Lunes. 24.09.2018

OBLIGACIONES LEGALES DE LOS AUTÓNOMOS

¿Qué diferencias hay entre un gestor y un asesor?

¿Qué diferencias hay entre un gestor y un asesor?

Una de las decisiones importantes que tiene que tomar un autónomo cuando comienza su actividad es la de saber quién le puede conducir ante sus obligaciones legales, administrativas y económicas. Un autónomo es a la vez el director financiero, el comercial, el fiscalista y el responsable de recursos humanos de su negocio. Es obvio que, salvo excepciones, necesita ayuda especializada de terceros. A la hora de elegir puede hacerlo entre un asesor y un gestor administrativo. No son lo mismo aunque sus tareas son muy similares.

¿Qué diferencias hay entre un gestor y un asesor?

Uno de los gastos fijos que un autónomo ha de afrontar en su actividad, en la gran mayoría de los casos, es el de contratar quién va a llevar los trámites con la Administración y también la contabilidad del negocio. Estar en orden con los pagos a Hacienda, con las cotizaciones a la Seguridad Social, con las nóminas en el caso de que tenga empleados, con la contabilidad y sus libros requiere de tiempo y conocimientos legales que obligan a ponerse en manos de especialistas. Puede tratarse de un gestor administrativo o de un asesor. Realizan tareas muy similares, pero hay unas diferencias que el autónomo debe conocer.

Labor de los gestores

Los gestores administrativos son profesionales cualificados para intermediar entre la Administración y los particulares. Para ejercer la profesión han de estar licenciados en Derecho, Administración y Dirección de Empresas o Ciencias Económicas y Empresariales o estudios de Grado equivalentes y colegiados en el colegio profesional que les corresponda territorialmente. El acceso a la profesión requiere de unas pruebas o de un Máster Universitario Oficial de Gestión Administrativa. 

Están capacitados para actuar ante los Registros Civil y de la Propiedad, Hacienda, Seguridad Social, Dirección General de Tráfico o Ministerio del Interior y sobre asuntos relacionados con vivienda, marcas, homologaciones, extranjería, traducciones juradas o licencias municipales. 

Si un trabajador autónomo recurre a sus servicios, el gestor se encarga de tramitarle toda la documentación necesaria en cuanto a impuestos, cotizaciones, nóminas, licencias, vehículos, etc. Igualmente puede gestionarle la contabilidad, la facturación, los trámites de constitución de una sociedad, la hipoteca del local o las medidas en prevención de riesgos laborales.

Labor de los asesores

Los servicios de una asesoría ayudan, asimismo, al trabajador autónomo a gestionar sus obligaciones. Son profesionales especialistas en fiscalidad, Derecho laboral, contabilidad y finanzas. El trabajador autónomo puede requerir los servicios sólo de un fiscalista o de un asesor laboral o de un experto en contabilidad o financiero. O bien de todos a la vez si la asesoría dispone de varios especialistas.

Los asesores no necesitan colegiarse y su figura no está regulada. Por regla general, son licenciados que han decidido dedicarse a la labor de asesoría a personas físicas y jurídicas en una de las cuatro ramas mencionadas. 

En una asesoría tramitan las declaraciones fiscales de los clientes en la Agencia Tributaria y las altas, las bajas y las nóminas en la Seguridad Social y los servicios de empleo. Mantienen al autónomo al corriente de todas las modificaciones legales que se producen en los ámbitos que les compete (fiscal, laboral y financiero).

Trabajo fundamental

Tanto los gestores como los asesores defienden su trabajo como fundamental para los autónomos. Los asesores creen que su trabajo ayuda a estos trabajadores a estar al día en todas sus obligaciones legales y a cumplir éstas adecuadamente.

A su vez, los gestores administrativos afirman que ellos también asesoran y responden a cuantas cuestiones les plantean sus clientes porque ellos son licenciados y especialistas en todo tipo de legislación.

El autónomo, a la hora de elegir y dado que ambas figuras cumplen su papel, debe valorar sobre todo ponerse en manos de un buen profesional. En este sentido, un consejo de los trabajadores por cuenta propia veteranos es acudir a aquel especialista legal del que se tengan ya referencias de otros autónomos.

¿Qué diferencias hay entre un gestor y un asesor?