El perfil más típico es una microempresa del sector comercio

Aviso de los economistas: más del 90% de concursos corresponden a personas físicas, la mayoría autónomos

Aviso de los economistas: más del 90% de concursos corresponden a personas físicas, la mayoría autónomos
El Consejo General de Economistas presentó esta semana su 'Atlas Concursal 2025', que refleja un incremento del número de concursos de acreedores entre personas físicas, en su mayoría autónomos. Ya representan el 90% de los procedimientos.

La insolvencia está protagonizada por trabajadores por cuenta propia, la mayoría al frente de pequeños comercios. Más del 90% de los concursos de acreedores que se presentan actualmente corresponden a personas físicas, muchas de ellas autónomos que han acabado recurriendo a los tribunales tras acumular deudas. Así se desprende del Atlas Concursal 2025, presentado por el Registro de Economistas Forenses (Refor) del Consejo General de Economistas.

El estudio muestra un cambio profundo en la estructura de las insolvencias. Mientras los concursos de empresas crecen de forma moderada, los de personas físicas se han disparado. En 2024 se registraron 31.107 casos de particulares, más del doble que en 2023, cuando se contabilizaron 13.398. Esta evolución refleja el creciente uso del mecanismo de segunda oportunidad y el peso cada vez mayor de autónomos y pequeños negocios en estas situaciones.

Los economistas forenses consideran que este fenómeno responde a varios factores: la consolidación del mecanismo de segunda oportunidad tras una década en vigor, las mejoras introducidas por la reforma concursal de 2022 y el deterioro financiero que sufren muchos pequeños negocios. En la práctica, el perfil mayoritario del insolvente en España ya no es el de una empresa grande o mediana, sino el de un autónomo o una micropyme con escasa estructura y pocos activos.

  1. La mayoría de concursos son de autónomos y microempresas del sector del comercio
  2. Cataluña, Madrid y Valencia concentran la mayoría de insolvencias
  3. El comercio lidera los concursos por sectores
  4. Crecen los concursos para autónomos y empresas sin patrimonio que liquidar
  5. Más uso de la Ley de Segunda Oportunidad

La mayoría de concursos son de autónomos y microempresas del sector del comercio

El Atlas Concursal dibuja un retrato muy concreto del deudor que acaba acudiendo al concurso de acreedores en España: autónomos, pequeños empresarios y microempresas con pocos trabajadores.

De hecho, según los datos analizados por el Refor, los autónomos ya representan el 54% de los concursos dentro del sector económico-empresarial, superando incluso a las microempresas. Este aumento confirma una tendencia que se ha intensificado tras la reforma concursal y el auge de la segunda oportunidad.

En paralelo, las microempresas continúan teniendo un peso significativo en los procedimientos concursales, aunque su proporción ha ido disminuyendo con el paso del tiempo. Actualmente representan el 22,5% de los concursos, muy lejos del más del 50% que concentraban en 2020.

El resto del tejido empresarial tiene una presencia mucho menor. Las pequeñas empresas apenas suponen el 9% de los concursos, mientras que las medianas y grandes compañías representan solo el 1,4% del total.

Cataluña, Madrid y Valencia concentran la mayoría de insolvencias

La distribución territorial de los concursos muestra también una fuerte concentración geográfica. Cataluña es, con diferencia, la comunidad autónoma con mayor número de concursos de acreedores. Le siguen Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Andalucía. Entre estas cuatro regiones suman tres de cada cuatro concursos empresariales en España.

En términos absolutos, estas comunidades registraron 7.521 concursos de acreedores en 2024, lo que equivale al 75% del total nacional. Si se analiza la proporción de concursos en relación con el número de empresas, Cataluña vuelve a situarse a la cabeza, con una ratio del 0,49%. Le siguen Comunidad de Madrid (0,43%), Navarra (0,35%), Comunidad Valenciana (0,34%) y País Vasco (0,31%).

En el extremo contrario se encuentran Cantabria, La Rioja y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que presentan las tasas más bajas de insolvencias en relación con su tejido empresarial.

Concursos de acreedores por comunidades autónomas (Fuente: Registradores).

El comercio lidera los concursos por sectores

El sector del comercio continúa siendo el que más concursos registra en España. En 2024 acumuló 1.394 procedimientos concursales, situándose claramente por encima del resto de actividades.

Le siguen los servicios profesionales, con 962 concursos; la construcción, con 859; la industria y energía, con 742; y la hostelería, que mantiene la quinta posición.

En conjunto, cinco sectores (comercio, hostelería, servicios profesionales, construcción e industria) concentran el 86% de todos los concursos registrados en 2024.

Para los economistas forenses, este patrón refleja la estructura del tejido empresarial español, caracterizado por un elevado peso de microempresas y autónomos en actividades intensivas en mano de obra y con márgenes reducidos.

Concursos de acreedores por sectores de actividad (Fuente: Registradores).

Crecen los concursos para autónomos y empresas sin patrimonio que liquidar

Uno de los fenómenos que más preocupa a los expertos es el aumento de los llamados concursos sin masa, un procedimiento que se utiliza cuando el deudor carece de patrimonio suficiente para hacer frente a las deudas.

Este tipo de concursos -conocidos antes de la reforma de 2022 como “concursos exprés”- se han disparado en los últimos años.

En 2024 se registraron 34.158 concursos sin masa, más del doble que en 2023, cuando se contabilizaron 15.693. Según los datos disponibles para 2025, este tipo de procedimientos ya representa el 87% del total de concursos de acreedores.

Este dato refleja que una gran parte de los deudores que acuden al concurso ya se encuentran en una situación financiera extremadamente deteriorada, sin activos que puedan utilizarse para pagar a los acreedores.

Para los economistas del REFOR, este fenómeno evidencia la necesidad de actuar antes de que las empresas lleguen a ese punto. En este sentido, insisten en la importancia de impulsar sistemas de alerta temprana que permitan detectar a tiempo los problemas de solvencia y favorecer procesos de reestructuración antes de que la insolvencia sea irreversible.

España sigue teniendo menos concursos que Europa

A pesar del aumento registrado en los últimos años, España sigue siendo uno de los países con menor número de concursos de acreedores en relación con su tejido empresarial.

Según los datos del Atlas Concursal 2025, solo 18 de cada 10.000 empresas españolas entran en concurso, frente a las 80 de cada 10.000 que se registran de media en los países de nuestro entorno.

Los economistas apuntan a varias posibles explicaciones para esta diferencia. Por un lado, el concurso de acreedores sigue percibiéndose en España como un estigma empresarial. Por otro, la economía sumergida podría estar ocultando parte de las situaciones de insolvencia.

Más uso de la Ley de Segunda Oportunidad

El fuerte aumento de concursos de personas físicas está estrechamente ligado a la expansión del mecanismo de segunda oportunidad. Introducido en 2015 y reformado en 2022, este procedimiento permite a particulares y autónomos cancelar parte de sus deudas tras un proceso judicial.

Con el paso del tiempo, el mecanismo se ha ido consolidando y cada vez más deudores recurren a él para intentar empezar de nuevo tras una situación de insolvencia. Los economistas prevén que esta tendencia continúe en los próximos años. De hecho, estiman que el número de concursos de personas físicas seguirá creciendo a medida que aumente el conocimiento del procedimiento y se consoliden los criterios judiciales que permiten incluso la exoneración de parte de las deudas públicas.