domingo. 29.03.2020

NO HAY JÓVENES QUE COJAN EL TESTIGO

Se han perdido 150.000 negocios en los pueblos desde 2013

Se han perdido 150.000 negocios en los pueblos desde 2013

Encontrar a una persona que les sustituya al frente de su negocio ha sido misión imposible para los 150.000 autónomos que ha tenido que cerrar en España durante los últimos cinco años. Una situación que, de no corregirse, y tal y como advierte la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, hará que a partir de ahora se seguirán perdiendo 30.000 negocios al año.

Se han perdido 150.000 negocios en los pueblos desde 2013

Han tenido que echar el cierre definitivo de su negocio y no por falta de clientes, sino porque no tenían a nadie que cogiese el testigo. Esta es la triste pero cierta realidad a la que se enfrente miles de trabajadores autónomos cuando les llega la hora de jubilación, que no tienen a nadie un hijo, un vecino o, simplemente, una persona que quiera hacerse cargo de su pequeño negocio.

El relevo generacional ha sido el causante principal del cierre de 150.000 negocios en los pueblos de España en los últimos cinco años, según las cifras de bajas de afiliación de autónomos que maneja la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

La mayoría de estos cierres de negocios se han producido en los pequeños pueblos de España, pues según calcula la Federación uno de cada cuatro autónomos en poblaciones de menos de 8.000 habitantes se encuentra en esta situación. Además, a los trabajadores por cuenta propia de las zonas rurales se les une otro factor y es la falta de sucesión empresarial, cuando los hijos de un autónomo optan por marcharse a estudiar a la ciudad y luego no quieren volver al pueblo para sustituir a su padre en el negocio familiar.

Es en estos lugares,en los pueblos, donde la falta relevo generacional y de sucesión empresarial hace más daño y sus efectos son más palpables. El cierre de un bar, de un supermercado o de una simple tienda de todo a cien se convierte en verdadero problema para los habitantes de un pequeño pueblo y especialmente entre aquellos con más edad, pues muchos no tienen la capacidad para desplazarse a los pueblos vecinos para tomarse una cerveza o hacer la compra.

Desde ATA insisten en la necesidad de poner en marcha medidas que ayuden a los autónomos tanto a los que quieren quedarse con el negocio, como a los que quieren dejarlos. Corregir y poner en marchar ayudas y programas para corregir este esta situación es fundamental, de no hacerlo se perderán unos 30.000 negocios de autónomos al año.   

Soluciones

Una de las soluciones para fomentar el relevo generacional y frenar la despoblación de los pueblos es apoyar a los emprendedores que quieran ejercer su actividad en zonas rurales. En este sentido, ATA quiere poner en marcha una medida para las mujeres que emprendan en el medio rural reciban una Tarifa Plana de 24 meses, un año adicional más a la que marca la recién estrenada Ley de Reformas Urgentes para el Trabajo Autónomo.

Esta propuesta tiene el objetivo de apoyar el papel de la mujer autónoma en las localidades más pequeñas, pues ésta es una figura clave en sector agrario, más de un tercio de los autónomos en el sector son mujeres, y en el ámbito rural, ocho de cada diez mujeres que montan un negocio en un pueblo lo hacen en el sector servicios; según los datos de Seguridad Social y del Instituto Nacional de Estadísticas respectivamente. Y es que, tal y como afirmaba Celia Ferrero, vicepresidenta de ATA, “la mujer es la que vertebra en el ámbito rural”.

Otra de las medidas que apoyan desde ATA es la creación de las llamadas "Bolsas de relevo de negocios" y que ya están funcionado en comunidades como Navarra. Se trata de una medida por la cual se ponen en contacto a autónomos que quieran jubilarse con personas que quieran coger un negocio.  “La idea era posibilitar a aquellos desempleados, que estén en posición de emprender, puedan retomar un negocio que estaba en riesgo de desaparición por causa de la jubilación de sus propietarios” ha explicado Juan Carlos Equiza, presidente de ATA Navarra

Además, este tipo de medidas son beneficiosas para ambos es decir, los dos -autónomo y recogedor del testigo del negocio, salen ganando, pues por un lado el trabajador por cuenta propia no tiene que echar el cierre de su negocio. Y, por otro lado, el nuevo emprendedor recoge el testigo de un negocio con una clientela.

Se han perdido 150.000 negocios en los pueblos desde 2013