lunes. 23.09.2019
Opinión

No inventes la rueda

No tratemos de inventar la rueda, cuando muchos han optado por algo, se convierte en conocimiento abierto y si quieres profundizar en algún aspecto, utiliza tu red o tu posición y habla con tus pares, que es una práctica habitual.

No inventes la rueda

Cuanto tiempo y cuánto dinero se dilapida en las empresas para justificar el puesto de trabajo.

Recuerdo que hace varios años, siendo miembro del Board Internacional de una empresa Inglesa dedicada a la venta a distancia que tenía dos almacenes para toda Europa, uno en el Reino Unido y otro en Alemania, para consolidar el proceso de crecimiento de la empresa, se planteó crear un almacén central para la Europa Continental. Un proyecto que se le encargó dirigir al Director Corporativo de Logística.

En la reunión del mes siguiente, el Director Corporativo de Logística nos actualizó sobre la situación del proyecto, quien se dedicó a relatarnos la actividad realizada durante el mes y para mi sorpresa, que no para los demás, se había centrado él con todo su equipo en la búsqueda y selección de una empresa de consultoría que nos ayudara a identificar el lugar en donde habría que establecer nuestro centro de logística para la Europa Continental.

Al mes siguiente nos presentó, muy orgulloso de su trabajo y el de su equipo, todo el proceso que habían realizado para seleccionar a la empresa de consultoría que podía ayudarnos a escoger el lugar ideal para establecer el almacén central. Nos explicó los puntos que habían tenido en consideración, y los pesos específicos que asignaban a cada uno de los aspectos considerados para concluir en una matriz de valoración típica de las que se utilizan en estos casos. Nos comentó también cuál había sido la empresa consultora seleccionada. Justo en ese momento empecé a ponerme muy nervioso, porque la empresa que habían seleccionado era la que tenía la mayor reputación en Logística a nivel mundial, con lo que podría haberse obviado el trabajo de dos meses de nuestro equipo de logística, habiéndose dirigido directamente a la empresa que cualquier directivo sabe que es la mejor o al menos la que tiene la mejor reputación a nivel mundial.

Al final de la exposición nos contó la propuesta económica, la cual, como no podía ser de otra manera, era una barbaridad de dinero. A lo que el presidente de la empresa no dijo nada, sino que dio su beneplácito y la enhorabuena a mi amigo Jim por el trabajo que él y su equipo habían realizado.

En ese punto, ya no pude contenerme y les dije que para qué nos íbamos a gastar esa fortuna, ya era bastante que hubieran desperdiciado dos meses seleccionando a la empresa que era obvia, pues era el líder indiscutible en consultoría de logística a nivel mundial. Pero lo que ya me parecía increíble, es que ahora tuviéramos que pagar una barbaridad de dinero y esperar seis meses para tener la recomendación que también era obvia: l lugar sería con toda seguridad Rotterdam. Si bien la empresa consultora nos haría esa recomendación en un documento precioso de doscientas o trescientas páginas, por el que íbamos a pagar una barbaridad.

Todos se quedaron sorprendidos ante mi rotunda afirmación, que justifiqué indicando que un enorme porcentaje de las empresas multinacionales tienen sus centros de Logística en Rotterdam. Además les hice una serie de consideraciones técnicas, pero para no entrar en más detalles técnicos, recomendé que en vez de contratar a la consultora, que Jim como director corporativo de Logística o David como presidente, hablaran con sus pares en las compañías amigas que teníamos y habían establecido su sede Logística en Rotterdam. Esto es que los encargados deirección, en este caso David como presidente llamara a sus equivalentes en otras empresas no competidoras, presentándose, diciéndoles cuál era nuestra idea y que si podían darnos su opinión al respecto.

No estaba hablando ni diciendo nada raro, pues es un tema muy habitual hablar con personas que tienen tu misma posición en otras empresas, normalmente no competidoras tuyas, para cambiar opiniones, hacer ciertas preguntas, tanto sobre personas que estás pensando en contratar, como sobre proyectos generales que estás pensando abordar y que ellos ya han abordado. Existe un gran intercambio normal de información entre las personas de alto nivel de las empresas, algo que lamentablemente ni el presidente ni el director corporativo de Logística habían practicado. Ambos carecían de la red de contactos que todo directivo debe de tener pues es una de las condiciones de los puestos de dirección, y tampoco mantenían relaciones con sus pares en otras empresas.

El resultado fue que se contrató a la empresa consultora para el proyecto, y al cabo de los seis meses se recibió el estudio y las recomendaciones correspondientes que nos presentó muy orgulloso Jim apoyado por David, que establecían un triángulo en Europa entre Alemania, Países Bajos y Bélgica donde debería ubicarse el Centro de Logística y donde la ciudad más relevante para esos propósitos, era precisamente Rotterdam, pues no tenía sentido ubicarlo en zonas deshabitadas de la Selva Negra y ubicaciones similares.

Habíamos perdido 8 meses, dos de trabajo interno y seis de trabajo de la consultora a la que además le habíamos pagado una barbaridad para tener el resultado obvio y por el que habían apostado muchas empresas antes que nosotros.

No tratemos de inventar la rueda, cuando muchos han optado por algo, se convierte en conocimiento abierto y si quieres profundizar en algún aspecto, utiliza tu red o tu posición y habla con tus pares, que es una práctica habitual.

No inventes la rueda