Domingo. 24.03.2019
Opinión

El emprendimiento y la mineria; sus buenas consecuencias

Las materias primas minerales han sido y serán el elemento básico para el emprendimiento, la evolución y desarrollo de la Humanidad.

El emprendimiento y la mineria; sus buenas consecuencias

El desarrollo que la Humanidad inicia hace unos 8.000.- años, en el marco del período Neolítico, cuando a los seres humanos de aquel tiempo se les ocurre trabajar la piedra pulida y fabricar útiles que facilitan las labores agrícolas, la caza, la cría de animales domésticos en sus primeros asentamientos y sus armas para la defensa, impulsando el sedentarismo, representa el origen de toda la evolución y desarrollo que se realiza hasta nuestros días, a través de continuas evoluciones: edad del cobre, edad del bronce, edad del hierro, revolución industrial, revolución tecnológica, revolución digital. Todo esto ya era emprendimiento, pero siempre tomando como base las materias primas minerales.

Es decir, las materias primas minerales han sido y serán el elemento básico para el emprendimiento, la evolución y desarrollo de la Humanidad.

Por ello, el veloz desarrollo tecnológico que se tiene en este momento a nivel mundial propicia una indiscutible oportunidad al crecimiento de nuevas industrias tanto en lo referente a necesidades de determinadas materias primas como de sus industrias transformadoras. Máxime, cuando felizmente disponemos de yacimientos importantes de las materias primas que se demandan, de conocimientos y tecnologías para su aplicación y transformación, de profesionales altamente cualificados de reconocido prestigio internacional para su desarrollo, de técnicas de voladura y de fabricación de explosivos a primer nivel mundial y de grupos con contrastada solidez económica y reconocida actuación responsable interesados en invertir en nuestro país en este tipo de actividades.

Se da la circunstancia, además, que en el conjunto de la Unión Europea, España destaca por disponer de importantes recursos geológicos de las materias primas que se demandan. La disminución de las importaciones y el incremento de las exportaciones de bienes y servicios darán lugar a un impacto muy positivo en la balanza comercial. Lo que representa un indiscutible valor añadido al crecimiento económico y social que propugnamos. Si entre todos ayudamos al importantísimo crecimiento que puede tener nuestra industria, conseguiremos una destacada generación de riqueza que propiciará una indiscutible aportación al desarrollo en todos sus aspectos.

Por otro lado, España, en estos momentos, está en cabeza del cuidado del entorno de las explotaciones, de la rehabilitación de los espacios afectados y de la actuación más estricta y extensa en todo lo relativo al ejercicio de la Responsabilidad Social Corporativa, disponiendo de sistemas de gestión que están homologados con los más avanzados a nivel mundial.

La Economía Circular y el futuro de la descarbonización precisarán cada vez de mayores avances tecnológicos que tienen forzosamente que ir acompañados, como lo demuestra la historia, de una industria de materias primas minerales sostenible en todos los sentidos de la palabra, ambientales, sociales y económicos.

La telefonía móvil, los vehículos eléctricos, los elementos de transporte por tierra, mar y aire, los múltiples aparatos domésticos, los elementos y equipamientos utilizados en la sanidad, la generación de energía,etc demandan cantidades muy importantes de metales de diversa índole y características.

La puesta en valor de todo esto da lugar a una importante generación de riqueza y creación de empleo, estable y de calidad. Además propicia la recuperación de habitantes en un considerable número de comarcas, en prácticamente todo el territorio nacional, que han ido perdiendo población y que se han ido despoblando por falta de empleo disponible y oportunidades para la juventud.

El establecimiento de industria en una comarca da lugar de forma automática a la proliferación de industrias auxiliares, talleres y diferentes servicios. Con todo ello se podría conseguir una destacable aportación al PIB autonómico y nacional, a la Caja de las pensiones y de apoyo a la Enseñanza y a la Sanidad. El resultado es un sólido crecimiento del bienestar de las familias de esas comarcas.

Tenemos la oportunidad, tenemos las reservas geológicas, los medios, los conocimientos, los profesionales, los inversores y los emprendedores, para conseguir los objetivos económicos y sociales que aseguren una economía sólida y estable para nuestro país, un crecimiento de puestos de trabajo estables y de calidad y un destacado bienestar para muchas de nuestras familias.

El emprendimiento y la mineria; sus buenas consecuencias