domingo. 09.08.2020
Opinión

La V asimétrica

La crisis económica generada por la pandemia del coronavirus, es de una magnitud tal que hablar de una V, por muy asimétrica que se diga, no parece que sea la realidad, sino más bien un deseo de todos.
La V asimétrica

La crisis económica generada por la pandemia del coronavirus, es de una magnitud tal que hablar de una V, por muy asimétrica que se diga, no parece real, sino más bien un deseo de todos nosotros. Todo apunta a que, después de la brutal caída del PIB en el 2020, nos vendrá un segundo año de caída mucho más atenuada en el 2021, produciéndose durante el mismo año probablemente el punto de inflexión, a partir del cual se volvería a crecer a un ritmo por debajo de la caída y podríamos pensar que en el 2022 se produciría la esperada por todos recuperación. Aunque no podemos esperar que en ningún caso llegarían a los niveles del 2019.

Esto es lo que podemos esperar siempre y cuando no se produzcan rebrotes importantes de la pandemia pues, si se producen, tendríamos que pensar en una nueva caída. Es por ello que los gobiernos deben preparar planes de contingencia ante esta posibilidad para que los efectos no sean tan perversos como los que estamos sufriendo con esta primera oleada.

Evidentemente, tan pronto como aparezca una vacuna el panorama cambiaría radicalmente y la recuperación económica se podría acelerar. Siempre que se generen las condiciones para la aceleración en la creación de empleo y la población empiece a producir al máximo nivel de rendimiento, pues los empresarios generarán empleo y mejorarán las condiciones de los trabajadores en función de sus beneficios. Si los trabajadores ganan más dinero y tienen cierta seguridad en su puesto de trabajo, gastarán más y la actividad económica mejorará a todos los niveles, subirá el pago de impuestos, especialmente los indirectos, debidos al incremento del consumo subirán en mayor proporción y el gobierno estará en disposición de atender las necesidades globales de los ciudadanos. Un círculo virtuoso que debemos esperar, aunque sea con ansiedad e inseguridad.

Hasta que la vacuna no esté en el mercado, existe siempre el riesgo del rebrote y, mientras tanto, todos los países tendrán que competir por conseguir mejorar las condiciones de sus ciudadanos en total competencia con el resto, en unas condiciones de mercado de crecimiento restringido y selectivo.

Aquí la gestión de los gobiernos se hace absolutamente clave. El apoyo y la generación de condiciones adecuadas para los sectores económicos se convierten en fundamentales, pues otros gobiernos de otros países seguro que lo harán y de hecho ya lo están haciendo.

En la actualidad, un sector clave en nuestro crecimiento como es el sector turístico que representa más del 12% del PIB directo y entre el 15% y el 20% incluyendo los indirectos, tiene ya una competencia como nunca ha tenido con todos los países potenciando el turismo local y dando ayudas multimillonarias al sector para la atracción de turismo foráneo.

Por otro lado, nos encontramos con que lo que tanto se ha criticado al Presidente Trump, como es la presión para repatriar la producción de sus empresas, Esto es algo que están pensando todos los países, como es el caso de Francia que anunció una ayuda de 8.000 millones de euros para el sector del automóvil que se fabrica en suelo francés.

Este es un tema realmente preocupante pues somos un país receptor neto de multinacionales . En el caso del sector de automoción, somos una de las zonas de producción más importantes del mundo -la segunda en Europa- y representa el 10% del PIB (incluyendo distribución y actividades anexas, según fuentes del ICEX). Pero en el caso de España, las decisiones estratégicas se toman a mucha miles de kilómetros y con los directivos de estas empresas presionados de una forma o de otra por los gobiernos de sus países respectivos, Nissan ya ha anunciado su cierre en la planta de Martorell, ¿pueden seguir otras?. Hay que prepararse y establecer planes de contingencia para ir paliando los efectos que puedan producirse. Pero no se trata de subvencionar, sino de crear actividad económica.

La V asimétrica