miércoles. 08.07.2020

NO DAN ABASTO PARA SATISFACER LA DEMANDA

Los instaladores de piscinas se ven desbordados tras el desconfinamiento

Los instaladores de piscinas se ven desbordados tras el desconfinamiento

Los negocios dedicadas a la instalación, reparación y construcción de piscinas están completamente saturados. Conforme se acerca el verano y continúan las restricciones en playas y piscinas públicas, se multiplican los encargos de piscinas privadas. Tanto es así que se han visto obligados a rechazar pedidos.

Los instaladores de piscinas se ven desbordados tras el desconfinamiento

El verano se acerca y el Estado de Alarma y las diferentes medidas sanitarias continúan vigentes. Las pocas expectativas de viaje que, por el momento, tiene la población están llevando al límite a un sector que, durante años, ha pasado casi desapercibido: el de los negocios que se dedican a la instalación, reparación y construcción de piscinas.

El COVID-19 ha disparado en unas pocas semanas la demanda de piscinas en España y ha provocado que estos pequeños negocios hayan tenido que hacer frente a un volumen de clientes "inasumible". O, por lo menos, eso es lo que aseguran los profesionales consultados por este medio. Hasta el punto de haber tenido que denegar muchos trabajos por no tener los medios ni el tiempo suficiente para hacer frente a tantos encargos.

Todos los años para estas fechas, la actividad de este tipo de negocios aumenta. Los autónomos de la construcción y reparación de piscinas se habían preparado para recuperar su actividad. Esperaban trabajar como todos los años y recibir  encargos que, fundamentalmente, suelen venir de antiguos clientes que buscan poner a punto y preparar sus piscinas de cara a la temporada de verano.

Sin embargo, con lo que no contaban este año era con un aumento descontrolado de nuevos clientes. El confinamiento de la población por la alerta sanitaria ha atrasado la preparación de estas instalaciones que, junto con el interés de los que quieren construir una nueva, ha colapsado los teléfonos de gran parte de los negocios de este sector.  

Influye el retraso en la apertura de piscinas públicas

Uno de ellos, es el de Josep García, un autónomo que, junto a su hijo, gestiona la empresa GIG Piscines en Sant Joan De Palamos (Girona). García contó que estuvieron parados durante meses y ,“de repente , la gente lo quiere hacer todo de golpe. Se han agobiado porque ven que no van a poder a ir a las piscinas públicas y que los viajes a la playa van a estar complicados”. Tal ha sido la demanda de trabajo de este autónomo durante las últimas semanas, que no es capaz de cuantificar exactamente el número de encargos realizados. “Sobre todo he hecho reparaciones. La lluvias torrenciales que cayeron a final de año provocaron el desbordamiento de muchas piscinas que no se habían arreglado hasta ahora” comentó.

Asimismo, García apuntó que la gente que les está llamando  “exige más de lo que les podemos dar. Quieren que les arreglemos la piscina en el momento y no entienden que, como ellos, hay muchas más personas”. Otro de los aspectos que comentó este profesional fue el retraso que provocan muchos clientes que les llaman simplemente para preguntar sobre el presupuesto necesario para montar una piscina, pero que no tienen espacio para montarla “o, incluso que nos reconocían que era para empezar la construcción dentro de un par de años”.

Este alto volumen de llamadas, también lo experimentó Acuato, una empresa de Valladolid de diez trabajadores que lleva más de 30 años en el sector. Según explicaron, “la gente se ha animado ahora a instalar una piscina al verse encerrados en casa. Quieren tener en su hogar lo que no pueden tener fuera”. No obstante, a pesar del “repunte” sufrido, desde Acuato apuntan que aún es pronto para ver si el negocio ha ido este 2020 mejor que otros años: “eso lo sabremos a final del ejercicio”.

El boom de las piscinas, sobre todo, plegables

La creciente necesidad de tener una piscina en casa ha levando especialmente el interés por las plegables, aquellas que no necesitan ni de un permiso de obra, ni de tres semanas de construcción, ni de una elevada inversión económica. “Ha habido sobre todo un aumento de la demanda de piscinas desmontables y también de las reformas” aseguró Marcos García, dueño de Agua y Espacios Verdes S. L en Guadalajara.

Un boom por este tipo de piscinas que no sólo se ha notado entre estos pequeños negocios, sino que también se ha visto reflejado en el comercio electrónico. Según un estudio del comparador de precios idealo.es, la demanda de las piscinas plegables creció un 228% desde el principio de mes de mayo; lo que disminuyó su precio un 25%.

La razón de que la gente haya apostado más por una piscina plegable está en el espacio necesario para situarla y, principalmente, en el precio. “El mundo de las piscinas es muy amplio. Hay de todos los precios y todo dependerá del tamaño y de las incorporaciones que el dueño le quiera o pueda hacer. Pero la instalación más básica, de unos tres metros de ancho y siete de alto, podría costar unos 20.000 euros” detallaron desde Acuato. una inversión que, a fin de cuentas, "lo que hace es revalorizar el terreno” aseguraron desde la empresa vallisoletana.

Las reparaciones desbordan al sector

Las reparaciones de piscinas han sido y son otro de los servicios más demandados de estos profesionales. De hecho, como reconoció Marcos García, son demasiados los encargos de este tipo. “Me sobra trabajo” llegó a afirmar.

Este profesional denunció que, a pesar de lo que pueda parecer, las empresas como la suya no son estacionales y trabajan todo el año. "Cuando no te dedicas a reparación de piscinas, estás trabajando en la construcción de una".

Este profesional, junto al resto de los entrevistados, aseguró que había tenido que rechazar a muchos clientes e invitarles a que buscasen a otra persona, porque no podía hacer frente a todos las solicitudes de trabajo que le estaban llegando.

Los instaladores de piscinas se ven desbordados tras el desconfinamiento