Cinco gastos fáciles de deducir en IVA para los autónomos y que pueden aumentar sus ingresos
Los autónomos que estén pensando en mejorar su negocio y aumentar su competitividad en el mercado pueden deducir algunos de estos gastos en formación, publicidad o herramientas digitales, así como la compra de algunos bienes necesarios para desarrollar su actividad.
Así lo confirmó la CEO de la asesoría online Declarando, Marta Zaragoza, quien apuntó que "deducir adecuadamente los gastos que un autónomo tiene para desarrollar su actividad es fundamental a la hora de pagar menos impuestos". Pero, además, existen una serie de inversiones que, por su naturaleza, "pueden favorecer una mayor competitividad para los negocios de los autónomos, en la medida en que redundan en mejoras de los servicios y los productos que ofrecen”.
En un contexto en constante cambio, donde la competitividad es clave para la supervivencia y el crecimiento de sus negocios, los autónomos se enfrentan a un mercado en el que la innovación y la adaptación son imprescindibles. Hoy en día, estar actualizados en tecnología, marketing y formación no es sólo una ventaja, sino una necesidad.
Por ello, es fundamental que los trabajadores por cuenta propia conozcan algunos de los gastos e inversiones que no sólo les pueden permitir mejorar los ingresos de su negocio, sino también reducir su factura fiscal, sin mayores problemas con Hacienda.
Cinco gastos fáciles de justificar ante Hacienda para mejorar el negocio
Según los expertos de Declarando, los gastos deducibles más relevantes enfocados a mejorar el posicionamiento en el mercado, así como la presencia digital son los relacionados con inversiones en bienes para el negocio, formación, herramientas online, posicionamiento mediante publicidad y marketing, y la creación o perfeccionamiento de la página web del negocio.
Estos gastos, a diferencia de otros más controvertidos como los del vehículo - que suelen generar grandes problemas a la hora de justificar su uso profesional ante Hacienda-, suelen ser fáciles de acreditar.
En cualquier caso, para beneficiarse de estas deducciones, es imprescindible que los autónomos cuenten con facturas detalladas y que todos los gastos estén relacionados exclusivamente con su actividad profesional.
1. Formación: una inversión estratégica
La formación es un motor de crecimiento en cualquier proyecto. Existe una amplia oferta de cursos y talleres especializados que, además de enriquecer al profesional, aumentan la calidad del servicio que ofrecen, lo que se traduce en un negocio más competitivo. Desde cursos online sobre gestión empresarial hasta talleres presenciales de habilidades técnicas específicas. Cualquier curso es deducible, siempre que se justifique con factura y se realice mientras el autónomo está dado de alta en el RETA y que la formación tenga un vínculo directo con su profesión.
En cuanto a la justificación de los gastos de formación, Mónica Serra, abogada fiscal de Declarando, en declaraciones a este medio, destacó que lo difícil sería "justificar que ese gasto está relacionado con la actividad. Pongamos el caso de un comercial que necesita el inglés para el desarrollo de su negocio. En este caso, el trabajador por cuenta propia tendrá que justificar que esa formación es necesaria y que no es simplemente que quiera aprender inglés.”
2. Bienes de inversión: activos clave para el negocio
Como es bien sabido, los autónomos pueden deducirse también equipos informáticos, maquinaria especializada y otros bienes que superen un determinado valor, siempre que sean imprescindibles para la actividad y se utilicen exclusivamente en el ámbito profesional. Además, los costes de reparación o mantenimiento de estos bienes también son deducibles. Su amortización permite recuperar su coste inicial a lo largo del tiempo, aliviando así la carga fiscal del trabajador por cuenta propia y facilitando la reinversión en el negocio.
Según afirmó Mónica Serra, estos gastos de inversión, es decir, los bienes cuyo valor superan los 3.005,06 euros, "tienen que estar destinados a la actividad económica y usarse durante más de un año. Por ejemplo, maquinaria necesaria para producir. Si es un desembolso para un ordenador, habrá que acreditar que el autónomo lo utiliza para su trabajo y solo para eso. El material también debe justificarse y, además de cumplir con el umbral económico, debe usarse a largo plazo para la actividad, durante más de un año”.
3. Publicidad y marketing: visibilidad que suma
El desarrollo de estrategias publicitarias es esencial para captar clientes y posicionar el negocio. Gastos en campañas de Google Ads, redes sociales, diseño de folletos o material promocional son deducibles si cuentan con factura. La publicidad no solo aumenta la visibilidad, sino que también refuerza la imagen profesional de los autónomos. Este tipo de gasto ayuda a captar clientes, fidelizar a los existentes y mejorar la percepción de marca.
En el caso de la publicidad, "normalmente no ponen problemas porque es fácil de justificar. Lo importante es que esté relacionada con el negocio, que se haya utilizado esa plataforma de publicidad o esa consultoría de marketing para publicitar la actividad”, señaló Serra.
4. Digitalización y herramientas online
Las aplicaciones para la gestión de proyectos, los programas de diseño gráfico o las herramientas para monitorizar redes sociales o el almacenamiento en la nube son herramientas muy útiles para optimizar el tiempo y mejorar la productividad. Algunos de estos gastos recurrentes, como suscripciones o licencias, son deducibles y representan una inversión esencial para cualquier negocio que quiera estar adaptado al entorno digital y mantenerse a la vanguardia tecnológica.
En cuanto a estos desembolsos ligados con herramientas digitales, "es importante que el autónomo pueda justificar cómo cada herramienta contribuye a su actividad. Si usa una herramienta de diseño como Canva, debe ser capaz de explicar qué necesidad cubre para su negocio”, apuntó la abogada de Declarando.
5. Diseño y mantenimiento de páginas web
En el mundo digital, una página web profesional es el escaparate del negocio. Los gastos relacionados con el diseño, la programación, el mantenimiento, el hosting y los dominios son deducibles, siempre que la web esté orientada a la actividad profesional. Esto incluye desde pequeñas actualizaciones hasta proyectos más complejos de rediseño. Este tipo de inversiones no solo mejoran la presencia digital del autónomo, sino que también refuerzan su credibilidad en el mercado.
“En el caso de las páginas web, también es fácil de justificar. Aparte de la factura, incluso se puede poner al requerimiento el enlace a la página web para que en Hacienda vea que esa página web es de la marca del autónomo, de su negocio y que lo necesita para trabajar”, agregó Mónica Serra.
Otros gastos deducibles para los autónomos
La abogada consultada, en declaraciones en exclusiva a este diario, comentó otros gastos en los que “Hacienda tampoco suele poner problemas a los autónomos a la hora de poder deducirse el IVA y suelen ser bastante comunes”.
Por ejemplo “el gasto de local u oficina alquilada, o coworking”. Además de otros gastos como “gastos financieros de préstamos o seguros”.
En el extremo contrario, estarían los gastos relacionados con vehículo de empresa. “Nosotros siempre recomendamos deducir sólo al 50% y siempre que de verdad se utilice para la actividad, porque muchas veces nos han puesto pegas desde Hacienda y hemos tenido que justificar mediante fotografías y demás, que el coche es solo para el negocio", apuntó Serra.