jueves. 19.09.2019
Opinión

Esconderse tras la masa y el anonimato

Las personas tienen una inseguridad tremenda en sí mismos, no son capaces de presentar y defender sus posturas de forma individual y por delante, poniendo la cara. Esto es el caldo de cultivo que nos encontramos como resultado en las Redes Sociales

Esconderse tras la masa y el anonimato

Estamos asistiendo a un momento de la Historia, dónde apoyándose en las posibilidades que proveen las Tecnologías de la Información, la gente puede decir lo que quiere, por duro que sea o aunque sea poco riguroso e incluso mentira. De forma anónima, escondiéndose en el anonimato que favorecen las redes sociales.

Recuerdo siempre cuando algún alumno se acercaba a mí en la Universidad o en alguna Escuela de Negocios y me decía: "Mire vengo a comentarle algo en nombre de una serie de alumnos que hemos estado hablando sobre un tema en particular y nos gustaría que lo considerara". Siempre les respondía lo mismo, "Dame el documento que te acredita a hablar en nombre de esos compañeros que me comentas". La respuesta del alumno siempre era la misma, de forma insegura balbuceaba algo que al final resultaba que era algo suyo pero que no se atrevía a presentarlo como tal por si a mí no me parecía bien.

Yo siempre les decía lo mismo, no necesitas ocultarte tras la masa, para mí, tu individualmente eres importante, podemos hablar de lo que quieras que para ti sea importante sin necesidad de que estés arropado por otras personas. Esto demuestra que las personas tienen una inseguridad tremenda en sí mismos, no son capaces de presentar y defender sus posturas de forma individual y por delante, poniendo la cara. Esto es el caldo de cultivo que nos encontramos como resultado en las Redes Sociales

Es curioso comprobar cómo cuando la prescripción es a nivel face to face, el índice de recomendaciones negativas es superior a las recomendaciones positiva. Mientras que en la redes sociales, esto no es así sino justa al revés. Sinceramente no lo entendía y tuve que ver más de uno y de tres estudios al respecto para creérmelo... Y encontré nada que me lo justificara.

Un día un compañero mío especialista también en Estrategias de Fidelización de Clientes, me comentó que si bien no existen estudios al respecto, o al menos él tampoco los había encontrado, se imaginaba que la razón para que esto se produzca es que mientras que en la prescripción escrita en las redes sociales se mantiene y te pueden pedir explicaciones, en la prescripción tradicional boca-a-boca o como se dice ahora boca-a-oreja, las palabras se las lleva el viento y siempre la gente podía argumentar que ellos no habían dicho nada.

El problema es que las Redes Sociales, en una carrera desenfrenada con conseguir volumen, se olvidaron de la ética y propugnaron el anonimato con el resultado que todos conocemos, opiniones falsas o pagadas a favor de unos o en contra de otros. Es lamentable que el ser humano se tenga que ocultar para decir lo que quiere expresar o lo que le ha pasado.

El popular discurso en el que alguien plantea una pregunta o pide un consejo para un tema delicado en el que a él no le pasa nada, pero que tiene a un amigo que le sucede, y cuenta su problema, el único punto es que ya todos sabemos que ese es su problema y no el de un amigo.

Cuando era todavía bastante joven y por tanto junior profesionalmente, asistí a un hecho insólito que me dejó, como todas esas cosas a esa edad, muy impactado.

Trabajaba en aquel momento para la ITT y estaba asignado temporalmente a la fábrica de Ramírez de Prado. Allí asistí a una huelga de los obreros, algo realmente duro para alguien acostumbrado a trabajar en aquella época en I+D, donde el concepto de huelga no se tiene muy claro pues tu pasión y obsesión es el proyecto en el que trabajas. Cuando estás trabajando te pasa como al deportista profesional que cuando sale a la cancha se olvida de todo y su obsesión es ganar.

Comenté a mi jefe que aquello era muy duro y él me dio una lección magistral, me dijo fíjate como están vociferando todos en masa. La verdad es que decían eslogan estándar o proferían gritos dignos de un Neandertal. Entonces me dijo que le siguiera y nos aproximamos a la masa. Mi jefe empezó a aproximarse a los huelguistas, pero de forma individual y les preguntaba por qué protestaba... La verdad es que ninguno fue capaz de dar alguna razón que tuviera sentido.

Después de mostrármelo, me dijo, aprende esta lección: "La gente se oculta tras la masa o el anonimato para hacer o actuar de forma incorrecta y si quieres desmontarlo lo único que tienes que hacer es comunicarte con cada uno a nivel individual y preguntarle qué quiere y muy especialmente qué propone porque la gente se escuda en la masa y en el anonimato para protestar, pero nunca para proponer soluciones, obviamente razonables, sólo muy pocos a nivel personal son capaces de proponer algo positivo y sensato".

Esconderse tras la masa y el anonimato