Sábado. 25.05.2019

DIRIGE A ÉL TU PRODUCTO

No emprendas sin conocer a tu cliente objetivo

No emprendas sin conocer a tu cliente objetivo

Uno de los errores que más cometen los emprendedores inexpertos es adaptar el cliente al producto que quieren vender y no el producto al cliente. Eso suele derivar en fracaso. El buen emprendedor primero define a quién quiere vender, el llamado cliente objetivo y, una vez elegido, adapta su producto a este tipo de consumidor. 

No emprendas sin conocer a tu cliente objetivo

Uno de los factores clave a la hora de iniciar un negocio es elegir el cliente objetivo. Es de vital importancia, ya que el producto se dirigirá a él en exclusiva. Una de las principales causas del fracaso de un negocio es no trabajar con el binomio producto-cliente, que nunca pueden estar separados. Es decir, tu producto debe estar hecho a medida de las necesidades del consumidor al que has decidido vendérselo, y, por supuesto, dirigir tu stock a un segmento demasiado amplio de la población es no dirigirlo a nadie.

Por ello, es necesario conocer al cliente al que has decidido vender tu producto. Conocer su edad, su género, sus intereses o, incluso, sus preocupaciones. En ningún caso se trata de adaptar al cliente al producto que vendes. De hecho, es al contrario, se trata de adaptar el producto que vendes al cliente al que has decidido vendérselo.

¿Qué es un cliente objetivo?

El cliente objetivo es el consumidor que has identificado como el más interesado en adquirir tus productos. Por tanto, “es es un segmento del mercado objetivo, ya que has analizado, detallado e identificado algunos aspectos o características esenciales de este cliente objetivo”, explica Yi Min Shun, experta en marketing digital, social media y marca personal.

También se define como aquella persona o empresa que tiene una necesidad específica por la que está dispuesto a pagar y que tu negocio puede satisfacer, tanto por servicio como por precio.

Este tipo de cliente también puede ser aquel con el que más te guste trabajar, tanto por su adaptación a tus condiciones de servicio, precio, formas de pago o cualquier aspecto que te reporte algún tipo de beneficio. Es decir, “aquellos que elegirías si pudieras hacerlo”, señala Rafael Valero, consultor en desarrollo de negocio y productividad personal.

¿Cómo elegir al cliente objetivo?

Para elegir a tu cliente objetivo es necesario crear un perfil de él. Para ello, habrá que definir sus aspectos demográficos más característicos: edad, nivel o poder adquisitivo, profesión, aficiones o hobbies, ubicación geográfica, entre otros muchos aspectos que resulten relevantes para adaptar tu producto.

Hay ciertas preguntas que siempre se deben hacer a la hora de precisar el perfil del consumidor objetivo. Básicamente, se centran en qué necesidades tienen los clientes, cuáles son sus hábitos de compra, cómo podemos cubrir sus necesidades, cuáles son las marcas que las satisfacen actualmente, cuáles son los productos que ofrece la competencia al cliente objetivo y cómo los adquieren, o cuál es el precio que pagaría

Para determinar a tu cliente objetivo debes investigar y buscar toda la información recabable sobre ellos, ya que cuanto más sepas sobre sus necesidades, más fácil resultará hacerle llegar tu producto. Del mismo modo, debes conocer qué problemas tiene dado que es la única manera de solucionarlos.

¿Qué beneficios conlleva definir un cliente objetivo?

Yi Min Shun enumera una serie de beneficios que trae consigo el cliente objetivo. Entre ellos destaca el poder enfocar tu tiempo, dinero, recursos y esfuerzos a un cliente específico. Además, da la posibilidad de crear ofertas, promociones y productos personalizados, por lo que es más fácil que funcionen.

Por otro lado, permite seleccionar de una manera más adecuada los canales de comunicación y de distribución o crear contenido mucho más certero a la hora de realizar publicidad, imágenes y vídeos.

Definir bien el cliente objetivo permite, además, designar adecuadamente el tipo de vendedores o, simplemente, asignar los presupuestos para cada campaña de acuerdo con la importancia de cada segmento de clientes.

No emprendas sin conocer a tu cliente objetivo