domingo. 21.07.2019

LA CAUSA PRINCIPAL ES EL DESCONOCIMIENTO

Los autónomos desperdician más del 35% de las ayudas a la formación

Los autónomos desperdician más del 35% de las ayudas a la formación

El saber, la formación, es uno de los pilares que sostiene un negocio y el que lo diferencia de la competencia. Los autónomos con trabajadores a su cargo pueden optar a las ayudas de la formación bonificada que cubren hasta el 100% de su coste. Pero la mayoría desconoce la existencia de estas ventajas.

Los autónomos desperdician más del 35% de las ayudas a la formación

No son pocos los autónomos que se quejan de la escasa formación de sus trabajadores. Un reciente estudio del Banco Central Europeo desveló que el 25% de los negocios de la zona euro tienen dificultades para encontrar a trabajadores suficientemente cualificados. La formación bonificada podría ser una solución para los autónomos. ¿El problema? La mayoría de ellos desconoce la existencia de estas ayudas

Así lo afirmaron desde la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae) y el Centro de estudios profesionales CCC. Según ambas entidades, más del 35% del crédito destinado a la formación en los negocios no llega a ninguna parte. Los negocios españoles utilizan tan solo el 65% de las ayudas a la formación, el resto de las bonificaciones no se utilizan por desconocimiento. 

Casi 264 millones de euros en ayudas a la formación no se aprovechan . Según datos de Fundae, la tendencia muestra que, del total del crédito para formación bonificada en 2018 (algo más de 800 millones), solo se llegaron a utilizar el 64,8%, es decir, 536,6 millones de euros. 

Los 'micro-negocios' son los que más utilizan las bonificaciones

En 2018, hubo un total de 360.052 negocios que realizaron formación para sus trabajadores. Entre ellos, 247.960 tenían menos de diez trabajadores,107.776 eran pymes y 4.191 eran grandes empresas. Nada menos que 2.800.103 trabajadores fueron formados con el apoyo de estas ayudas, un 6,5% más que en 2017 .

Las microempresas emplearon un 75,1% del crédito que podían utilizar (96,39 millones de euros). No es de extrañar teniendo en cuenta que estos negocios pueden acceder al 100% de la ayuda y, para ellos, la formación de sus empleados puede resultar completamente gratuita. Los pequeños negocios, por su parte, accedieron a un 57,1% de los 99,64 millones que les correspondía y los medianos a un 60,4% de los 113,38 millones. 

Desde Fundae apuntaron que, aunque los negocios optan cada vez más por formar a sus empleados, todavía existe un desconocimiento que lleva a los autónomos a no beneficiarse de la formación bonificada. "Si bien las ayudas a la formación son una buena oportunidad para que los negocios puedan ayudar en la mejora de las competencias de sus empleados a través de cursos bonificados, todavía hoy existe un gran desconocimiento y un escaso aprovechamiento de un beneficio a disposición de cualquier negocio, independientemente de su tamaño."

Para el Director Comercial y Responsable de Formación para Empresas del Centro de Estudios Profesionales CCC, Igor Olaetxea, la formación bonificada no es una ayuda más, sino “el único camino posible para competir en un mercado nacional e internacional que exige mayores cotas de competitividad. La formación prepara a los trabajadores y a sus negocios para el gran paradigma que enfrentamos todos que es la transformación digital y, en general, para el cambio constante que se produce en los mercados”. 

Bonificaciones de hasta el 100%

Desde el primer día del ejercicio presupuestario estatal, los negocios disponen de un crédito de formación que pueden utilizar mediante bonificaciones. El importe de ese crédito dependerá de lo que cada negocio haya ingresado en términos de Formación Profesional, y el porcentaje que, según su tamaño, se determine en la ley de Presupuestos Generales del Estado de cada ejercicio .Los "micro-negocios", por ejemplo, tendrían derecho a una bonificación del 100% del importe de la formación; los pequeños negocios al 75%; los medianos al 60% y las grandes empresas al 50%.

Para poder bonificar los costes de la formación, las empresas deben justificar ante la administración todas las acciones que realizan. Deben informar a la Representación Legal de los Trabajadores un documento con la descripción de los cursos a realizar; comunicar el inicio y finalización de las acciones formativas programadas o asegurar el satisfactorio desarrollo de estas. Además, es condición que la formación financiada a través de bonificaciones en las cuotas de la seguridad social tenga relación con la actividad que desarrolla el negocio. 

Los autónomos desperdician más del 35% de las ayudas a la formación