Lunes. 22.10.2018

LA CUOTA OSCILA ENTRE 8 Y 66 EUROS

¿Por qué hay que cotizar por accidente laboral?

¿Por qué hay que cotizar por accidente laboral?

Apenas el 19% de los autónomos pagan la cuota por accidente de trabajo. Sin embargo, cotizar por esta contingencia tiene algunas ventajas, sobre todo para ciertas profesiones. Además de cobrar una prestación superior en caso de baja, se reducen a días los tiempos de espera a través de las mutuas para cualquier tratamiento y se disponen de mejores atenciones desde, por ejemplo, una prótesis de última generación o tener cubierto el riesgo psicosocial en el caso de las mujeres.

¿Por qué hay que cotizar por accidente laboral?

Cada fin de semana durante dos años, la mujer de Aitor cruzaba la puerta de la habitación 23 de la planta segunda del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid. Tanto los traslados, desde un pequeño pueblo de Jaen, como los días de estancia para visitar a su marido estaban cubiertos. Además, Aitor cobró desde el primer día una pensión de 700 euros.

Su compañero, Jaime, ingresó en el madrileño Hospital Gregorio Marañón. Carmen, su esposa, apenas podía viajar a visitarle un fin de semana al mes a costa de los pocos ahorros que le quedaban. Los ingresos familiares se habían reducido a una prestación de poco más de 550 euros.

Ambos son autónomos del sector la construcción. Y ambos tuvieron la mala fortuna de caerse desde un andamio situado en la sexta planta de un céntrico edificio en obras de la capital de España. ¿Por qué tantas diferencias?

Mientras Aitor pagaba regularmente la cuota por Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional, Jaime optó por ahorrarse los 62 euros mensuales que le  suponía cotizar por esta contingencia.

“No es cuestión de hacerla obligatoria. Se trata de hacer pedagogía, especialmente en los sectores de mayor riesgo como la construcción o el transporte”, explica José Luis Perea, vicepresidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y secretario general de dicha organización en Andalucía.  

La realidad es que cotizar por Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional (AT/EP) tiene más ventajas que inconvenientes, especialmente en aquellas profesiones de riesgo. En primer lugar, la prestación se abona desde el primer día en el que ocurre el siniestro, mientras que si no se tienen cubiertas esta contingencias el abono se realizará a partir del cuarto día de la baja.

Por otra parte, en el supuesto de incapacidad permanente parcial, la cuantía de la prestación de los cotizantes en será del 75% de la base reguladora – se corresponde con la base de cotización del autónomo del mes inmediatamente anterior al de la baja médica-.

En caso de no cotizar por AT/EP, el profesional sólo cobrará el 60% de la base reguladora. La lectura, en términos monetarios es que quienes cotizan por la base mínima y pagan la cuota por esta cobertura percibirán, el primer mes, una prestación de 699,53 euros frente a los 559,82 euros de quienes no lo hacen.

Más coberturas por poco dinero

La falta de cultura de cotización hace que muchos profesionales consideren el accidente de trabajo como un impuesto más que cae en saco roto. Sólo el 18,9% de los autónomos, según el último informe de ATA (Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos) cotiza por esta contingencia. De ellos, el 2% tuvo algún siniestro. 

La cuota por AT/EP apenas supone entre ocho y 70 euros al mes (calculado según la base mínima de cotización), en función del riesgo de la actividad y, sin embargo, las contraprestaciones son muchas. “Además de que cobra el 75% de la base de cotización desde el primer día, entra directamente en el circuito de recuperación de la mutua, que gestiona la contingencia de forma mucho más ágil que el de la Seguridad Social”, ha detallado el vicepresidente de ATA. De hecho, en algunos casos los tiempos de espera en pruebas radiológicas o cirugías pueden llegar a reducirse de meses a días.

Asimismo, abonar la cuota por accidente de trabajo o enfermedad profesional, “permite el acceso a prestaciones especiales”, ha detallado Perea. Por ejemplo, en el caso de la amputación de una pierna la prótesis que proporciona la Seguridad Social es la básica, mientras que la que se proporciona en las mutuas son mucho más avanzadas. También están cubiertos los riesgos psicosociales que afectan especialmente a las mujeres por las dificultades a las que tienen que enfrentarse a la hora de conciliar.

Además, en algunos casos, como el de Mutua Universal, la cobertura se extiende a las reformas necesarias para adaptar la vivienda, el negocio o el vehículo en casos de minusvalías. También se facilitan ayudas para contratar a un sustituto durante el periodo de baja. Ahora bien, lo curioso es que “muchos rechazan estas ayudas porque creen que las tienen que pagar. En absoluto”, ha puntualizado Perea.   

Cabe recordar además que desde que entrase en vigor la Ley de Reformas Urgentes para el Trabajo Autónomo, en octubre del pasado año, también está cubierto el accidende in itinere -aquel que se produce en los desplazamientos al trabajo-. A este respecto los expertos explican que cuando se producen accidentes en la vía pública e interviene una ambulancia, “no hay problema (si se está cotizando por AT/EP) para que se reconozca la baja por accidente de trabajo pero, como no haya cotizado por esta contingencia, se les firmará la baja por accidente no laboral”. En tal caso, si ésta deriva en una incapacidad permanente “no se les reconocerá”. Es decir, abonar la citada cuota garantiza, a su vez, el acceso a la prestación por incapacidad permanente, sea del grado que sea.

En cuanto al cálculo del accidente laboral, éste se realiza aplicando un coeficiente sobre la base de cotización que oscila entre el mínimo del 0,90 para actividades de fotografía y el máximo del 7,15 para trabajos habituales en el interior de minas, industrias extractivas. Entre medias, por ejemplo, el transporte de mercancías y la construcción con un coeficiente del 6,70 en ambos casos, taxistas y transporte ligero, con 3,30 u hostelería con un 1,25.

¿Obligatoria o no?   

Hasta el pasado mes de agosto, la recaudación neta de la Seguridad Social por AT/EP entre Régimen General y Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) ascendió a 4.966,85 millones de euros, lo que supone un 7% más que en el mismo periodo del pasado ejercicio. En el caso del RETA, hasta el mes de junio ingresó por este concepto un total de 102.595,33 euros, según los datos proporcionados por la Seguridad Social a Autónomos y Emprendedores, más de la mitad del total de la recaudación del pasado ejercicio (201.918,11 euros).  

Hasta ahora, en el caso de los afiliados al RETA y con excepción de los TRADE (Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes) y el comercio ambulante, la cotización por este concepto es voluntaria. Según han explicado a Autónomos y Emprendedor fuentes de la Secretaría de Estado de Seguridad Social, hacer que todos los trabajadores por cuenta propia coticen por ella es una de las cuestiones que “se está planteando en las mesas de trabajo con los autónomos”. No obstante, insisten en que “cualquier decisión que se tome se hará bajo el diálogo social”.

A este respecto, José Luis Perea, ha defendido que se mantenga la voluntariedad, “no somos partidarios de que se obligue a los autónomos a cotizar por esta contingencia. Pero sí consideramos que es recomendable y necesario en muchos sectores”.

De hecho, expertos laboralistas han explicado que en determinadas profesiones como abogados, asesores financieros, periodistas… así como en el caso de los autónomos que trabajan en su casa “es muy complicado que se les reconozca el accidente laboral. Por norma general los médicos de las mutuas lo ponen en duda. Hay que convencerles”.

Campaña de prevención para mujeres autónomas en Navarra

Esta semana se ha puesto en marcha en Navarra una campaña de prevención para las mujeres autónomas. La iniciativa, impulsada por ATA en colaboración con el Gobierno de Navarra, gira en torno a tres puntos: la prevención de los transtornos músculo-esqueléticos (primera causa de baja entre las mujeres), lugares de trabajo seguro, y organización en el trabajo para evitar riesgos psicosociales.

Además de las actuaciones formativas, se editará una guía para que “las autónomas que están al frente de una pyme implanten métodos de organización para conciliar y planes de igualdad”, ha revelado Perea.

Según las estimaciones de la Federación la campaña alcanzará a 4.000 de las 17.000 trabajadoras por cuenta propia en Navarra. El objetivo es extender esta misma campaña tanto a otras regiones como Andalucía como a nivel nacional a partir de acuerdos con los Instituto Nacional y Regionales de Seguridad en el Trabajo.

Por otra parte, el Ministerio de Trabajo aprobó ayer el Plan de intensificación de actuaciones de control médico de las situaciones de incapacidad temporal que prevé desarrollar 64.000 actuaciones inspectoras más de aquí a final de año que recaerán sobre los procesos de incapacidad temporal inferiores a 345 días. Con la puesta en marcha de este plan, cuyo coste ascenderá a 312.142,56 euros, el Gobierno estima ahorrar 33 millones de euros en pago de prestaciones.

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