lunes. 26.08.2019

TIENEN CASI 120 AÑOS DE VIDA

Muchos autónomos no saben a qué se dedica su mutua

Muchos autónomos no saben a qué se dedica su mutua

Los trabajadores autónomos, cuando se dan de alta, deben elegir una Mutua de Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional de la Seguridad Social para que se hagan cargo de sus prestaciones. Pero a penas saben a qué se dedican.

Muchos autónomos no saben a qué se dedica su mutua

Los trabajadores por cuenta propia, cuando se dan de alta como autónomos, tienen que elegir una Mutua de Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional de la Seguridad Social. Ésta será la encargada de gestionar sus prestaciones y puede que sea la que ayude a que la actividad siga funcionando mientras el autónomo está de baja por enfermedad, o en caso de que sufra un accidente laboral.  

Lo primero que deben saber los trabajadores por cuenta propia es que, desde el 1 de enero de 2019 -debido a la aprobación del Real Decreto-ley 28/2018, de 28 de diciembre- todos los autónomos  han mejorado su protección social y están cubiertos por contingencias comunes (incapacidad temporal, maternidad, paternidad, lactancia y cuidados de menores), por contingencias profesionales (enfermedad profesional y accidente laboral), formación y por cese de actividad, por un lado.

Y por otro lado, que desde el pasado 31 marzo, todos los trabajadores autónomos deben estar mutualizados, por los que estas prestaciones las van a obtener a través de una de las 19 mutuas que colaboran con la Seguridad Social.

Pero ¿qué son las mutuas? ¿Y qué papel cumplen con los trabajadores autónomos?

Las mutuas son “asociaciones privadas de empresarios que colaboran voluntariamente en la gestión de prestaciones públicas de la Seguridad Social con el fin de prevenir, curar y rehabilitar con la máxima calidad a los trabajadores, autónomos o asalariados, accidentados o enfermos” según la Asociación de Mutuas de Accidente de Trabajo (AMAT).

En general, las mutuas se encargan de:

· Actividades preventivas a favor de las empresas y trabajadores, especialmente en aquéllas de mayor siniestralidad.

· Asistencia sanitaria para los trabajadores accidentados o enfermos.

· Pago de una prestación económica temporal sustitutiva del salario para los trabajadores que lo necesitan

 · Asumen el coste de las pensiones de Incapacidad Permanente, Muerte o Supervivencia, que pudieran reconocerse.

· Actuaciones dirigidas a la rehabilitación, readaptación y reinserción del trabajador en el mundo laboral.

· Abonan una prestación económica por Riesgo durante el Embarazo y durante la Lactancia Natural, a aquellas trabajadoras que no ha sido posible situarlas en un puesto de trabajo sin riesgo para su embarazo o para la lactancia.

· Abonan una prestación económica por el Cuidado de Menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave, a aquellos trabajadores que se ven obligados a reducir su jornada laboral para cuidar de un menor que se encuentra en dicha situación.

· Abonan una prestación económica desde el decimosexto día de baja (desde el cuarto para los Autónomos).

· Realizan un control y seguimiento personalizado de los procesos de baja.

· Adelantan pruebas médicas, intervenciones quirúrgicas o tratamientos, dirigidos a reducir el periodo de recuperación..

· Abonan la prestación económica por el Cese de Actividad de los Trabajadores Autónomos, a aquéllos que por causas objetivas han tenido que cesar su actividad.

Casi 120 años de historia 

Las mutuas nacieron en 1900 por lo que el año que viene cumplirán 120 años de existencia. Su primera misión fue cubrir el riesgo de los accidentes de trabajo de los trabajadores y, ya en en 1963 comenzaron a  “colaborar con el sistema de Seguridad Social en la gestión de otras importantes prestaciones”.

Como se ha dicho, en la actualidad, las mutuas se encargan -aparte de la prestación de incapacidad temporal por contingencia comunes – de las prestaciones de riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural (desde el año 2007), el cese de actividad de los trabajadores autónomos (2010) y la prestación de cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave (2011).

Los trabajadores por cuenta propia, cuando se dan de alta en la Seguridad Social, tienen que elegir obligatoriamente una mutua, de las 19 que hay actualmente, para que se haga cargo de la cobertura de todas sus prestaciones. Es decir, el autónomo solo puede obtener sus coberturas a través de una mutua.

Pero la Seguridad Social permite cambiar de mutua cada año, mediante la ‘solicitud de modificación en la cobertura de contingencias RETA -Régimen Especial de Trabajadores Autónomos-. El trámite se puede realizar online, a través de la sede electrónica de la Seguridad Social. El coste de la mutua está incluido dentro de la cuota que mensualmente paga el autónomo a la Seguridad Social.

En el 2018, las mutuas aportaron a la Seguridad Social 292,2 millones de euros que se repartieron entre el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, el Fondo de Contingencias Profesionales y la reserva de Estabilización por Cese de Actividad. En total, en los últimos 15 años, las mutuas han aportado 12.826,9 millones de euros a estos tres fondos. Además, en Servicios Comunes de la Seguridad Social y en Reaseguro Obligatorio, las mutuas han aportado otros 1.301,6 millones de euros (17.571,6 millones en los últimos 15 años).

La recaudación de las tres prestaciones

Según los datos de AMAT, ésto es lo que recaudaron las mutuas en 2018 por las distintas prestaciones:

  • Por contingencias profesionales

Cubre los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales. Durante el 2018, 14,5 millones de trabajadores autónomos y asalariados (que también pueden estar mutualizados) estaban protegidos en caso de accidente o enfermedad laboral. Por este concepto recaudaron 7.346 millones de euros.

La mutua realiza “una asistencia sanitaria de manera personalizada (incluida la rehabilitación, readaptación y reinserción)”, explicaron desde AMAT. También, se encargan de gestionar las prestaciones económicas de los trabajadores accidentados y enfermos.

  • Por contingencias comunes

Las enfermedades comunes y los accidentes no laborales quedan cubiertas con la cotización por contingencias comunes. Las mutuas recaudaron por esta prestación 4.752 millones de euros en 2018. En total hay 14,2 millones de trabajadores protegidos, que suponen el 80,91% del total de asalariados y autónomos que hat en España, según los datos de AMAT.

La cobertura que protege a las mujeres con riesgo durante el embarazo o lactancia  sumó 81.000 beneficiarias  durante 2018 y recaudó 355,6 millones de euros. También 3.068 madres y padres con hijos menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave se beneficiaron de la prestación en el 2018, con una recaudación de 84,2 millones de euros.

  • Cese de actividad

Ahora esta prestación también se ha universalizado para todos los trabajadores por cuenta propia tras el Real Decreto-ley 28/2018, de 28 de diciembre. Las mutuas recaudaron por esta prestación 11,0 millones de euros y cubrieron a 1.474 trabajadores por cuenta propia.

Recursos propios

Para dar servicio a todos los mutualistas, etas entidades cuentan con 21.598 trabajadores y 10.554 profesionales sanitarios, repartidos en 23 hospitales y 1.057 ambulatorios o centros asistencias. Las mutuas disponen de 1.259 camas hospitalarias y 74 quirófanos. De hecho, AMAT apunta que “actualmente las mutuas son el trabajo cotidiano de más de 21.500 personas y 22,5 millones de actos médicos anuales”.

Las prestaciones especiales

Las mutuas, aparte de prestar asistencia sanitaria y apoyo económica a los autónomos, ofrecen una ayuda monetaria “a los accidentados o a sus familiares en situación de especial necesidad” cuentan desde AMAT. Estas prestaciones especiales se gestionan a través de comisiones. Durante el año pasado, 18.181 trabajadores accidentados y sus familiares disfrutaron de una ayuda ‘especial’ para lo que las mutuas tuvieron que destinar 43,03 millones de euros.

Aunque la mayoría de estas ayudas fueron principalmente económicas también se atendieron a problemas de adaptación de viviendas,  del vehículo o los estudios de los hijos.

Las mutuas quieren ciertas mejoras

Según la Asociación de Mutuas de Accidente de Trabajo (AMAT), estas organizaciones empresariales podrían ahorrar a la Seguridad Social 13.347 millones de euros en prestaciones . Pero, para conseguirlo, necesitan que se lleven a cabo una serie de acciones. Entre ellas, piden “poder prestar asistencia sanitaria y dar el alta en el caso de las contingencias comunes, al menos en procesos traumatológicos y de psiquiátrica (hasta ahora lo hace Seguridad Social).

También, proponen que se pongan en marcha medidas que mejoren el funcionamiento de las mutuas, dotándolas de más autonomía y presupuesto. Y que se destine el 3% de la cuota recaudada por contingencias profesionales a la realización de campañas preventivas para la reducción y el control de la siniestralidad, sobre todo en aquellos sectores con un índice elevado de accidentes graves.

Muchos autónomos no saben a qué se dedica su mutua