Domingo. 16.12.2018
Opinión

Los trabajadores por cuenta propia en España son uno de los colectivos más dinámicos en la economía, como demuestran los datos correspondientes al primer semestre de 2018, que recogen que la creación de empleo en el ámbito de los trabajadores autónomos ha marcado niveles históricos. Así, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) ha aumentado su número de afiliados en 68.880 personas en el último semestre, pasando de 3.204.678 en diciembre de 2017 a 3.273.558 en junio de 2018, según la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).

Las empresas no se cansan de repetir que el cliente es lo más importante para ellas. Sin embargo, lo normal es que los departamentos de Atención al Cliente no funcionen bien. Lo normal, ya sea la empresa grande, mediana o pequeña, es atender la reclamación del cliente con un "ya se lo voy a decir a Pepito". No falla. 

Han sido muchos los anuncios e informaciones contradictorias sobre la subida de las cuotas de autónomos desde que el pasado 11 de octubre el Gobierno presentase el acuerdo presupuestario alcanzado con Unidos Podemos. Mucho entusiasmo hubo en las palabras del Sr. Iglesias cuando en rueda de prensa anunciaba que de aprobarse su propuesta presupuestaria, el 1 de enero de 2019 el SMI subiría a 900 euros al mes en 14 pagas y se le bajarían los impuestos a los autónomos.

Poco ha mejorado la situación preventiva de los más de tres millones de trabajadores autónomos en los últimos años ya que, a pesar de ser susceptibles de sufrir los mismos accidentes que los asalariados, en nuestra legislación laboral en materia de preventiva, la figura jurídica del mismo sigue prácticamente ausente, por lo que para adaptarse a los nuevos tiempos, la legislación le debe al autónomo su reconocimiento y regulación.

De contabilizarse el coste de las reuniones que tiene diariamente un empresario o empleado, el coste para la empresas ascendería a algo menos de cuatro millones de euros. Cifra que debe hace reflexionar, ya que repercute directamente en los beneficios del negocio. 

No tratemos de inventar la rueda, cuando muchos han optado por algo, se convierte en conocimiento abierto y si quieres profundizar en algún aspecto, utiliza tu red o tu posición y habla con tus pares, que es una práctica habitual.

Haz una cosa bien o, si lo prefieres, mejor que los demás y disfruta con ella. Así dedicarás el tiempo y el esfuerzo necesario para ser un número uno.

Sólo el 30% de todos los emails que un trabajador llega a recibir a lo largo del día son útiles. El mal uso del envío de correos electrónicos se ha convertido en un problema para las empresa, en las que los emails son un gasto. 

Las gasolineras desatendidas argumentan que quieren contribuir al sector para hacerlo transparente y competitivo, y que el consumidor se beneficie de una bajada de precios. Ahora bien, ¿qué se esconde detrás de estos negocios que, en su mayoría, dependen de empresas franquiciadoras? 

Estamos asistiendo a una situación en las empresas donde los especialistas en Tecnologías de la Información están asumiendo la responsabilidad de dirigirlas y nos encontramos con unos resultados muy dispares, pero me atrevería a decir que en su mayoría son un desastre desde la visión de gestión, sin quitarles el mérito de su genialidad y por supuesto quitándome el sombrero ante aquellos que han llegado a ser enormemente ricos, como digo apoyándose en empresas mal gestionadas, basadas en muchos casos en ideas muy afortunadas e incluso geniales.