El Gobierno vasco invertirá 28 millones de euros en ayudas para que las pymes apliquen IA y ciberseguridad
El Gobierno vasco ha puesto en marcha una nueva batería de ayudas, dotada con 28 millones de euros, para impulsar la transformación digital de las pequeñas y medianas empresas; centrada sobre todo en la adopción de la inteligencia artificial y la ciberseguridad. La iniciativa, presentada en Bilbao por el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, busca acelerar la modernización del tejido productivo en un momento clave para la competitividad empresarial.
El plan se articula a través de dos grandes líneas de apoyo: un programa de 14 millones de euros para proyectos de inteligencia artificial y estrategia del dato, y otro, con la misma dotación, destinado a reforzar la ciberseguridad industrial. Ambas partidas han incrementado su presupuesto un 27% respecto a convocatorias anteriores, en el marco del denominado escudo industrial de Euskadi.
Con esta inversión, el Ejecutivo autonómico pretende anticiparse a una tendencia que ya es imparable. Según datos del World Economic Forum, el 80% de las empresas de países de la OCDE adoptará inteligencia artificial en los próximos cinco años, lo que impactará directamente en cerca del 40% de los empleos. En este momento, las pymes, que constituyen la base del tejido industrial, se enfrentan al reto de adaptarse o perder competitividad.
- Un itinerario personalizado para que las pymes vascas apliquen inteligencia artificial en sus negocios
- Un programa para que las pymes digitalicen su negocio y compitan con las grandes compañías
- Ayudas con un claro enfoque práctico
Un itinerario personalizado para que las pymes vascas apliquen inteligencia artificial en sus negocios
Más allá de las ayudas económicas, el Gobierno vasco ha presentado también BidaIA, un itinerario diseñado para acompañar a las pymes en la incorporación de la inteligencia artificial de forma estructurada, progresiva y adaptada a su realidad.
El planteamiento responde a uno de los principales problemas que afrontan los pequeños negocios: no saber por dónde empezar. El programa propone un recorrido claro que comienza con un diagnóstico inicial de la empresa. Este primer paso permite identificar el nivel de digitalización, las capacidades existentes y las áreas donde la IA puede generar un mayor impacto.
A partir de ahí, cada pyme define su nivel de ambición: hasta dónde quiere llegar en la adopción de estas tecnologías. Este enfoque es clave, ya que no todas las empresas necesitan –ni pueden asumir– el mismo grado de transformación. En muchos casos, pequeñas mejoras en procesos concretos pueden generar grandes beneficios en eficiencia o costes.
El itinerario se desarrolla posteriormente en bloques de avance progresivo, lo que permite integrar la inteligencia artificial de forma realista. Según el Gobierno vasco, no se trata de implantar soluciones complejas de golpe, sino de incorporar herramientas y procesos que tengan un impacto tangible en el negocio.
IA y ciberseguridad: dos caras de la misma transformación
El programa no se limita a la inteligencia artificial. De hecho, uno de los ejes clave es la ciberseguridad industrial, un aspecto cada vez más crítico para las empresas que digitalizan sus procesos.
El segundo bloque de ayudas, dotado también con 14 millones de euros, está orientado a proteger a las pymes frente a ciberataques, robo de información o interrupciones en la actividad. En un entorno donde los datos son cada vez más valiosos, la seguridad se convierte en un requisito imprescindible para cualquier proceso de digitalización.
Para muchas pequeñas empresas, este será uno de los mayores desafíos. La incorporación de nuevas tecnologías suele ir acompañada de nuevos riesgos, y no siempre cuentan con los recursos o el conocimiento necesarios para gestionarlos. De ahí que el programa contemple el apoyo de proveedores especializados que ayuden a implementar soluciones de seguridad adaptadas.
Un programa para que las pymes digitalicen su negocio y compitan con las grandes compañías
El lanzamiento de BidaIA se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno vasco para reforzar su tejido industrial en un contexto de creciente competencia internacional y aceleración tecnológica.
Las pymes, que representan la mayor parte del tejido empresarial, son especialmente vulnerables a estos cambios. A diferencia de las grandes compañías, suelen disponer de menos recursos para invertir en innovación o digitalización, lo que puede generar una brecha competitiva.
Con este programa, el Ejecutivo vasco busca precisamente reducir esa distancia. No sólo mediante ayudas económicas, sino también facilitando un camino claro para la adopción de tecnologías que, hasta hace poco, estaban reservadas a grandes empresas.
Uno de los mensajes clave trasladados durante la presentación es que la inteligencia artificial no transforma una empresa por el hecho de probarla, sino cuando se integra en su funcionamiento diario. Es decir, el verdadero valor no está en experimentar con la tecnología, sino en incorporarla de forma efectiva a los procesos de negocio.
Ayudas con un claro enfoque práctico
Tras la presentación oficial, el siguiente paso será trabajar directamente con las pymes interesadas. Se identificarán oportunidades concretas en cada empresa y se analizarán los próximos avances que permitan mejorar sus procesos.
Este enfoque práctico es fundamental para evitar que la digitalización se quede en un plano teórico. Muchas iniciativas anteriores han fracasado precisamente por falta de aplicación real o por no adaptarse a las necesidades específicas de cada negocio.