miércoles. 28.10.2020

PRETENDE EQUIPARAR SU FISCALIDAD CON LA DE LA GASOLINA

Si el Gobierno sube el impuesto del diésel 130.000 transportistas pueden llegar a pagar 1.500 euros más

Si el Gobierno sube el impuesto del diésel 130.000 transportistas pueden llegar a pagar 1.500 euros más

El Gobierno estudia incluir en los nuevos Presupuestos una subida al impuesto del diésel. Esto podría incrementar hasta en 1.500 euros adicionales los gastos de 130.000 autónomos transportistas.

Si el Gobierno sube el impuesto del diésel 130.000 transportistas pueden llegar a pagar 1.500 euros más

El Gobierno está ultimando los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año. Entre las medidas que pretende aplicar, podría estar la subida al impuesto del diésel. Si bien, por el momento, sólo es una posibilidad que se está estudiando, no sería la primera vez que el Ejecutivo de Pedro Sánchez tratase de aumentar la fiscalidad de este carburante.

Si finalmente se produjera, esta subida afectaría especialmente a más de un 30% de los transportistas que no cuentan con la bonificación fiscal para sufragar los gastos derivados del uso de carburantes porque sus vehículos están por debajo de las 7,5 toneladas (transporte ligero) y no entran dentro de las ayudas al gasóleo. La razón de este aumento del impuesto es, según el Gobierno, la equiparación de la fiscalidad de la gasolina con la del diésel. 

El artículo 50 de la Ley 38/1992, de los Impuestos Especiales recoge los tipos impositivos sobre los hidrocarburos tanto del gasoil como de la gasolina:

  • La gasolina sin plomo está sujeta a un tipo general de 431,92 euros por 1.000 litros y a un tipo especial de 24 euros por 1.000 litros.
  • La gasolina con plomo soporta un tipo general inferior: 433,79 euros y el mismo tipo especial de 24 euros.
  • El gasóleo para uso general (gasóleo A) está sujeto a un tipo general de 307 euros por 1.000 litros y 24 euros por 1.000 litros de tipo especial. 

Así pues, los impuestos dispuestos en la normativa legal hacen que cuando el consumidor reposte pague del precio final, 46 céntimos por cada litro de gasolina sin plomo; mientras que al repostar con diésel se asumen 33 céntimos por cada litro de gasóleo.

Un tercio de los transportistas se verían afectados

En la legislatura anterior, el Proyecto de Ley de Presupuestos para 2019, que poco después fue tumbado en su trámite parlamentario, preveía la retirada de la bonificación fiscal del diésel, lo que se traducía en un incremento del precio de este combustible de 3,8 céntimos por litro. Esta subida no supondría más de tres euros mensuales para un conductor medio, según declaró la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Sin embargo, los gastos sí podrían dispararse para los trabajadores autónomos – como transportistas de mercancías, taxistas o repartidores–, que necesitan elevadas cantidades de este combustible para desempeñar su labor profesional.

El sector del transporte podría ser el colectivo que se viera más perjudicado por una subida de impuestos al diésel, ya que sus trabajadores recorren largos trayectos que implican muchos kilómetros al día, por lo que el más mínimo cambio sobre el precio de los carburantes se verá reflejado en sus gastos. Además, estos autónomos no cuentan con las mismas alternativas para acceder a vehículos eléctricos o híbridos que otros sectores cuya actividad se desarrolla por la ciudad.

Por tanto, de aprobarse una subida al impuesto del diésel, se verían afectados un tercio de los transportistas españoles que, según los cálculos de la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), suponen una flota de más de 130.000 vehículos.

Supondría un gasto adicional de 1.500 euros al año

El diésel es un coste directo e importante para cualquier empresa o autónomo del sector del transporte, de modo que cualquier variación en su precio repercutirá de forma inmediata sobre sus beneficios. Hasta el momento, se desconocen los costes concretos que tendrían que afrontar estos trabajadores por cuenta propia en caso de aprobarse una subida del precio del gasóleo, pues la propuesta todavía no se ha materializado. Sin embargo, tomando como referencia lo aprobado por el anterior Gobierno en 2019, se podría prever -si las modificaciones fueran las mismas- un aumento de 38 euros sobre el tipo general del diésel, pasando así de 307 a 345 euros por cada 1.000 litros.   

Los costes que se deriven de esta subida se acentuarán en mayor o menor medida en función de los kilómetros recorridos pero, en cualquier caso, los autónomos transportistas tendrían que afrontar un gasto adicional de hasta 1.500 euros al año. “Un camión viene gastando, de media, alrededor de unos 3.000 a 3.500 litros al mes, por lo que tocaría pagar unos 120 euros adicionales, mientras que en una furgoneta el gasto extra rondaría los 40 euros”, explicó José Carlos López Jato, vicepresidente de la Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías (Fetransa).

Además, hay que ten cuenta que una importante parte de la facturación de estos trabajadores por cuenta propia se destina al pago de los carburantes, por lo que aumentar sus precios repercutiría directamente en una bajada de sus ingresos.

Y todo ello llegaría en un contexto de plena crisis por la pandemia del coronavirus. En esta línea, López Jato denunció que “no es el momento” de poner en marcha este tipo de medidas que, en todo caso, “deberían ser aplicadas en épocas de bonanza económica”.

El sector pide bonificaciones para todos los autónomos

En principio, el sector del transporte disfruta de una serie de bonificaciones que reducen sus costes por hidrocarburos, pero estas ayudas no abarcan a todo el colectivo. Precisamente, esto es lo que llevan tiempo denunciando desde las organizaciones de transportistas: sólo pueden acceder a la devolución de los impuestos sobre hidrocarburos los transportistas de mercancía cuyo peso supera las 7,5 toneladas. En consecuencia, los transportistas de vehículos ligeros, que en su mayoría son autónomos, se ven obligados a afrontar los costes totales del combustible.

Denuncian la imposibilidad de poner en práctica los compromisos que el Gobierno ha anunciado en diversas ocasiones sobre eximir al transporte por carretera de futuras subidas de impuestos al diésel. Fenadismer también recuerda que llevan tiempo pidiendo al Ministerio de Hacienda que, en el caso de que finalmente se aplique la anunciada subida, proceda a la modificación de la actual regulación de la figura del gasóleo profesional, incluyendo como beneficiarios también a los vehículos de transportes de mercancías de menor tonelaje.

Si el Gobierno sube el impuesto del diésel 130.000 transportistas pueden llegar a pagar 1.500 euros más