jueves. 18.07.2019

CONTABILIDAD

El suplido o cómo facturar los gastos a nombre de un cliente

El suplido o cómo facturar los gastos a nombre de un cliente

Seguros, mensajeros, tasas… Son algunos de los gastos que asumen los autónomos por orden de aquellos que les contratan. 

El suplido o cómo facturar los gastos a nombre de un cliente

Una de las prácticas habituales de los autónomos es la de asumir gastos por mandato expreso de sus clientes. Eso es el suplido. 

Por ejemplo, un matrimonio quiere inscribir a su hijo en el registro civil, para ello contrata los servicios de un abogado cuyos honorarios ascienden a 500 euros. El trámite conlleva, además, unos gastos de registro (suplido) que suman otros 100 euros.

Entendido el concepto, hay que llevarlo a la parte práctica. ¿Cómo se factura?

El suplido hay que incluirlo siempre en la factura como concepto distinto al de la prestación del servicio en todos y cada uno de los casos en los que dicha factura se emita a nombre del cliente.

Es importante destacar que este gasto no está sujeto a IVA, por lo que a la hora de presentar la factura lo correcto es que el documento se ordene por prestación de servicios, IVA y suplidos.

Aunque lo anterior es lo recomendable, algunos expertos apuntan a que no es necesario incluirlo en la factura para recuperar el pago. Se refieren, concretamente, a aquellos servicios en los que la factura se gira a nombre de un profesional.

Lo más complejo, se da cuando se paga a cuenta del cliente una cantidad por una operación exenta de IVA, ya que dicha exención no se aplica a los suplidos. En estos casos, la liquidación del IVA varía según se haya emitido la factura justificante del pago a nombre del profesional o de sus clientes.

El suplido o cómo facturar los gastos a nombre de un cliente