sufren cargas impositivas que les llevan a aumentar sus precios, las pymes de su entorno se ven en la misma situación. Esto produce que, por ejemplo, las pequeñas empresas que abastecen a un negocio con problemas impositivos tendrán que aumentar el precio de los productos que ofrece. Lo que significa que el negocio no solo tendrá que aumentar los precios de su oferta por su carga impositiva, si no que ahora también tendrá que hacer frente a los sobrecostes derivados de la subida del proveedor.

Los autónomos destinan el 40% de sus beneficios a pagar impuestos