lunes. 30.11.2020
Opinión

Black Friday: ¿por qué algunas marcas no quieren sumarse a él?

Las firmas que han apostado por defender un modelo de negocio sostenible se posicionan en contra de Black Friday. 
Black Friday: ¿por qué algunas marcas no quieren sumarse a él?

Hace no tantos años, la mayoría de nosotros no sabíamos bien qué era el Black Friday y es que, aunque actualmente está realmente asentado en nuestro país y comercios, la primera vez que se celebró en España fue hace menos de una década.

Para aquellos que, todavía a día de hoy, no tengan muy claro en que consiste, cabe aclarar que el “viernes negro” es la fecha en la que se da el pistoletazo de salida a las compras navideñas y se celebra, cada año, el último viernes de noviembre, coincidiendo así con el día siguiente a la celebración de Acción de Gracias en Estados Unidos. Sí, muy americano todo. No obstante, como otras muchas modas y costumbres, esta también se ha ido expandiendo alrededor del mundo y, cómo no, también llegó a nuestras fronteras. Desde que se celebró por primera vez en España en el año 2012, esta fecha no ha hecho más que crecer y cobrar protagonismo.

En 2019, de hecho, según un estudio elaborado por Cetelem, marca comercial de financiación, el gasto medio por persona para el Black Friday fue de 262 euros. Aunque varios estudios abalan que la mayoría de las compras se realizan de forma online, el año pasado otro estudio realizado por ShopperTrak (Sensormatic Solutions), aseguraba que, durante la jornada, las tiendas físicas aumentaron sus ventas en un 8,9%. Datos que demuestran, sin duda, el éxito de la ya tan señalada fecha.

Ahora mismo, nos encontramos a días de celebrar de nuevo el Black Friday. Esta vez, muy distinta a todas las anteriores, nos enfrentamos a un año lleno de incertidumbre y, en muchos casos, caídas de ventas a causa de la crisis provocada por la Covid-19. No obstante, muchas marcas ponen la esperanza en este día para remontar sus ventas y conseguir, de un modo u otro, “salvar al temporada”. Descuentos en tecnología, cosmética, perfumería, textil… Ahora bien, ¿están todas las marcas a favor de sumarse a la campaña?

Sin ninguna duda, 2020 es un año que nos ha cambiado a todos. La apuesta por el pequeño comercio, el comercio local y las empresas eco, ha ganado pulso y, sobre todo, notoriedad, pero no solo el coronavirus está marcando un antes y un después en el consumidor final. La contaminación y el deterioro del medioambiente es otro de los graves problemas sociales a los que nos enfrentamos en la actualidad. Precisamente por ello, muchas empresas han decidido cambiar para, de un modo u otro, poner su granito de arena y cuidar de nuestro planeta.

La industria textil, en concreto, es la segunda industria más contaminante del mundo y esto ha llevado a que muchas marcas se replanteen su forma de producir, vender y distribuir con el objetivo de apostar por convertirse en empresas comprometidas y sostenibles. Por ejemplo, en muchas firmas de moda, ya podemos encontrar tejidos ecológicos en muchos de sus diseños que, por supuesto, no pierden esencia, estilo ni calidad. Pero más allá de lo que ve el consumidor final, también en la elaboración interna todo ha cambiado para ellas, ya que, querer convertirse en una empresa ecológicamente responsable, va más allá de las telas y diseños. Apostar por packagings reciclados y reciclables, trabajar en la gestión optimizada de stocks, flujos de materiales, energías y servicios, son otros de los puntos que ya son una realidad las firmas más comprometidas.

El Black Friday, sin duda, está muy lejos de todo ello. ¿Por qué? Estos descuentos, mientras este año salvarán a muchos y beneficiarán a otros (tanto empresarios como clientes) son un aliciente para promover el consumo, en muchos casos, desmedido. El consumismo crece de forma muy considerable y, seamos sinceros, esto no ayuda nada al cuidado del entorno que nos envuelve.

Por tanto, para aquellas firmas que han apostado por defender un modelo de negocio sostenible, es bastante contraproducente sumarse a una iniciativa como esta. Si además hablamos de marcas como las firmas de trajes de baño que, en esta época del año, reducen sus ventas a casi cero, ¿qué sentido tiene sumarse al carro del Black Friday? ¿Con qué fin? ¿Solo por estar presente en esa lista de atractivos descuentos a los que nadie se puede resistir? No, gracias.

Black Friday: ¿por qué algunas marcas no quieren sumarse a él?