Díaz quiere dar sólo 20 días a los autónomos para adaptarse al nuevo control horario cuando se apruebe
Los autónomos y pequeñas empresas podrían tener que adaptarse en pocos meses al nuevo control horario digital y dejar atrás las clásicas hojas en papel del registro horario que han usado hasta ahora. Según anunció recientemente la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya está encauzada la aprobación en Consejo de Ministros de esta nueva ley que, entre otras cosas, permitirá a los inspectores acceder de forma remota a los registros de las empresas.
Es más, según Díaz, en cuanto este texto esté publicado en el BOE, los autónomos y pymes tendrán apenas dos semanas para empezar a cumplir todas las nuevas condiciones del control horario digital.
A finales de septiembre, el Consejo de Ministros dio luz verde a la tramitación urgente del proyecto de real decreto que regulará el registro digital de jornada. Esta vía acelerada permite que la norma entre en vigor sin pasar por el Parlamento, al tratarse de una disposición de rango reglamentario que no requiere votación para su aprobación.
Y como ya avanzó este diario, ahora mismo el texto está en consulta pública y recibiendo alegaciones de las organizaciones de autónomos y demás representantes de las empresas. Este trámite todavía durará hasta el próximo lunes 20. Sin embargo, a partir de ahí, los plazos se podrían agilizar –puesto que no habrá tramitación parlamentaria– y la ley podría terminar publicada en el BOE a principios de 2026.
De ser así, según apuntó la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, los autónomos y pymes no contarán con ningún plazo especial y tendrán que adaptarse a los nuevos requisitos de trazabilidad y control digital de la jornada en sólo 20 días naturales desde la publicación del texto en el BOE.
Nuevas fechas hasta que el nuevo registro digital pueda afectar a autónomos y pymes
Fase 1 Consulta pública y alegaciones
El Ministerio de Trabajo sacó a audiencia pública, el pasado 9 de octubre, el proyecto del Real Decreto para el control del registro horario, con el primer texto de la norma que tratará de sacar adelante.
Aunque, en un primer momento, según explicaron diversas fuentes, se barajó la posibilidad de que el documento no fuera sometido a audiencia pública, el secretario adelantó el pasado viernes hace unas semanas que finalmente el texto sí pasaría por este trámite.
Las organizaciones de autónomos y las patronales estarían realizando alegaciones a este texto para exigir ciertos cambios. Las fuentes jurídicas consultadas por este medio explicaron que el texto tendría que pasar, tras el trámite de audiencia pública, por un proceso de revisión en diferentes órganos para decidir su aprobación, entre los que se encontraría, como mínimo, el Consejo de Estado.
Ahora mismo esta fase de alegaciones se mantendrá abierta hasta el día 20 de octubre.
Fase 2 Elevar el texto al Consejo de Estado
Concluido este paso, a partir del lunes 20, el proyecto se elevará al Consejo de Estado, el órgano consultivo más relevante del Ejecutivo. Su papel es garantizar que la futura norma encaje con el ordenamiento jurídico y con la normativa europea. Aunque sus informes no son vinculantes, suelen condicionar de manera decisiva el resultado final.
Según fuentes jurídicas, este trámite puede prolongarse entre uno y dos meses, dependiendo de la complejidad técnica del decreto y de la carga de trabajo del propio consejo. En este punto, es habitual que se detecten posibles contradicciones legales o que se recomiende introducir mejoras técnicas en la redacción, lo que añade una capa de seguridad jurídica antes de que la norma llegue a la fase política.
Fase 3. Aprobación en Consejo de Ministros
La última parada de este texto será el Consejo de Ministros, en el cual se produciría la aprobación definitiva del decreto. Una vez incorporadas o descartadas las recomendaciones del Consejo de Estado, el Gobierno deberá decidir en qué momento aprueba el texto.
Según los expertos consultados, la tramitación en esta fase es ágil desde el punto de vista formal, pero en la práctica el calendario político puede retrasar su aprobación, si existen otras prioridades. La experiencia en normas similares muestra que, cuando el Ejecutivo lo considera estratégico, la aprobación puede producirse en cuestión de semanas; en otros casos, el proceso se dilata varios meses.
De este modo, el horizonte temporal podría oscilar entre un escenario ágil, con el decreto aprobado antes de fin de año, y un escenario más lento, que lo situaría en los primeros meses de 2026.
Fase 4 Solo 20 días para adaptarse tras su publicación
Uno de los puntos más importantes que quedaban por ver es el plazo que se daría a los autónomos y pymes para que, una vez publicado el texto, se adapten a la normativa y cumplan todos los nuevos requisitos del control horario digital.
Según confirmó la ministra Yolanda Díaz, una vez que el decreto se publique en el BOE, los autónomos y pymes sólo dispondrían de 20 días naturales para implantar el nuevo sistema de registro digital.
Este corto margen busca acelerar la aplicación práctica de la norma. Aunque varias fuentes consultadas mostraron su preocupación por la escasa capacidad de adaptación que deja este plazo para las empresas más pequeñas.
Se calcula que la mayoría de las microempresas y autónomos todavía hacen el registro horario en papel, por lo que todas ellas tendrían que invertir en un software que cumpla las condiciones y ponerlo a punto en menos de un mes.