Domingo. 16.06.2019

EL 77% DE LOS CONSUMIDORES LOS USA YA

Tu negocio debe estar adaptado al pago por móvil

 Tu negocio debe estar adaptado al pago por móvil

Pagar con dinero físicos es un es cada vez menos habitual, sobre todo entre la población joven, que apuesta por los pagos con contactless o por el teléfono móvil. Una forma de pago en auge en la actualidad y ante la que los pequeños no pueden quedar atrás.

Tu negocio debe estar adaptado al pago por móvil

Entre los consumidores españoles es cada vez más habitual el pago con tarjetas e, incluso, el pago con teléfono móvil. De hecho, el 77% de los españoles utilizan sus dispositivos móviles para controlar sus finanzas y realizar pagos cotidianos, como recibos, aparcamientos o salidas de ocio según el estudio anual de Visa Pagos Digitales 2017. Asimismo, el informe también revela que son los jóvenes -los millenials- los que más apuestan por estas nuevas formas de pago, pues el 86 % de los encuestados españoles de entre 18 y 34 años se autodefinen como “usuarios de dinero móvil”.

Esta apuesta de los consumidores por el uso de las tarjetas y del móvil para realizar pagos se hace patente especialmente en los negocios. Según los datos del año pasado del Banco de España, en 2017 los TPV registraron 3.429.385 movimientos, 383.796 pagos más que en 2016.

Estas nuevas formas de pagar en un negocio han agilizado las transacciones, especialmente aquellas de menos de 20 euros, ya que la tecnología contactless permite realizar un pago pasando simplemente la tarjeta, por ejemplo, por el TPV -sin llegar a introducirla- y sin necesidad de marcar el código de seguridad normalmente hasta transacciones de 20 euros. El contactless se utiliza ya en España, y según la entidad bancaria, en tarjetas, pulseras y tap-tarjetas adhesivas que se pegan generalmente al teléfono-; tal y como señala la web de CaixaBank, que recoge todas las formas de pago digital.

Por su parte, el pago a través del teléfono móvil se realiza mediante alguna aplicación móvil (las principales entidades bancarias suelen tener su propia app, aunque los usuarios también pueden utilizar otras más generales) con el NFC activado del dispositivo y acercándolo al TPV, al igual que si fuera una tarjeta con contactless. De hecho, lo es, sólo que no se necesita la tarjeta para poder utilizarla.

El uso fraudulento de éstas nuevas formas de pago

La comodidad y la rapidez son factores de crecimiento del pago digital, al igual que la seguridad y la privacidad son dos de sus mayores impedimentos. No obstante, estos dos últimos factores han ido disminuyendo según ha pasado los años, tal y como señala el informe de Visa, las inquietudes sobre la privacidad en los consumidores españoles a pasado de un 51% en 2016, a 46% en 2017. Asimismo, las preocupaciones sobre la seguridad han descendido hasta el 55%.

No obstante, y a pesar de las ventajas y agilidad que ofrecen estas nuevas formas de pago, para Miguel Ángel Serrano, del departamento jurídico de Facua, éstas también han supuesto “un detrimento en la pérdida de seguridad para los consumidores. Desde Facua recelamos un poco de este sistema nuevo de pago y de las consecuencias negativas que puede tener para el consumidor”.

Además, Serrano explica que las empresas que emiten estas tarjetas se “escudan que el importe es mínimo y, segundo, en que tienen contratados seguros de responsabilidad para hacer frente al fraude”.  No obstante, aconsejan a los dueños de un negocio que se enfrenten a este tipo de pagos a que pidan el DNI al usuario para evitar que ese cliente haga un uso fraudulento de la tarjeta contactless. “Entendemos que el dueño de un establecimiento tiene que cerciorarse de cuál es la identidad de la persona que está ejerciendo ésta forma de pago. Al igual que tiene que cerciorarse, dentro de sus posibilidades, de que la persona que le está pagando con un dinero físico que es suyo, que no lo ha obtenido en un robo o hurto”.

En manos del consumidor

El dueño de un negocio no está obligado por Ley ha pedir el DNI cuando alguien paga con tarjeta en su tienda, por ello los consumidores que desconfíen de estos sistemas de pago pueden cambiar las condiciones de su tarjeta contactless para activar o desactivar la función, reducir el importe o la cantidad de uso, obligar a poner el pin cada vez se realice una operación…

Cada entidad bancaria tiene una forma de gestionar y de asegurar el uso del contactless para sus clientes más recelosos. Así, por ejemplo, Cajamar  permite al usuario elegir en cualquier momento la activación o desactivación del contactless de su tarjeta, también delimita su uso hasta un máximo de cuatro operaciones diarias, a la quinta el cliente debe poner el PIN. Asimismo, informan al usuario por sms o mediante la app de todos los movimientos que se han registrado con la tarjeta.

Caixabank también aconseja ser discreto cuando se introduzca el pin en la tienda o revisar periódicamente los movimientos de la tarjeta. Además, reconoce que son muchas las entidades que disponen de un servicio que protege del uso fraudulento de las tarjetas, que se extienda a operaciones contactless, ya sean de tarjetas en modalidad NFC, Tap Pulsera, Tap Sticker, etc. Otro aspecto que apunta Sabadell, en cuanto al uso de tarjetas, es adaptar el límite de la tarjeta en función de las necesidades

Las características y condiciones del modus operandi de la tarjeta quedan en manos del consumidor, para que éste pueda decidir el uso de la tecnología que quiere hacer de ella. Ésta personalización Facua exige que sea gratuita y que se le informe correctamente al cliente. En cuanto al momento en el que el cliente se dé cuente del uso fraudulento de la tarjeta, la organización de consumidores y las entidades bancarias coinciden en que hay  que comunicárselo tanto a las autoridades como a la entidad para que se pueda frenar el uso cuanto antes.

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