Se aplicará en Asturias para comprobar los costes y consecuencias de este modelo

Arranca un proyecto piloto para probar la jornada de cuatro días entre autónomos y pymes de varios sectores

Arranca un proyecto oficial para saber cómo y en qué sectores aplicar la jornada laboral de 32 horas.

Asturias ha puesto en marcha un estudio para testar la jornada laboral de cuatro días en empresas privadas de todos los tamaños y sectores en su territorio. La medida busca ver en qué actividades se podría implantar y cuál sería el impacto.

 

Asturias está preparando el mayor ensayo hasta la fecha sobre la semana laboral de cuatro días. Mientras la reforma de la jornada máxima a 37,5 horas continúa atascada en el Parlamento, el Principado ha formalizado la licitación de un estudio para testar una reducción del número de días trabajados en el marco de un programa piloto.  Podrán participar voluntariamente los autónomos y empresas privadas con la colaboración de patronales y sindicatos.

La Consejería competente ha fijado un precio de 16.862 euros y un plazo de tres meses para que una consultoría elegida entregue sus conclusiones. Una adjudicación que se espera para finales de septiembre, y cuyo análisis incluirá experiencias comparables en España y en otros países europeos.

El objetivo es identificar sectores donde sea factible ensayar la reducción y medir sus consecuencias laborales y socioeconómicas. No obstante, para autónomos y micropymes, el interés reside en que dicho proyecto estaba anunciado dentro de la concertación social 2024-2027. Y en la misma, se prevé el diálogo con agentes empresariales y sindicales.

Eso sí, no se han detallado aún los incentivos económicos que acompañarán la medida en esta fase preparatoria. La idea es que el estudio derive en una propuesta de prueba real, con negocios de sectores donde se vea mayor viabilidad. Asturias busca diferenciarse de pruebas anteriores, planteando un esquema para toda la comunidad y no local, estructurado y apoyado en la evidencia previa.

Un estudio para verificar cómo funciona la jornada de cuatro días en empresas y sin subvenciones

El anuncio en la Plataforma de Contratación habla de un estudio comparativo de proyectos en otras comunidades y regiones europeas. Se explicita la finalidad de fomentar la implantación de las 32 horas en empresas, Administración y otros organismos. “La prioridad del análisis, sin embargo, se centrará en el ámbito empresarial”, explicó a este diario un experto en el tema, Felipe Moreu Martorell, cofundador de InnovAI Solutions.

“Si bien la participación empresarial será voluntaria, aunque encuadrada en la concertación social vigente, el ensayo apunta a conocer impactos globales y sectoriales, antes de ponerla en marcha”, aseguró el experto.

Una vez obtenidos los resultados teóricos del informe, el Gobierno regional propondrá un plan piloto con negocios de los sectores donde se vea factible la jornada de 32 horas. La consultoría deberá recabar aportaciones de agentes sociales, organismos y empresas de los territorios analizados. “El informe incluirá propuestas y medidas para la implantación y señalará consecuencias socioeconómicas y laborales”, adelantó Moreu Martorell.

“Una cuestión central es si la semana de cuatro días implicaría reducción salarial o aumento de la jornada diaria, pues documento reconoce que hay casuísticas variadas”. Así, hasta que exista regulación nacional, ese punto quedará a la negociación en cada relación laboral.

Se verificará en qué sectores podría ser viable reducir esta jornada

El precedente más relevante fue la convocatoria del Ministerio de Industria en 2022 para pymes industriales. Se ofrecieron ayudas a quienes recortaran al menos un 10% la jornada manteniendo salarios durante dos años. El impacto real, no obstante, resultó limitado: los gastos subvencionables se redujeron a 2,83 millones, un 29% del total previsto. Un año después se aprobaron nuevas solicitudes y el reparto final supuso otros 530.000 euros.

Felipe Moreu Martorell es cofundador de la consultoría InnovAI Solutions.

Por su parte, Valencia probó en 2023 una fórmula distinta; al declarar festivos cuatro lunes consecutivos en primavera. La iniciativa incluyó al sector público y privado, pero tuvo resultados desiguales y no fue más allá de ese periodo. Y ya en el ámbito local, Zahara de la Sierra implantó 35 horas semanales en cuatro días, alargando las jornadas.

“Estos antecedentes muestran ensayos de escala y duración muy dispares, con poca continuidad práctica”, indicó Moreu Martorell. “El objetivo asturiano es más ambicioso, al obtener datos que permitan un plan estructurado y con mayor alcance”.

Los programas que ya se han puesto en marcha han atraído a pocas pymes 

Los incentivos han sido determinantes en algunos casos. En España, el Ministerio de Industria ofreció subvenciones directas a pymes industriales que redujeran jornada sin tocar salarios. Fue el único intento con apoyos económicos claros, aunque con escasa respuesta.

En Portugal, el piloto nacional lanzado en 2023 se diseñó sin ayudas financieras, pero con apoyo técnico del Instituto de Empleo y Formación Profesional. “Las empresas recibieron acompañamiento metodológico y evaluación de resultados. En este caso, el esquema buscó medir impacto antes de plantear cambios legislativos”.

Islandia también ensayó, entre 2015 y 2019, reducciones horarias en la Administración pública con salarios intactos. Se pactó mediante negociación colectiva y más tarde se extendió a un amplio porcentaje del empleo público.

En Reino Unido, un centenar de empresas participaron en 2022 en un programa voluntario coordinado por la organización sin ánimo de lucro 4 Day Week Global. No se contempló financiación estatal, aunque las empresas recibieron asesoría y talleres. “Digamos que los costes se cubrieron con aportaciones compartidas y con el compromiso de mantener sueldos”.

Ensayos internacionales para testar la jornada de cuatro días

Escocia anunció en 2021 un fondo de 10 millones de libras para explorar la semana de cuatro días. Lo que se ejecutó finalmente fue un piloto en el sector público con 200.000 libras y 100.000 libras para evaluación externa. No se llegaron a desplegar ayudas masivas a empresas privadas.

Asturias licita un estudio para 32 horas con participación voluntaria y sin incentivos públicos definidos.

En Irlanda, los programas se han organizado con la plataforma Four Day Week Ireland. Las empresas recibieron acompañamiento metodológico sin subvenciones públicas. El esquema fue semejante al británico, basado en asesoría y análisis de datos.

Nueva Zelanda vivió en 2018 la experiencia de algunas empresas que redujeron jornada, manteniendo salarios, por decisión interna. Se convirtió en un referente mundial, sin intervención gubernamental, ni incentivos. Y Microsoft, en Japón, aplicó un modelo similar en 2019 con carácter experimental.

“Las experiencias internacionales muestran que los incentivos financieros han sido excepcionales. Lo habitual ha sido ofrecer soporte técnico, metodológico y evaluaciones para medir impacto en productividad y bienestar”, concluyó el experto.

Asturias estudiará qué sectores podrían asumir la jornada reducida y con qué apoyos

En España, el precedente de Industria es hasta ahora el único con subvenciones a pymes. Asturias, en cambio, se ha centrado en encargar un estudio para definir sectores, impactos y condiciones de viabilidad. La incógnita es si después planteará ayudas económicas para atraer a más negocios.

El mandato a la consultoría incluye recoger aportaciones de agentes sociales y empresas de los territorios analizados. El informe deberá reflejar propuestas sectoriales y consecuencias socioeconómicas.

El Gobierno regional ha señalado que el análisis deberá concluir qué sectores de las empresas asturianas podrían implantar la semana laboral de cuatro días. La intención es que, a partir de esos datos, se proponga un plan piloto real. Con ello, Asturias se convertiría en la primera comunidad en España en dar este paso.