El éxito no es sólo innovación tecnológica: puede llegar a través de la diferenciación

No se necesita mucho para ser 'autónomo de alto impacto': expertos explican cómo crear valor añadido

¿Cómo ser un autónomo de alto impacto? Los expertos explican las claves.

Los autónomos que se diferencian del resto, aunque sea en sectores tradicionales, son también emprendedores "de alto impacto": crean marca, aportan valor y transforman su entorno desde lo local.

  1. ¿Qué es un autónomo "de alto impacto"?
  2. Cinco estrategias para que los autónomos logren un alto impacto

Cuando se habla de emprendedores "de alto impacto”, a menudo se piensa en startups tecnológicas, rondas de inversión o Silicon Valley. Sin embargo, según el último informe de Funcas (Papeles de Economía Española, n.º 183), el emprendimiento de alto impacto no se limita a la innovación tecnológica. También se da entre los autónomos que, desde sectores tradicionales como la agricultura, el turismo rural o la salud, son capaces de crear valor, diferenciarse y transformar su entorno económico.

Y no hace falta irse muy lejos a buscarlos, porque en España ya hay muchos de ellos. Jóvenes agricultores que han creado marcas premium de miel o vino ecológico, pequeños hosteleros que reinventan la experiencia gastronómica, profesionales liberales que ofrecen servicios altamente especializados… Son autónomos que no sólo facturan, sino que generan valor añadido en su campo.

¿Qué es un autónomo "de alto impacto"?

Según Funcas, los autónomos "de alto impacto" son aquellos que no se limitan al autoempleo: construyen una marca, desarrollan un producto o servicio único, y logran insertarse con éxito en mercados exigentes. Pueden operar en sectores tradicionales, pero lo hacen con una mentalidad distinta sobre la idea del valor añadido. “Los emprendedores cuyo modelo de negocio se basa en establecer estrategias comerciales que les permitan diferenciar sus productos tienen tantas posibilidades de generación de rentas económicas como los innovadores”, sostienen en el estudio sus autoras, Mónica Carmona e Inmaculada Rico.

José Luis Bosch, director del Máster de RRHH de OBS, explicó a este medio que estos autónomos “no compiten por precio, sino por diferenciación. No venden a granel, crean marcas. Muchos están en el mundo rural: jóvenes que producen miel ecológica, embutidos gourmet o vinos de autor, y que han aprendido a comercializar directamente al cliente, incluso en el extranjero”.

El campo español ofrece un terreno fértil para este tipo de emprendimiento. Bosch mencionó ejemplos como pequeñas bodegas que organizan catas, casas rurales convertidas en experiencias gastronómicas o explotaciones que han dejado de vender al por mayor para lanzar su propia marca. Y destacó que uno de sus alumnos “estudió cooperativas catalanas apoyadas por la patronal de la pequeña empresa. Vendían galletas artesanas. No las vendían en España, sino en Alemania, donde su calidad era más apreciada. Tenían un producto excelente, pero también sabían cómo moverse en ferias internacionales”.

El éxito del emprendimiento de alto impacto depende de un ecosistema de apoyo. “Sin un apoyo de un cluster [grupo de iguales] de gente trabajando en esa dirección, ya sean tecnólogos o gente de márketing, todo esto no funciona”, puntualizó Bosch. Por su parte, Rico y Carmona en su estudio recuerdan que “la disposición de un adecuado ecosistema comercial puede ayudar a la aparición de emprendimiento de alto impacto”.

Este patrón se repite en sectores como el turismo o la medicina especializada. Para Bosch, “no estamos hablando del Hilton, sino del restaurante de montaña que ha construido una marca, que trabaja con productos locales y que ofrece menús de 30 euros con catas de vino. Eso también es emprendimiento de alto impacto”. Por las características de nuestro país, en medicina encontramos ejemplos en el campo de la estética, mientras que en el norte de Europa existen cooperativas y servicios de enfermería para personas mayores. Pero se dan casos en todos los sectores profesionales, desde la abogacía hasta el comercio o la industria.

Los autónomos pueden tener mucho éxito aplicando estrategias comerciales de diferenciación.

Cinco estrategias para que los autónomos logren un alto impacto

Del análisis de estos expertos puede desprenderse una serie de estrategias que pueden guiar a los autónomos que buscan generar valor añadido:

Crear marcas diferenciadas

“El uso de la promoción de este talento comercial puede ser un recurso imaginativo”, recordaron Carmona y Rico. Ya no vale con hacer “lo mismo de siempre”, en ese sentido sí que hay innovar. El autónomo de alto impacto construye una marca, busca un diseño distintivo, cuida la experiencia del cliente. En sectores tradicionales, esto puede marcar la diferencia.

Uso estratégico de la tecnología y las redes sociales

“La promoción en las redes sociales permite llegar mucho antes al consumidor final”, sugirió Bosch, quien recordó que durante la pandemia, muchos productores encontraron en la venta directa online una vía para llegar al cliente final. En la actualidad, estas herramientas o la promoción a través de influencers pueden ser más decisivas que una tienda física.

Redes de apoyo y clústeres

“Sin un cluster, una idea será muy buena, pero no funciona”, aseguró Bosch. Participar en viveros de empresas o asociaciones locales mejora el acceso a recursos y contactos. “Innovar solo es casi imposible. Por eso funcionan tan bien los clústeres regionales”, insistió Bosch, poniendo como ejemplo los que existen en Aragón, Galicia, Cataluña o Extremadura.

Formación continua

“Disponer la cantidad adecuada de personal válido es clave”, afirmó Emilio Congregado, coordinador del estudio de Funcas. La formación se erige como un pilar clave en la creación de valor añadido, para crear una marca y diferenciarse no es suficiente con la intuición, existen fórmulas y herramientas para aumentar la competitividad y conocer las claves del mercado.

Alianzas con grandes distribuidores

José Luis Bosch destacó también la importancia de saber negociar con grandes compañías para escalar la producción de los emprendedores, poniendo como ejemplo a los grandes de la distribución que necesitan productos para sus marcas blancas. Sin embargo, también alertó de que negociar con estas cadenas requiere habilidades comerciales. En 2024, el 12% de los autónomos agrícolas firmó acuerdos con grandes distribuidores, duplicando sus ingresos.

Los autónomos pueden transformar sus negocios mediante el emprendimiento de alto impacto, creando marcas que compitan en mercados premium. “El emprendimiento "de alto impacto" es la clave de la competitividad”, remarcó Congregado.

Los expertos resaltan la importancia para la economía de estos trabajadores por cuenta propia capaces de generar valor añadido en los productos y servicios que prestan.